El Covid-19, un reto para el cuestionado sistema de salud público de México

Personas con mascarillas protectoras esperan en una fila frente al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, donde un paciente que dio positivo por coronavirus está siendo tratado, según las autoridades locales, en la Ciudad de México, México, el 28 de febrero de 2020.
Personas con mascarillas protectoras esperan en una fila frente al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, donde un paciente que dio positivo por coronavirus está siendo tratado, según las autoridades locales, en la Ciudad de México, México, el 28 de febrero de 2020. © Gustavo Graf / Reuters
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Los recortes presupuestales, el desabastecimiento de algunos medicamentos y el complicado tránsito hacia el nuevo modelo de gratuidad en los servicios públicos de salud han generado incertidumbre respecto de la capacidad del Estado para enfrentar el coronavirus. Las autoridades sanitarias han señalado que la estrategia ante la nueva cepa será la de mitigación, y no la de contención.

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Desde el primer día en el que se confirmó la llegada a México de la nueva cepa de coronavirus, el Covid-19, se vieron en algunas calles escenas de pánico. Compras desesperadas de tapabocas, mascarillas y gel antibacterial era el constante 'déjà vu' de aquella epidemia de influenza A (H1N1), en 2009, de la que el país fue el epicentro.

A la mañana siguiente de la noche en que se dio a conocer el "caso índice" del nuevo coronavirus, el jueves 28 de febrero, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias lucía abarrotado. La paranoia se apoderó de muchos.

En las primeras 72 horas había confirmados cinco pacientes infectados. Todos los casos fueron importados; el contagio ocurrió durante un viaje al norte de Italia.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, presumió que la Organización Mundial de la Salud ha reconocido que México fue el primer país del continente en activar sus protocolos de diagnóstico. Sin embargo, el arribo al país del virus se dio en un mal momento para el sistema de salud.

El coronavirus llega en medio de un tránsito de modelo de salud en México

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió acabar con el Seguro Popular y en su lugar instaurar el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi). El cambio se dio en el marco de una exhaustiva lucha contra la corrupción y un agresivo programa de austeridad, de lo que derivó el fin del financiamiento público a toda ONG, incluidas aquellas que brindaban servicios de salud.

A finales de 2019 y comienzos de 2020, distintas escenas generaron, por lo menos, la impresión de que algo está fallando en el sistema público de salud mexicano.

Padres de niños con cáncer bloqueando el aeropuerto ante la falta de fármacos oncológicos; mujeres víctimas de cáncer de mama protestando en el Palacio Nacional por el recorte de fondos públicos a la fundación que les brindaba atención; pacientes con VIH cerrando las principales avenidas de la capital del país ante la falta de antirretrovirales.

De ahí que la pregunta natural haya sido: "¿Está México en condiciones óptimas de hacer frente al coronavirus?".

López-Gatell, quien aunque es subsecretario en realidad es el que ha salido de parte del Gobierno a dar la cara en todo lo relacionado con los temas de salud, instauró una conferencia nocturna los siete días de la semana para dar a conocer las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias ante el Covid-19.

En la primera de estas exposiciones ante los medios dejó en claro que la estrategia de México no será la de contener, sino la de mitigar el virus; descartó por completo cerrar fronteras y ni siquiera se tomará la temperatura a viajeros que provengan de Europa, Asia o cualquier parte del mundo.

"Hemos explicado que la estrategia de la respuesta de salud pública no está encaminada a contener o interrumpir o suspender o impedir la entrada del virus al país. Nunca ha sido ese el propósito, ni en México ni en la enorme mayoría de países del mundo", señaló López-Gatell.

En redes sociales, así como testimonios recabados por diversos medios de comunicación, mexicanos que retornaron de otros continentes señalaron que, a su llegada a la terminal aérea, no pasaron por ningún filtro sanitario en el que les practicaran algún cuestionario o los revisaran para descartar fiebre.

El subsecretario de Salud aludió la noche del 1 de marzo a esos señalamientos públicos, a lo que respondió: "No tenemos por qué preguntar nada porque no pretendemos hacer contención territorial del virus. Históricamente está comprobado que no existe la posibilidad de detener las epidemias en las fronteras geográficas".

Pero hay quien difiere de López-Gatell. Malaquías López Cervantes, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, una instancia científica que creó la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte que no tomar la temperatura a los pasajeros provenientes de Europa "es renunciar a priori a la posibilidad de identificar personas que vengan contagiadas".

