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Contacto virtual, salidas necesarias y actividades familiares: así se vive la cuarentena en Italia

Vista de la vía Condotti vacía en Roma durante el quinto día de bloqueo total en Italia para hacer frente al brote de coronavirus Covid-19, el 14 de marzo de 2020.
Vista de la vía Condotti vacía en Roma durante el quinto día de bloqueo total en Italia para hacer frente al brote de coronavirus Covid-19, el 14 de marzo de 2020. © Alberto Lingria / Reuters

Desde hace cinco días, el país europeo vive un bloqueo total para hacer frente a la pandemia de Covid-19, que ha castigado duramente a esa nación. Con la circulación restringida al mínimo, las personas intentan darse apoyo mediante la mensajería a distancia y se organizan para paliar el aislamiento.

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La crisis desatada por la propagación del Covid-19 ha alterado la vida en Italia. Desde hace cinco días, el Gobierno de ese país ordenó un bloqueo total, que limita fuertemente la posibilidad de circulación y forzó a 60 millones de ciudadanos al confinamiento.

La medida extrema -que restringe el movimiento solo a acciones esenciales como la compra de alimentos y medicamentos o la asistencia a personas que la requieren- tiene como objetivo frenar la curva ascendente de contagios, que en el país europeo ya supera los 21.000 casos, con más de 1.400 muertes. Estas cifras ubican a esa nación como la segunda más afectada a nivel mundial, solo por detrás de China.

Estas medidas han modificado la vida cotidiana de un país entero y han llevado a las ciudades a convertirse en tierra desierta. El trabajo, la vida social y todas las actividades cotidianas se han visto reemplazadas por actividades hogareñas y la comunicación virtual.

Ilaria Cappelletti, una mujer de la localidad de Cislago, en la región de Lombardía, una de las más afectadas de Italia, le dijo a France 24 que “el día a día ha cambiado mucho”. En su caso, al no poder cumplir con su trabajo, que es dar clases de italiano a niños extranjeros, se ha volcado a la red para intentar hacerles llegar material a sus alumnos. “Intento trabajar por Internet, crear videos, seguir dándoles una educación en este período. Pero es difícil”, admitió.

Cappelletti contó que, incluso para cumplir con las tareas esenciales, “tenemos que salir con un documento, que se puede descargar de Internet y hay que rellenarlo cada vez que salimos, explicando por qué lo hacemos”. La mujer aseguró que “la policía te puede parar” y “tienen que controlar que no estás declarando algo que no es verdad”.

“Las calles se ven vacías, la gente sale muy poco y no puede ir con otras personas. El perro es la compañía más común, pero nada más”, detalló, a la vez que comentó que entre sus familiares se organizan “de manera que sale solo una persona a la vez y solo para hacer cosas muy necesarias”.

Las redes sociales y la comunicación virtual para combatir la soledad

Cappelletti admitió que en medio del confinamiento “te sientes bastante solo” y “el elemento de aburrimiento es bastante importante”, por lo que “el día se hace muy largo”. Para combatir el hastío, esta docente se inclinó a las redes sociales y admitió que “he empezado a utilizarlas como nunca en mi vida”.

Videollamadas y mensajes con memes, emojis y mensajes de aliento se han convertido en una constante entre familiares y amigos. Según informó WhatsApp a Reuters, los usuarios italianos están haciendo un 20 % más de llamadas y enviando un 20 % más de mensajes, mientras que Microsoft especificó que su aplicación de mensajería en Italia vive un crecimiento del 100 % en su uso.

Esa vía de comunicación también ha permitido la atención médica a distancia, asistencia psicológica e incluso interacción entre enfermos de coronavirus y sus familiares, con quienes, en caso de estar gravemente enfermos, no pueden tener contacto.

En casa, la imaginación es necesaria para enfrentar el aburrimiento, sobre todo en familias que tienen niños. “Vemos televisión, películas, también cocinamos. Hay que inventarse algo”, sostuvo Cappelletti. La paciencia y la resiliencia son necesarias dado que las medidas rigen, al menos, hasta el 3 de abril, aunque Ilaria Cappelletti está preparada para que el período se extienda más.

“Pienso que esto no va a terminar ese día, va a ser más largo. Pero no tenemos mucho más que hacer, hay que respetar las reglas, quedarse en casa y evitar encontrarnos con gente”, afirmó, resignada.

Cantar el himno en los balcones, una dosis de optimismo

Los italianos bloqueados en sus hogares por el brote de coronavirus encontraron una forma de mostrar unión y transmitirse un mensaje optimista en medio del bloqueo: cantar el himno desde los balcones.

En los últimos días, las redes sociales se han inundado de videos de personas entonando la canción patria u otras melodías populares, desde Milán, cerca del epicentro norte de la crisis, hasta la capital Roma, pasando por Nápoles o Palermo, en el sur del país.

La estrategia también se replicó el sábado al mediodía, pero en este caso, muchas personas salieron a sus balcones para aplaudir a los médicos y enfermeras que están trabajando en la primera línea de contención de la crisis.

“Nos estamos organizando esta noche (del sábado 14 de marzo) para cantar el himno nacional desde las ventanas. Esto es muy importante. Es una señal para darnos fuerzas porque la situación es bastante difícil”, subrayó Cappelletti.

En las redes sociales, tanto el Gobierno como algunas de las figuras públicas también intentan transmitir optimismo, con mensajes alentadores acompañados de etiquetas como #AllWillBeWell (“todo estará bien”). Estrategias para atravesar un encierro inédito en el país.

Con Reuters

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