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"No hay maldad" del iraní Mohammad Rasoulof gana el Oso de Oro en la Berlinale 2020

Los miembros del elenco de "No hay maldad", ganador del Oso de Oro a la Mejor Película, posan en la alfombra roja después de la ceremonia de premiación del 70º Festival Internacional de Cine de Berlinale en Berlín, Alemania, el 29 de febrero de 2020.
Los miembros del elenco de "No hay maldad", ganador del Oso de Oro a la Mejor Película, posan en la alfombra roja después de la ceremonia de premiación del 70º Festival Internacional de Cine de Berlinale en Berlín, Alemania, el 29 de febrero de 2020. © REUTERS/Michele Tantussi

Exhibida en la última sesión del festival, la película iraní “No hay maldad”, de Mohammad Rasoulof, fue proclamada en la noche de este sábado, 29 de febrero, como la ganadora del Oso de Oro a mejor película. Una cinta, con una gran carga política en contra del gobierno iraní. Estados Unidos, Corea del Sur y algunos países latinoamericanos también fueron galardonados.  

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En esta 70ª edición del festival más importante del cine alemán, el palmarés no se desmarcó de la política. Durante la ceremonia, en el grandioso Berlinale Palast, el cineasta independiente Mohammad Rasoulof, de la República Islámica de Irán, fue el protagonista de la noche pese a su ausencia.  

Su nombre, fue ovacionado por los asistentes cuando se conoció que había sido seleccionado por el jurado como el ganador del preciado Oso de Oro, pero su silla estaba vacía. Rasoulof tiene prohibido salir de Irán, donde ha enfrentado serios cargos judiciales por su actividad política en contra del gobierno, particularmente por su película inmediatamente anterior, “Un hombre íntegro” (2017). 

“La de Rasoulof, es una película que habla de las difíciles elecciones que todos tenemos que hacer alguna vez en nuestras vidas y que se enfrenta con coraje a un régimen autoritario”, señaló solemnemente el actor inglés Jeremy Irons, presidente del jurado.

“No hay maldad” es un largometraje estructurado en cuatro episodios que tiene como eje central la pena de muerte en Irán. En cada uno de los relatos, Rasoulof tiene como protagonista no precisamente a las víctimas sino a los victimarios, aquellos que están obligados a cumplir con la ley y ejecutar a los convictos. 

Se trata de una mirada a los verdugos, quienes pueden ser hombres experimentados en este tipo de ejecuciones (como es el caso del primer episodio), o jóvenes conscriptos a quienes, en el marco del servicio militar obligatorio, les toca “servir a la patria” y hacer cumplir la ley tanto en criminales, como en disidentes políticos.

El director Mohammad Rasoulof, habla a través de una videollamada mientras su hija Baran Rasoulof sostiene un teléfono celular, durante una conferencia de prensa después de la ceremonia de entrega del 70º Festival Internacional de Cine de Berlinale en Berlín, Alemania, el 29 de febrero de 2020.
El director Mohammad Rasoulof, habla a través de una videollamada mientras su hija Baran Rasoulof sostiene un teléfono celular, durante una conferencia de prensa después de la ceremonia de entrega del 70º Festival Internacional de Cine de Berlinale en Berlín, Alemania, el 29 de febrero de 2020. © REUTERS/Annegret Hilse

Por sus polémicos mensajes a la desobediencia civil, Rasoulof, nunca ha visto ninguna de sus películas proyectadas en su país. Paradójicamente, con este galardón, el cineasta consolida su fama internacional. 

“Exigimos la libertad de poder decir ‘no’…”, señaló uno de los miembros del numeroso equipo iraní que acompañó la película, entre ellos la hija de Rasoulof, que fue la encargada de alzar el Oso de Oro, en nombre de su padre.

Esta es la segunda vez en menos de cinco años que la Berlinale premia a un director iraní ausente. En la edición 2015, el Oso de Oro fue para “Taxi”, de Jafar Panahi, quien desde hace una década tampoco tiene permitido dejar la República Islámica. 

El Gran Premio del jurado fue para la película estadounidense, "Nunca Raramente A veces Siempre", de Eliza Hittman. Una producción que relata la historia de una adolescente embarazada, aparentemente víctima de abuso sexual intrafamiliar, que a falta de opciones en su ciudad natal, decide ir a Nueva York a practicarse un aborto. 

El Oso de Plata fue para la única comedia en competición, “Borrar la Historia” una película francesa de Benoît Delépine y Gustave Kervern. Una cinta que mezcla redes sociales, nuevas tecnologías y un chantaje con un video comprometedor.

Lista de algunos de los ganadores en la Berlinale 2020.
Lista de algunos de los ganadores en la Berlinale 2020. © France24

El cine de Corea del Sur sigue su marcha triunfal por los festivales 

Después del abrumador éxito de Bong Joon-ho por su película “Parásito”, Palma de Oro de Cannes 2019, esta edición de la Berlinale otorgó el premio a mejor director al “gran Hong Sang-soo”. Al menos, así fue como lo anunció su colega, el director brasileño Kleber Mendonça Filho, al llamarlo al escenario.

El realizador surcoreano fue galardonado por su película “La mujer que corre”. Un cinta que, como es característico de Hong, centra su trama en las relaciones de pareja que normalmente protagoniza Kim Minhee, actriz principal de siete de las últimas ocho películas del director. Sin embargo, lo que ha llamado la atención de la crítica en esta película es que los hombres casi no aparecen en pantalla. 

La nueva sección "Encounters" premia al cine latinoamericano

En la nueva competencia oficial de la Berlinale, denominada “Encounters”, el ganador fue “The Works and Days” (de Tayoko Shiojiri en la Cuenca de Shiotani), el segundo largometraje de los directores C.W. Winter y Anders Edström, considerado como una descripción geográfica del trabajo y “el no trabajo” de un agricultor.

“La primera regla en la agricultura es que nunca debes esperar una manera fácil. La tierra exige tu esfuerzo” reza la sinopsis del film ganador.  

Este nuevo espacio en la competencia, según los organizadores, está dedicado a exaltar las nuevas formas narrativas con cruces entre la ficción, el documental, el ensayo y la animación. 

A pesar de no haber ganado, las películas latinoamericanas fueron bien recibidas por el jurado en la nueva sección, con el premio a la mejor ópera prima para "Los conductos", del colombiano Camilo Restrepo, y una mención especial para "Isabella", del argentino Matías Piñeiro.

En una rueda de prensa posterior a la gala final del festival, Restrepo expresó su gratitud a la nueva sección por "querer poner lo que antes era denominado la periferia del cine en el centro" y por haber sido invitado a participar en ella.

El premio a la mejor ópera prima está dotado con 50.000 euros a repartir entre el director y los productores, concedidos por la sociedad que protege los derechos de cine y televisión, GWFF, por sus siglas en alemán.

Con EFE y Reuters

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