Otra decena de proyectiles cae sobre la base militar de Taji en Bagdad

Fuerzas militares de Irak patrullan la zona de Umm al-Izam, en Bagdad.
Fuerzas militares de Irak patrullan la zona de Umm al-Izam, en Bagdad. © Unidad de Seguridad Mediática de Irak, vía Reuters

Este es el segundo ataque en menos de una semana al puesto donde están los ejércitos de coalición en Irak y varias fuerzas armadas oficiales de ese país, mientras que el primero desencadenó una represalia de Estados Unidos a la que el gobierno iraquí consideró como una violación de su soberanía.

Anuncios

Siguen los ataques a la base militar iraquí de Taji, en el norte de Bagdad. La Célula de Información de Seguridad de Irak afirma que más de 30 proyectiles tipo Katyusha impactaron en el lugar donde operan las unidades oficiales de defensa aérea, y que están cerca de las instalaciones de la coalición de tropas liderada por Estados Unidos y conformada por más de 10 países diferentes.

Cinco personas resultaron heridas en el ataque, incluidos tres miembros de la coalición y dos soldados iraquíes, según el portavoz de la coalición liderada por Estados Unidos, Myles Caggins. Un funcionario de defensa de EE. UU. dijo que las tropas de la coalición heridas son estadounidenses. El funcionario habló bajo condición de anonimato de acuerdo con las regulaciones, según la agencia The Associated Press.

Una declaración del ejército iraquí dijo que la "agresión brutal" hirió a varios miembros del personal de defensa aérea que permanecen en estado crítico, pero no proporcionó un número oficial de este ataque, el segundo ataque en contra de la base en menos de una semana.

El anterior ocurrió el miércoles 11 de marzo y de una manera muy similar: una veintena de cohetes cayó sobre las instalaciones. En consecuencia, dos militares estadounidenses y uno británico murieron. Estados Unidos respondió poco más de 24 horas después bombardeando al menos cinco lugares en el sur de Bagdad en los que, según las tropas internacionales, había milicias iraquíes de Kataib de Hezbolá respaldadas por Irán.

El general de la Infantería de Marina, Kenneth F. McKenzie, comandante del Comando Central de EE. UU., habla con los periodistas sobre la respuesta militar a los ataques con cohetes que mataron a dos miembros del servicio de EE. UU. y el Reino Unido en Irak, en el Pentágono, en Arlington, Virgina, Estados Unidos, el 13 de marzo de 2020.
El general de la Infantería de Marina, Kenneth F. McKenzie, comandante del Comando Central de EE. UU., habla con los periodistas sobre la respuesta militar a los ataques con cohetes que mataron a dos miembros del servicio de EE. UU. y el Reino Unido en Irak, en el Pentágono, en Arlington, Virgina, Estados Unidos, el 13 de marzo de 2020. © Chip Somodevilla / Getty Images North America / AFP
La escalada de tensiones entre EE. UU. e Irán que ha provocado más violencia

Según el general de la Infantería de Marina de Estados Unidos, Frank McKenzie, los cinco lugares que atacaron en Bagdad eran sitios de almacenamiento de armas e incluso de cohetes y propulsores. El ataque fue inusual porque ocurrió durante el día, cuando normalmente estos son perpetrados en la noche.

Sin embargo, en estos lugares no murió ningún miliciano, mientras que un civil y por lo menos cinco militares iraquíes perdieron la vida tras el bombardeo estadounidense. Y es que las autoridades oficiales de Irak sostienen que en los bombardeos golpearon ubicaciones donde estaba el Ejército iraquí y la Policía de Babilonia. Por eso, Irak consideró el ataque como una afrenta a su soberanía. 

"Rechazamos que las fuerzas estadounidenses u otros tomen alguna acción sin la aprobación del gobierno iraquí y el comandante en jefe de las fuerzas armadas, como lo hizo en la mañana del 3/3/2020", publicó en Twitter la Célula de Información de Seguridad. 

Los grupos de la milicia chiíta respaldada por Irán prometieron vengarse de los ataques estadounidenses del viernes, señalando otro ciclo de violencia violenta entre Washington y Teherán que podría desarrollarse dentro de Irak. El ejército iraquí también advirtió a Estados Unidos de tomar represalias como lo hizo el viernes sin la aprobación del gobierno. Tomar medidas unilaterales "no limitaría estas acciones, sino que las nutriría, debilitaría la capacidad del estado iraquí", dijo el comunicado.

Estados Unidos e Irán retrocedieron de nuevos ataques después del incidente en el que murió el general Qassem Soleimani. Un funcionario estadounidense de alto rango dijo a fines de enero, cuando las tensiones entre ambos países se intensificaron, que el asesinato de estadounidenses constituía una línea roja que podría provocar más violencia.

Con Reuters y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24