Putin y Erdogan inician las conversaciones para declarar el alto el fuego en Idlib

El presidente ruso, Vladimir Putin, se acerca para estrechar la mano del presidente turco, Tayyip Erdogan, durante una reunión en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020.
El presidente ruso, Vladimir Putin, se acerca para estrechar la mano del presidente turco, Tayyip Erdogan, durante una reunión en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020. © Pavel Golovkin / Reuters
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El presidente ruso y su homólogo turco se reunieron en Moscú con el objetivo de encontrar un acuerdo para una guerra que les enfrenta a pesar de ser aliados. Rusia apoya al Gobierno de Bashar al-Assad y Turquía a los rebeldes sirios, que se concentran al noroeste del país.

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Primer acercamiento para intentar lograr un alto el fuego en la provincia siria de Idlib. El presidente ruso, Vladimir Putin, y el turco, Recep Tayyip Erdogan, tuvieron un encuentro en Moscú para abordar la crisis en esta región siria. El gobierno de Damasco lanzó hace varias semanas una fuerte ofensiva aérea y terrestre contra el último bastión rebelde sirio, algo que ha provocado tensiones internacionales y casi un millón de desplazados.

Los combates en las últimas semanas en los alrededores de Idlib se están volviendo especialmente cruentos y ya son más de sesenta los soldados turcos muertos. El día clave de la crisis fue el 27 de febrero, cuando tras un bombardeo sirio, fallecieron 34 soldados turcos. Esta situación provocó que Erdogan convocase un gabinete de emergencia y que, ante la situación decidiese abrir su frontera con Europa.

Esta medida viene dada para presionar a los países europeos a prestarle ayuda. Muchos países europeos han dado armas a rivales militares turcos, como los kurdos, o incluso al propio régimen de Damasco. Además, la ofensiva de al-Assad, está provocando que casi un millón de sirios huyan hacia Turquía. Para el Gobierno tuco es insostenible acoger a todas estas personas, porque desde 2015 han admitido a 3,5 millones de desplazados.

Turquía se comprometió en 2015 a servir como una suerte de “tapón” para la Unión Europea, asimilando a toda la migración que venía procedente de lugares en conflicto, como Siria. Pero tras esta situación rompió toda clase de acuerdos con Bruselas, generando tensiones en la frontera griega también.

Durante la reunión, el mandatario ruso trasladó sus condolencias a Erdogan por la muerte de los soldados turcos el pasado 27 de febrero, en el bombardeo sirio en Idlib, aunque recordó que el Ejército del régimen de Bashar al-Assad también sufrió "graves bajas" y no estaba informado sobre la presencia de los militares turcos en la zona.

"Debemos abordar esta situación para que en primer lugar no se repitan estos incidentes y, en segundo, lugar esto no afecte a las relaciones entre Turquía y Rusia, que son importantes y valiosas para usted y para nosotros", indicó Putin al recibir a su homólogo.

Reunión que comenzó con 15 muertos por bombardeos rusos

Horas antes del inicio de la reunión, durante la madrugada de este jueves 5 de marzo, al menos 15 civiles perdieron la vida en un ataque de la aviación rusa en una zona cercana a la ciudad de Maarat al Misrin, al norte de la ciudad de Idlib. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, principal ONG en la zona, reportó este hecho.

Entre los muertos hay seis mujeres y una niña, además de 18 heridos, algunos en estado grave, según la fuente.

Intereses compartidos

Rusia y Turquía son aliados. Tanto Erdogan como Putin tienen la intención de lograr un cese al fuego estable en Idlib, pero ambos se han mantenido firmes en sus posiciones, y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha admitido que las negociaciones entre ambos líderes serán difíciles.

Esta situación supone la prueba más dura para las negociaciones bilaterales de estos dos países desde que, en 2015, Turquía derribase un avión ruso que había entrado supuestamente en sus fronteras. Rusia respondió con una serie de sanciones económicas, cortando el flujo de sus turistas a Turquía y la prohibición de la mayoría de las exportaciones turcas, un castigo que finalmente obligó a Turquía a ofrecer disculpas.

El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan hablan durante una reunión en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020.
El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan hablan durante una reunión en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020. © Pavel Golovkin / Reuters

Ankara no puede permitirse una repetición de esa costosa crisis, y mucho menos un conflicto militar con una potencia nuclear, pero tiene una posición sólida para negociar. Moscú necesita a Turquía como socio para mantener las rutas de suministro que Rusia usa para abastecer a sus fuerzas en Siria pasando por el estrecho turco.

Moscú también espera usar a Ankara en su enfrentamiento con Occidente. El año pasado, Turquía se convirtió en el primer país de la OTAN en recibir sofisticados sistemas de misiles de defensa aérea rusos, algo que no gustó para nada a Estados Unidos.

Con AP, Reuters y EFE

 

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