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EE. UU. rechaza la formación de un Gobierno paralelo en Afganistán

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, durante un pronunciamiento que ofreció desde Bélgica el 18 de octubre de 2019.
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, durante un pronunciamiento que ofreció desde Bélgica el 18 de octubre de 2019. Francisco Seco / Reuters

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, rechazó la formación de un Ejecutivo paralelo al del presidente Ashraf Ghani, el cual fue anunciado por el opositor y perdedor de las elecciones, Abdullah Abdullah. Además, EE. UU. comenzó la retirada de tropas de territorio afgano en cumplimiento con el acuerdo de paz con los talibanes.

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La toma de posesión paralela del opositor Abdullah Abdullah en Afganistán fue rechazada enfáticamente por el Gobierno de Estados Unidos: "Nos oponemos firmemente a cualquier acción para establecer un gobierno paralelo y cualquier uso de la fuerza para resolver las diferencias políticas", afirmó en un comunicado el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

La advertencia parecía dirigida principalmente a Abdullah, pero Pompeo también se abstuvo de felicitar a Ashraf Ghani por haber jurado un segundo mandato de cinco años. En cambio, expresó su apoyo a la promesa de Ghani de continuar las conversaciones durante las próximas dos semanas sobre la formación de un "gobierno inclusivo que unifique el país y le dé prioridad a la paz".

Tanto Ghani como Abdullah aseguran que son los líderes legítimos de Afganistán después de unas disputadas elecciones el pasado septiembre las cuales ganó el actual mandatario. A partir de ese momento, comenzó a agudizarse la crisis política en el país, debido a la baja participación en los comicios electorales por las amenazas de los talibanes, la demora en los resultados y las posteriores denuncias de fraude masivo por parte de los rivales de Ghani.

El liderazgo de Afganistán es disputado por Ashraf Ghani (izquierda) y Abdullah Abdullah (derecha) lado a lado en una Cumbre de la OTAN en Varsovia, Polonia, el 8 de julio de 2016.
El liderazgo de Afganistán es disputado por Ashraf Ghani (izquierda) y Abdullah Abdullah (derecha) lado a lado en una Cumbre de la OTAN en Varsovia, Polonia, el 8 de julio de 2016. © Jonathan Ernst / Reuters

Ghani finalmente prestó juramento en el palacio presidencial en una ceremonia a la que asistieron diplomáticos extranjeros, incluyendo a Khalilzad y al comandante de las fuerzas de la OTAN, Scott Miller. Mientras, Abdullah Abdullah celebró también una ceremonia en su propio complejo cercano a la que asistieron sus partidarios. 

Horas después de las ceremonias, Pompeo emitió una declaración en la que a pesar de rechazar su toma paralela de posesión, destacó "el compromiso por la paz y la estabilidad" mostrada por Abdullah en la jornada del lunes.

Además, Pompeo celebró el anunció que hizo el presidente reelecto Ashraf Ghani durante su discurso, el cual confirmó que permitirá la liberación de prisioneros talibanes y la formación de un equipo nacional para las negociaciones con los insurgentes. Hasta el momento, Ghani se había opuesto al acuerdo entre los talibanes y Estados Unidos para la liberación de 5.000 insurgentes pero se mostró dispuesto a ceder a cambio de una reducción de la violencia.

El Presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, junto al primer Vicepresidente, Amrullah Saleh, y al segundo Vicepresidente, Sarwar Danish, durante su ceremonia de juramento, en Kabul,  9 de marzo de 2020
El Presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, junto al primer Vicepresidente, Amrullah Saleh, y al segundo Vicepresidente, Sarwar Danish, durante su ceremonia de juramento, en Kabul, 9 de marzo de 2020 © Mohammad Ismail / Reuters

"La liberación de los prisioneros talibanes está vinculada a la paz y a la seguridad de las personas, en este sentido emitiré un decreto mañana que incluirá más detalles sobre este proceso. Afortunadamente, llegamos a un marco en el que, a cambio de la liberación de prisioneros, se producirá una reducción significativa de la violencia", dijo Ghani.

El líder insistió en que no cierra la puerta a sus rivales, en clara referencia a Abdullah, al remarcar que necesita un "Gobierno fuerte" ante el momento histórico que le ha tocado vivir a Afganistán. El momento histórico no es otro que la negociación con los talibanes, un proceso de paz que llega tras 18 años de conflicto con la firma de un acuerdo el pasado 29 de febrero entre los insurgentes y Estados Unidos en Doha, en el que se pactó la retirada en 14 meses de las tropas extranjeras.

Los talibanes esperan la liberación de los combatientes en un intercambio de prisioneros

La liberación, que se espera sea anunciada el martes, es parte de un acuerdo firmado por Estados Unidos y el grupo islamista el mes pasado que permitiría a las fuerzas estadounidenses y a las tropas de la OTAN retirarse de Afganistán.

Sediq Sediqqi, portavoz del Presidente Ashraf Ghani, dijo en Twitter que el palacio presidencial emitirá un decreto con los detalles del proceso, y que la liberación depende de los acontecimientos de seguridad y paz.

Por otro lado, un alto dirigente talibán en Doha, dijo que se habían enviado vehículos a una zona cercana a la prisión de Bagram, al norte de la capital Kabul, para recoger a los combatientes liberados. "Después de nuestra conversación con Zalmay Khalilzad (el enviado especial de Estados Unidos para Afganistán) el lunes, en la que nos transmitió la liberación de nuestros 5.000 prisioneros, enviamos vehículos para recogerlos", dijo. El líder también confirmó que el grupo había ultimado los arreglos para la liberación de 1.000 prisioneros en su poder, y añadió que habían trasladado a todos los prisioneros a lugares seguros.

Aunque este 10 de marzo es el último día del plazo de 10 días fijado en el acuerdo de Doha para que los 5.000 talibanes fueran excarcelados de las prisiones afganas, una fuente del Gobierno dijo que era poco probable que se produjera una liberación en los próximos días y que podría tardar semanas. 

Mientras tanto, EE.UU. comenzó a retirar sus tropas de Afganistán

Como parte del acuerdo con los talibanes, Estados Unidos acordó reducir sus tropas de unos 12.000 a 8.600 dentro de los 14 meses siguientes a la firma del histórico acuerdo de paz. Según este, los militantes han acordado abstenerse de ataques e impedir que Al-Qaeda, o cualquier otro grupo extremista, opere en las áreas que controlan.

Oficiales de seguridad afganos patrullan en Helmand, Afganistán, el 4 de marzo de 2020
Oficiales de seguridad afganos patrullan en Helmand, Afganistán, el 4 de marzo de 2020 © Watan Yar / EFE

El acuerdo de paz tambaleó la semana pasada después de que EE.UU. lanzara un ataque aéreo en respuesta a los combatientes talibanes que atacaban a las fuerzas afganas en la provincia de Helmand. A raíz de la tensión generada, los talibanes pidieron una desescalada y el lunes el coronel Sonny Leggett, portavoz de las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, anunció la primera fase de la retirada estadounidense.

Legett aclaró, sin embargo, que los estadounidenses mantendrán los recursos y los mandos militares para continuar con sus objetivos en el país, "incluída la realización de operaciones antiterroristas contra Al Qaeda y el Estado Islámico".

Con EFE

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