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Debate demócrata: muchas muestras de división y pocos ataques a Donald Trump

Los candidatos presidenciales demócratas discuten un debate presidencial en el Gaillard Center en Charleston, Carolina del Sur, el 25 de febrero de 2020.
Los candidatos presidenciales demócratas discuten un debate presidencial en el Gaillard Center en Charleston, Carolina del Sur, el 25 de febrero de 2020. © REUTERS / Jonathan Ernst

El décimo debate demócrata, que se llevó a cabo en Carolina del Sur, fue el último cara a cara de los aspirantes a la nominación presidencial antes de denominado “Súper Martes”, el próximo tres de marzo. El senador por Vermont, Bernie Sanders, fue el más atacado por sus colegas.

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Entre aplausos y abucheos del público y una acalorada discusión en la que no faltaron los gritos, se llevó a cabo un nuevo debate de los precandidatos demócratas a la Presidencia de Estados Unidos este martes 25 de febrero de 2020 en la ciudad de Charleston, Carolina del Sur.

Los reproches entre los aspirantes, quienes ignoraban constantemente su límite de tiempo, fueron el plato fuerte del cara a cara organizado por la cadena CBS News.

El debate fue el tercero este mes y el décimo en general para los demócratas que compiten por el derecho a desafiar a Donald Trump en las elecciones del 3 de noviembre.

También es el último antes de que los candidatos vuelvan a enfrentarse, esta vez en las urnas, en el denominado “Súper Martes”, cuando 14 estados votarán simultáneamente en las elecciones primarias, el tres de marzo.

A Sanders le pasaron factura por elogiar a Cuba

El destacado líder Bernie Sanders fue el más criticado, por aspectos que van desde el alto costo de su ambiciosa agenda económica, hasta sus convicciones tildadas de socialistas y una supuesta ayuda del Gobierno ruso a su candidatura.
Bernie Sanders ha tomado el liderazgo de la carrera demócrata gracias a su buen desempeño en los primeros tres concursos de nominaciones en Iowa, New Hampshire y Nevada. El senador por el estado de Vermont habló, por ejemplo, de "elevar el salario mínimo a un nivel digno de 15 dólares por hora ".

Pero es visto por sus contrincantes como un político “radical” que simpatiza con gobiernos socialistas y autoritarios. "Estamos ante un partido que ha decidido que vamos a apoyar a alguien que es un socialista democráta o alguien que tiene una larga historia de ser republicano (...) Tengo miedo, si vamos a uno de esos extremos, corremos un riesgo terrible de reelegir a Donald Trump", dijo el ambientalista multimillonario Tom Steyer.

El senador Sanders respondió que, si bien debe reconocer que “Cuba hizo progresos en educación, como el mismo Barack Obama lo dijo en su momento”, eso no quiere decir que apoye el autoritarismo. Y se preguntó “¿creemos que garantizarles la salud a todos es una idea radical? ¿Creemos que subir impuestos a los ricos es una idea radical?

El favorito en las encuestas también fue blanco de críticas por parte del exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, por sus estimaciones cambiantes sobre los costos de sus propuestas, así como su visión sobre la atención médica universal administrada por el gobierno.

Incluso Elizabeth Warren, senadora de Massachusetts, atacó a su viejo amigo. "Creo que yo sería mejor presidenta que Bernie. Y la razón de eso es que lograr una agenda progresiva será muy difícil", dijo. "Me metí, hice el trabajo, y luego el equipo de Bernie me destrozó", añadió.

El multimillonario exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se refirió a los informes según los cuales funcionarios de inteligencia de Estados Unidos creen que Rusia está tratando de ayudar a Sanders en su carrera presidencial.

Política exterior y hasta coronavirus, hicieron parte del debate

Las políticas de Estados Unidos sobre Rusia, Siria, China, Corea del Norte e Israel, entre otros países, tomaron gran protagonismo en el cara a cara.

Elizabeth Warren está de acuerdo con que las tropas estadounidenses en Medio Oriente vuelvan al país. “Entiendo cuánto sacrifican y tengo una responsabilidad con ellos y sus familias”. Michael Bloomberg opina lo contrario. “Tenemos que parar terrorismo. Es irresponsable no tenerlos allí”, advirtió.

Cuando el turno fue para el conflicto entre Israel y Palestina, Sanders, quien es judío y dijo sentirse orgulloso de serlo, dijo que el primer ministro israelí, Benjamin, Netanyahu era "un racista reaccionario". La mayoría de sus colegas cree que una solución de dos estados es lo más conveniente.

El coronavirus también fue uno de los temas de discusión. Los candidatos coincidieron en que Estados Unidos debería estar mejor preparado para atender a los contagiados por el virus.

Con Reuters

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