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Londres presenta un presupuesto posbrexit impactado por el coronavirus

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Londres (AFP)

El gobierno de Boris Johnson se dispone a presentar el miércoles su primer presupuesto posbrexit en plena crisis del coronavirus, que impuso un cambio de planes al exigir medidas de urgencia para evitar que el impacto de la epidemia hunda la economía.

Es un gran desafío para el flamante ministro de Finanzas, Rishi Sunak, que solo tuvo un mes desde su nombramiento para preparar un presupuesto que debe poner fin a una década de austeridad y plasmar la promesas del primer ministro.

La epidemia de covid-19 dio un vuelco a las prioridades del ejecutivo, que deberá dejar para más adelante decisiones muy esperadas sobre el clima y los grandes proyectos de infraestructuras.

Horas antes de la presentación del presupuesto, el Banco de Inglaterra (BoE) anunció una sorprendente reducción de los tipos de interés, que pasan de 0,75% a 0,25%, con el fin de minimizar el impacto negativo de la epidemia en la economía.

Es la reducción más importante de las tasas desde 2009. Los tipos de interés del país no fueron tan bajos desde los meses que siguieron al voto sobre el Brexit.

Estos son cinco aspectos claves que el ministro debe desarrollar durante su presentación en la Cámara de los Comunes, prevista a las 12h30 (locales y GMT).

- Coronavirus -

Es el tema que centra la atención de todos. La epidemia está perturbando las cadenas de abastecimiento de las empresas, preocupa a la finanza, hunde el turismo y asusta a los consumidores que se abalanzar a los supermercados.

Sunak tiene "una posición difícil frente a movimientos especulativos en los mercados y una situación que está evolucionando", advertía en la radio BBC el anterior ministro de Finanzas conservador Philip Hammond.

Además de la reducción de los tipos del interés, el BoE anunció el miércoles que va a estimular los préstamos de los bancos a las empresas y los hogares para sostener la demanda, debido a que "probablemente la actividad va a debilitarse significativamente en el Reino Unido en los próximos meses". Un gesto así era esperado por medios empresariales y sindicatos.

- Previsiones económicas -

El primer presupuesto presentado en 18 meses, debido a los retrasos provocados por el Brexit y las elecciones de diciembre, permitirá a los poderes públicos establecer sus previsiones económicas.

Y no será tarea fácil: la economía británica parecía despegar en este principio de año gracias a una mayor confianza ligada al fin de la incertidumbre sobre el Brexit, pero el coronavirus promete debilitar la actividad.

La OCDE ya rebajó su previsión de crecimiento a 0,8% en 2020, un año crucial para la negociación entre Londres y Bruselas de su futura relación comercial posbrexit.

- Gasto público -

Aumentar el gasto público fue la principal promesa de campaña de Johnson, que obtuvo una aplastante mayoría parlamentaria en diciembre arrebatando a la oposición laboristas regiones obreras del centro y el norte de Inglaterra a las que prometió ayudar.

El primer ministro quiere gastar miles de millones en sanidad, educación, policía y internet de banda ancha pero está por ver qué parte de dichas sumas tendrá que ser desviada para respaldar en su lugar a la economía frente a las consecuencias del coronavirus.

Johnson decidió además aumentar el salario mínimo y aumentar el umbral de ingresos a partir del cual los británicos deben contribuir a la financiación de las ayudas sociales.

- Impuestos -

El nuevo ministro de Finanzas debería mantenerse fiel a las prácticas de los conservadores y evitar subir masivamente los impuestos, pero Downing Street ya renunció a un recorte del impuesto de sociedades previsto para el próximo año para financiar el sistema de sanidad pública NHS.

Por su parte, los comercios minoristas piden una reducción en las tasas a los locales comerciales, a lo que Johnson accedió para ayudar a un sector que sufre el auge de las ventas en línea.

- Infraestructuras y clima -

El gobierno optó por aplazar la publicación de su estrategia en el sector de las infraestructuras, en el que había prometido una "revolución".

Estas medidas, estimadas en unos 100.000 millones de libras (130.000 millones de dólares, 114.000 millones de euros) deben ayudar al país a alcanzar su objetivo de neutralidad de carbono en 2050.

Sunak podría sin embargo anunciar una flexibilización de las reglas fiscales que permita llevar el gasto en infraestructuras a más del 3% del PIB, para financiar la carísima línea de tren de alta velocidad HS2 o los proyectos ferroviarios en el norte de Inglaterra.

Los ecologistas esperan por su parte que el ministro presente medidas como una elevada tasa al carbono o ayuda para comprar coches eléctricos.

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