Saltar al contenido principal

Menor muere en naufragio frente a la isla griega de Lesbos y la tensión aumenta

Refugiados y migrantes desembarcan en la isla griega de Lesbos el 2 de marzo de 2020
Refugiados y migrantes desembarcan en la isla griega de Lesbos el 2 de marzo de 2020 © Aris Messinis / AFP

Un niño es la primera víctima mortal desde que Turquía abrió sus fronteras. La tragedia ocurrió frente a las costas de la isla griega de Lesbos, luego de que la barca naufragara con cerca de 48 refugiados procedentes de Turquía a bordo. La apertura, que implica la suspensión del acuerdo sobre migración entre Turquía y la Unión Europea del 2015-2016, abrió un nuevo frente del drama migrante.

Anuncios

El pequeño, primera víctima del nuevo drama humanitario que se vive a las puertas de Europa, iba en un bote inflable cuando los tripulantes hicieron volcar la precaria embarcación al divisar a la guardia costera griega, según los guardacostas, para forzar el rescate.

Los últimos cuatro días, desde la apertura de las fronteras turcas y la desinformación trasmitida entre los miles de refugiados que viven en Turquía, las llegadas a territorio griego han aumentado tanto por tierra como por mar. Al menos 1.000 migrantes han llegado a las islas griegas del Egeo Oriental desde el domingo 1 de marzo y más de 10.000 han intentado cruzar por tierra, haciendo frente a la brutalidad de las fuerzas de seguridad griegas, que han lanzado gases lacrimógenos a la multitud atrapada entre las vallas y entre los que se encuentran decenas de menores.

Justo este 2 de marzo se conoció que un refugiado sirio murió en la frontera turco-griega cuando trataba de llegar a Grecia, cerca de Ipsala. El migrante resultó mortalmente herido durante la intervención de las fuerzas de seguridad griegas que intentan bloquear el paso de migrantes.

Esta imagen tomada desde el lado griego de la frontera entre Grecia y Turquía, cerca de Kastanies, muestra a los inmigrantes que esperan en el lado turco el 2 de marzo de 2020.
Esta imagen tomada desde el lado griego de la frontera entre Grecia y Turquía, cerca de Kastanies, muestra a los inmigrantes que esperan en el lado turco el 2 de marzo de 2020. © SAKIS MITROLIDIS / AFP

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, insistió el lunes en que ya había advertido de que "abriría la puerta" a los refugiados hacia la Unión Europea si esta no contribuía más en la asistencia a los millones de refugiados de la guerra en Siria que acoge Turquía: más de 3,7 millones de sirios, sumados al millón de desplazados hacia la frontera turco-siria que esperan la entrada a territorio turco. Una situación agravada por los incesantes ataques del Gobierno de Bashar al-Assad, apoyado por la aviación rusa e Irán, en la provincia de Idlib, en el noroeste del país.

"Ya había dicho antes que abriríamos la puerta si ellos no compartían la carga de los refugiados. Tenemos cuatro millones de refugiados (...) Como sabéis, abrimos la frontera y ahora, uno tras otro, he comenzado a recibir llamadas (de líderes de la UE)", dijo Erdogan.

¿En qué consiste el suspendido acuerdo entre la Unión Europea y Turquía?

En marzo de 2016, en medio de la peor crisis de refugiados en el Mediterráneo en décadas, Europa, puerta de entrada de la migración, pactó con Ankara un polémico acuerdo de hasta 6.000 millones de euros para devolver al país vecino a todo extranjero que llegara ilegalmente a las costas griegas, entre los que se incluían a los miles de refugiados sirios que huían de la guerra en su país.

El trato con Ankara preveía trasladar de vuelta a Turquía a los migrantes cuyas solicitudes de asilo fueran rechazadas, es decir, la gran mayoría. Por cada solicitante de asilo rechazado y trasladado de vuelta a Turquía, la UE había prometido acoger a un refugiado sirio.

Si bien el acuerdo de 2016 interrumpió la mayoría de los cruces entre Grecia y Turquía, hay más de 40.000 migrantes en las islas del Egeo en campamentos superpoblados, viviendo en condiciones precarias a la espera de que se aprueben sus solicitudes de asilo.

Sin embargo, la Unión Europea nunca hizo realidad su promesa ni cumplió los cupos de acogida, algo que Ankara ha denunciado en varias ocasiones. La UE, por su parte, argumenta que estas ayudas no van directamente a Turquía sino a proyectos concretos para los refugiados sirios en ese país, por lo que los pagos dependen de la ejecución de esos programas.

Miles de refugiados, bloqueados y en pésimas condiciones en medio de la tensión 

Turquía anunció el pasado viernes 28 de febrero que ya no podía evitar que los refugiados que viven, en algunos casos desde hace años, en su territorio trataran de cruzar hacia Europa. Pese a los rumores de que los pasos se abrirían, a menudo propagados por las propias autoridades turcas, Grecia ha mantenido cerrada la frontera y rechaza con violencia a quien trata de cruzarla.

Además, en medio de las acusaciones entre Turquía y Grecia, las autoridades griegas anunciaron que suspendían un mes las peticiones de asilo. Una decisión que arroja más incertidumbre sobre el futuro de los refugiados, que se enfrentan no solo a las duras condiciones climáticas de las islas, sino también a la violencia por parte de las autoridades y grupos de extrema que están atacando tanto a los migrantes como a voluntarios y periodistas.

El Gobierno griego invocó el domingo el artículo 78 del Tratado de la Unión Europea (UE) y solicitó a la UE que adopte medidas provisionales de apoyo a Grecia "en respuesta a una emergencia repentina por la afluencia de nacionales de terceros países, en el contexto de la solidaridad entre los Estados miembros". 

Informe desde Turquía: la policía griega evita el cruce de miles de migrantes

Por su parte, el Gobierno alemán destacó la importancia del diálogo con Ankara para salvar el acuerdo e insistió en que es clave para "combatir" las mafias de tráfico de personas y reducir la inmigración ilegal. Berlín es "plenamente consciente de la situación extrema" que viven los refugiados que tratan de alcanzar territorio europeo y también de la "difícil" posición de Grecia, ante la presión sobre sus fronteras, afirmó hoy el portavoz del Gobierno de Angela Merkel, Steffen Seibert.

Por ello es preciso "regresar" a la situación previa, antes de que Turquía anunciara la apertura de las fronteras para dejar pasar a los refugiados hacia la UE. "Necesitamos reforzar la seguridad de nuestras fronteras exteriores", insistió Seibert, por lo que se precisa el diálogo con Ankara, que apoyó fervientemente el acuerdo del 2016, cuando Alemania recibió cerca de un millón de refugiados.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha anunciado que el martes visitará la zona fronteriza acompañado por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli.

En espera del Consejo extraordinario de ministros de Exteriores de la UE del viernes, el jefe de la diplomacia griega, Nikos Dendias, ha mantenido este 2 de marzo una nueva ronda de contactos telefónicas con sus homólogos.

Con EFE y Reuters

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.