En entrevista con France 24, el especialista considera que "son pocos los vuelos que vienen de Italia, los que vienen de lugares donde sospecharíamos que las personas pueden pasar allá sin ser detectados y que durante el vuelo pueden desarrollar la enfermedad. Entonces no veo por qué renunciar a la posibilidad de detectar temperaturas, se están cerrando posibilidades a priori sin ninguna razón aparente".

"Se están dejando cabos sueltos" en el manejo del coronavirus

El funcionario de la Secretaría de Salud informó también en esa conferencia de prensa que "esto no se establece como una emergencia. No hay una emergencia relacionada con la entrada del coronavirus 2019 a México", remarca.

Pero para Malaquías López Cervantes, catedrático de Salud Pública de la UNAM, "se están dejando cabos sueltos, no basta con que cada noche salgan en televisión a decir que todo lo tienen controlado. Yo creo que no, debe haber líneas muy claras de instrucción a la población porque hay contradicciones, pues dicen que si alguien se siente mal, no salga de casa, pero por otra parte se pide que no se automediquen".

 Cuando los contagios sean más frecuentes, ¿serán suficientes los servicios de salud, como están actualmente con el paso al Insabi?, ¿habrá la capacidad de atender a todo aquel paciente que lo requiera?, preguntó France 24.

— A mí me parece que no, no se tienen suficientes recursos, responde Malaquías López.

El experto lamenta, por ejemplo, que se haya puesto a disposición de la población un número (800 0044 800) distinto al 911, que es con el que ya por fin se ha familiarizado la gente.

Pasajeros con máscaras protectoras son vistos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, México, el 28 de febrero de 2020. El Ministerio de Salud de México confirmó el primer caso de coronavirus del país el viernes, diciendo que un joven había dado positivo en la capital.
Pasajeros con máscaras protectoras son vistos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, México, el 28 de febrero de 2020. El Ministerio de Salud de México confirmó el primer caso de coronavirus del país el viernes, diciendo que un joven había dado positivo en la capital. © Alfredo Estrella / AFP

Por otra parte, de acuerdo con Michel Ryan, encargado de Emergencias de la OMS, "aceptar que mitigar es la única opción es reconocer que no lo puedes detener (el virus)", según recogió la revista 'Proceso' el 1 de marzo de 2020.

Lo que sí han hecho las autoridades al abordar esta situación –que no ha sido catalogada como emergencia– es aislar al paciente, una vez que se confirma el contagio, y rastrear los contactos de este para descartar presencia del virus y evitar así la propagación de la enfermedad.

"El modelo de trabajo se llama mitigación, quiere decir reducir la velocidad de transmisión, detectando tempranamente los casos, identificando sus contactos y atendiéndolos oportunamente o en un aislamiento preventivo", detalló López-Gatell.

El Gobierno discute medidas a paso lento, mientras avanzan los contagios en México

En las primeras 72 horas no se detectó la transmisión comunitaria del Covid-19, lo cual no quiere decir, sin embargo, que no se entrará en ese segundo escenario (transmisión local) o incluso en un escenario tres (propagación del virus por centenas o miles de habitantes).

Es aquí donde se teme un descontrol, pues al interior de la autodenominada "Cuarta Transformación", es decir el equipo el Ejecutivo y el Legislativo de Morena, hay contradicciones.

Una pareja usa máscaras protectoras en la calle después de que el gobernador del central estado mexicano de Coahuila dijera el sábado que se había confirmado un nuevo caso de coronavirus, en la Ciudad de México, México, 29 de febrero de 2020.
Una pareja usa máscaras protectoras en la calle después de que el gobernador del central estado mexicano de Coahuila dijera el sábado que se había confirmado un nuevo caso de coronavirus, en la Ciudad de México, México, 29 de febrero de 2020. © Carlos Jasso / Reuters

El coordinador morenista en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, planteó la necesidad de un fondo adicional de recursos por 25.000 millones de pesos  (1.266 millones de dólares). Pero tan pronto como hizo pública su propuesta, el subsecretario López-Gatell salió a decir que no era necesario. "Lo que sí le puedo decir es que lejos estamos de necesitar 25.000 millones de pesos para responder a este virus", respondió.

Y mientras se desarrollaba esta discusión al interior de la cúpula gobernante, en Tabasco, en el hospital regional de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Villahermosa, un paciente murió y 67 más fueron afectados (seis de ellos en terapia intensiva) por un tratamiento de diálisis en mal estado.

El incidente despertó de nuevo las dudas sobre si las instituciones de salud del Estado están preparadas para enfrentar la emergencia por el mortal virus que se expande por el mundo y se registran los primeros casos en la región.

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