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Grecia protege sus fronteras ante una nueva oleada de migrantes desde Turquía

Un grupo de migrantes llega en un bote salvavidas a la costa griega donde los locales tratan de que desembarguen, en la Isla de Lesbos, en Grecia, el 1 de marzo de 2020.
Un grupo de migrantes llega en un bote salvavidas a la costa griega donde los locales tratan de que desembarguen, en la Isla de Lesbos, en Grecia, el 1 de marzo de 2020. © Aris Messinis / AFP

Desde la apertura de las fronteras turcas, muchos migrantes recibieron la noticia de que Grecia permitiría el acceso a Europa. Medio millar consiguieron llegar a las islas griegas, donde fueron recibidos con gran hostilidad por parte de la población local. Un grupo de "fascistas" llegó a agredir a voluntarios periodistas y migrantes. 

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La crisis de refugiados en el Mediterráneo se agravó este domingo 1 de marzo en las islas griegas. Medio millar de migrantes consiguieron llegar a las costas helenas, mientras que unas 5.500 personas fueron interceptadas por la policía del país europeo cuando trataban de llegar a través de la frontera septentrional a través del río Evros. En la noche del sábado otras 10.000 personas lo habían intentado.

La respuesta de Grecia ha consistido en cerrar las fronteras, llegando a repeler con gases lacrimógenos, bombas aturdidoras y cañones de agua a unos migrantes parados en la frontera griega y turca, que respondían con piedras. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, anunció que suspendía el derecho a pedir asilo durante el próximo mes. Además, la Agencia Europea de Fronteras y Costas (Frontex) anunció que subía el nivel de alerta para las fronteras con Turquía a elevado y que iba a reforzar personal y equipamiento en Grecia.

"Nuestra primera prioridad en este momento es garantizar que Grecia y Bulgaria tengan todo nuestro apoyo. Estamos dispuestos a proporcionar respaldo adicional a través de Frontex en la frontera terrestre", indicó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

Turquía decidió abrir las fronteras el jueves cuando declaró que "ya no está en condiciones de retener a los refugiados". Según estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en diversas zonas del lado turco de la frontera actualmente hay unas 13.000 personas que habrían decidido emprender el viaje hacia Europa, tras el anuncio de Turquía.

Precisamente, el ministro del Interior turco,  Süleyman Soylu, anunció que unas 76.000 personas habían cruzado a Grecia, una cfira que el Ministerio del Interior griego ha desmentido por Twitter: "Nadie puede cruzar las fronteras griegas. Se impide eficazmente la entrada de todos aquellos que lo intentan ilegalmente. Las cifras citadas por las autoridades turcas son completamente falsas y engañosas".
 

 

Estos mensajes disuasorios en los medios se repitieron en una comunicación que el Gobierno griego envió vía SMS a todos los números de teléfono extranjeros que había en la zona, en los que avisaba a los migrantes de que la apertura de las fronteras eran "noticias falsas".

Las autoridades advierten que la situación puede ir a peor: "Se espera que los flujos aumenten dramáticamente en los próximos días. Cuando los migrantes concentrados en Evros se den cuenta de que no pueden entrar al país por la frontera terrestre, lo intentarán por mar", aseguraron fuentes policiales a la televisión privada Skai.

Migrantes, periodistas y voluntarios fueron agredidos por grupos de ultraderecha

Además de las dificultades de cruzar el río Evros, los migrantes que consiguieron llegar a las costas griegas también se encontraron con el rechazo de parte de la población local de las islas griegas. En Lesbos, algunos habitantes trataron de impedir la llegada de los migrantes al puerto. "Las fronteras están cerradas, ¿Por qué habéis venido?, Marchaos de vuelta a Turquía", les gritaban, mientras cortaban carreteras para que no pudiesen avanzar los autobuses que transportaban demandantes de asilo, quemando un antiguo centro de concentración e incluso agrediendo a periodistas y personal de ONGs. 

