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Guerra en Siria: Putin y Erdogan anuncian un alto el fuego en Idlib

El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente turco, Tayyip Erdogan, se dan la mano durante una conferencia de prensa luego de sus conversaciones en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020.
El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente turco, Tayyip Erdogan, se dan la mano durante una conferencia de prensa luego de sus conversaciones en Moscú, Rusia, el 5 de marzo de 2020. © Pavel Golovkin / Reuters

El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan anunciaron que habían alcanzado un acuerdo de alto el fuego para la ciudad de Idlib, en el noroeste de Siria. La tregua entró en vigor a la medianoche de este 6 de marzo.

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Varios han sido los intentos de cese de hostilidades en Siria, pero, ninguno ha tenido éxito. Tras seis horas de reunión en el Kremlin entre Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, y Vladimir Putin, de Rusia, ambos acordaron un nuevo alto el fuego a partir de las 00:01 de este 6 de marzo.

A este anuncio se suma un acuerdo para crear un corredor humanitario de seis kilómetros de ancho al norte y seis kilómetros al sur, a lo largo de la carretera M4, que une a la ciudad de Alepo con Latakia y que ha estado bloqueada durante años a raíz de los enfrentamientos.

"Acordamos un documento conjunto", dijo Putin y agregó que esperaba que este paso "sirviera como una buena base para terminar con los combates en Idlib y con el sufrimiento de la población civil".

El presidente ruso, Vladimír Putin, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se dan la mano durante una conferencia de prensa luego de sus conversaciones en Moscú, Rusia. 5 de marzo de 2020.
El presidente ruso, Vladimír Putin, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se dan la mano durante una conferencia de prensa luego de sus conversaciones en Moscú, Rusia. 5 de marzo de 2020. © Pavel Golovkin / Reuters

Erdogan advirtió que Turquía se reservaría el derecho de "tomar represalias con todas sus fuerzas contra cualquier ataque" de Damasco a pesar del nuevo alto el fuego. 

"El régimen (sirio) es el culpable de la ruptura del acuerdo (Sochi 2018)", apuntó el líder turco.

Un alto el fuego que luce frágil en medio de las tensiones de una zona en guerra

El apretón de manos entre Putin y Erdogan en Moscú este 5 de marzo fue una señal positiva en este nuevo pacto para la suspensión de la acción militar en Idlib, último bastión rebelde en Siria y para la creación de un corredor humanitario.

En los próximos siete días será trabajo de los ministros de Defensa de Rusia y Turquía el de acordar los parámetros de dicho corredor con el que se espera ayudar al mayor número de ciudadanos afectados por el conflicto. "Trabajaremos juntos para proporcionar ayuda a los sirios necesitados", dijo Erdogan.

El conflicto en Siria alcanzó una escala internacional con la participación de Rusia (desde 2015) y Turquía (desde 2016), países con un enorme potencial bélico. Ambas naciones, que hasta ahora mantienen una relación más bien cordial, son apoyo militar y aéreo de bandos distintos que se enfrentan en Siria por el control de Idlib.

La tensión aumentó la semana pasada, cuando un ataque del ejército sirio mató a 34 soldados turcos y provocó una fuerte reacción de Erdogan, que cumplió con su amenaza y lanzó un ataque en Siria contra posiciones de las Fuerzas de Seguridad sirias en Idlib y Alepo con el objetivo de "poner fin a las masacres del régimen (sirio) e impedir una ola migratoria".

Erdogan decidió entonces abrir su frontera y permitir el paso de los migrantes, la mayoría sirios, que esperan ayuda en Turquía; esto con el fin de presionar a la Unión Europea, a la que critica por su falta de compromiso y acción con los miles de refugiados que están varados en Turquía. El hecho abrió un boquete en la situación de miles de migrantes que están llegando en masa a las islas griegas y se encuentran con la nula acogida del Gobierno griego.

Una guerra que desató una de las peores crisis humanitarias

En el conflicto sirio, que empezó hace ya nueve años y que ha dejado casi un millón de desplazados en el interior del país, Rusia es aliada del presidente sirio Bashar Al-Assad, mientras que Turquía apoya a grupos armados sirios y de oposición. Uno de ellos es el grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS), antigua filial de Al-Qaeda, que controla parte de la provincia de Idlib.

El Gobierno sirio quiere recuperar esta región, mientras que el interés de Turquía de participar en este conflicto es controlar la migración hacia sus fronteras, pues, 3,7 millones de sirios están actualmente refugiados allí.

El ejército turco es el segundo más grande en la OTAN. En las últimas semanas, las tropas han estado presentes en la región para resistir el avance de los uniformados sirios y evitar una ola de refugiados en su frontera sur.

El humo se eleva desde la ciudad de Saraqeb en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, tras el bombardeo de las fuerzas del Gobierno sirio el 27 de febrero de 2020.
El humo se eleva desde la ciudad de Saraqeb en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, tras el bombardeo de las fuerzas del Gobierno sirio el 27 de febrero de 2020. © Aref Tammawi / AFP

En los últimos años, varios acuerdos para poner fin a los combates en Idlib se han derrumbado. Uno de ellos fue el firmado entre Rusia y Turquía en 2018 en la ciudad de Sochi. Como no se respetó el acuerdo, los mandatarios de ambos países se acusaron mutuamente de incumplirlo.

Las ofensivas en Idlib por parte de Turquía y de las fuerzas de Al-Assad, respaldadas por los ataques aéreos rusos, provocaron lo que Naciones Unidas aseguran es la "peor crisis humanitaria" hasta ahora. La organización no gubernamental asegura además que los horrores vividos en este conflicto podrían equivaler a crímenes de guerra.

Con AP, AFP y Reuters

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