Según informó EFE, miembros de la ONG española Zaporeak fueron agredidos por un grupo xenófobo que participaban en una manifestación cerca de la ciudad de Mitilini, en la isla de Lesbos. También, diversos refugiados han denunciado linchamientos por parte de bandas fascistas. Un periodista alemán, Michael Trammer, también aseguró en Twitter haber sido agredido por "fascistas"; así como el director de la oficina en Lesbos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
 

 

Un grupo de "fascistas" golpean a un periodistas, con el objetivo de evitar que sigan llegando migrantes.
Un grupo de "fascistas" golpean a un periodistas, con el objetivo de evitar que sigan llegando migrantes. © Reuters

 



La situación en las islas se recrudeció en la última semana con numerosas protestas en contra del Gobierno del conservador Kyriakos Mitstotakis por sus planes de abrir centros cerrados para albergar a un total de 10.000 migrantes en las islas de Lesbos, Chíos, Leros, Kos y Samos. Los locales tratan de impedir que empiecen las obras, porque creen que esto significará un efecto llamada que congestionará aún más las islas del Egeo, donde actualmente 40.000 personas viven en espacios diseñados para acoger unas 6.000.

"Ahora me doy cuenta de que allí no nos quieren. Ya no pienso ir. Me quedo con mi familia"

Un gran número de refugiados de Siria, Irak, Pakistán, Afganistán y Somalia están concentrados en el paso fronterizo a la espera de que la UE cambie de parecer. Muchos de ellos llevan años afincados en Turquía. Esta nueva oleada responde a la anunciada apertura de frontera, como relata a Efe el joven afgano Abdelwahid, de 26 años, que lleva tres años viviendo en Turquía, pero con la esperanza de llegar a Suiza: "Llegamos aquí el viernes porque en las redes sociales vimos la noticia de que Grecia iba a dejar pasar a 1.200 personas".

Cientos de refugiados se desplazaron de Estambul a Edirne, ciudad turca cerca de la frontera con Grecia, en autobuses gratuitos. En declaraciones a Efe, Adnan, un refugiado sirio, aseguró que había sido el Gobierno turco quien había habilitado ese transporte el primer día. Él vino en taxi, pero afirma que desiste y se vuelve a Estambul: "Vivo en Estambul con mi mujer y cuatro hijos, tengo un trabajo de traductor y otro de vendedor en el mercado, pero pensaba que podía encontrar algo mejor en Europa. Ahora me doy cuenta de que allí no nos quieren. Ya no pienso ir. Me quedo con mi familia".
 

 

Un gran número de migrantes espera en la ciudad fronteriza de Edirne para cruzar a través del río Maritsa hasta Grecia.
Un gran número de migrantes espera en la ciudad fronteriza de Edirne para cruzar a través del río Maritsa hasta Grecia. © Yasin Akgul / AFP

 

 

Para muchos, el éxodo de refugiados también supone un negocio, especialmente las mafias que aprovechan las ansias de muchos por llegar a Europa. Un grupo de sirios, iraquíes y paquistaníes, tal y com informa EFE, pagó 50 euros cada uno a un traficante en la noche del viernes para que les cruzase el río fronterizo en una lancha neumática. Sin embargo, les dejó en un islote, donde estuvieron dos noches a la intemperie: unos escaparon nadando de regreso hasta la frontera turca; otros tendieron una cuerda para cruzar 40 metros de ancho del río; y otras personas fueron rescatados finalmente por la agencia turca de emergencias. 

Erdogan justifica la apertura de fronteras por la falta de apoyo de Europa en Siria

La nueva crisis migratoria empezó la noche del jueves, cuando Turquía anunció la apertura de sus fronteras. Esta decisión llegó tras la muerte de 34 soldados turcos en la provincia siria de Idlib, zona en la que el país otomano apoya a los rebeldes que tratan de resistir el avance de las fuerzas de Damasco. 

El sábado, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, relacionó la apertura de fronteras para que los migrantes accediesen a Europa con la falta de apoyo de la Unión Europea en el conflicto que tienen con Siria. 

Este domingo, en un comunicado, el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, anunció un Consejo de ministros de Exteriores extraordinario para abordar la crisis: "Convoco una reunión extraordinaria del Consejo de Asuntos Exteriores la semana próxima para discutir sobre la evolución de la situación, en particular a petición del ministro de Asuntos Exteriores de Grecia".

Esta semana también será clave para el avance de la situación ya que el jueves está prevista una reunión entre el presidente turco Erdogan, con su homológo ruso, Vladimir Putin, después de una escalada en la tensión, por los ataques de Turquía a Siria, país al que apoya Rusia. 

France 24 con EFE 

 

 

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