Saltar al contenido principal

Así va el enredo de la "rifa" del avión presidencial en México

Una persona muestra boletos de lotería del avión presidencial, en la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco (México).
Una persona muestra boletos de lotería del avión presidencial, en la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco (México). © Francisco Guasco / EFE

El 10 de marzo comenzó la venta de billetes de lotería del lujoso avión presidencial, que en realidad es un sorteo simulado, pues el premio no será finalmente la aeronave sino una bolsa de dinero equivalente al valor del Boeing 787-8. La venta de la aeronave se ha convertido en una verdadera novela nacional. 

Anuncios

"Érase una vez un gobierno faraónico en el que sus monarcas se trasladaban en aviones de lujo… Y uno de ellos, para agraciar a su sucesor en el trono, decidió dejarle de regalo el mejor avión que había en ese entonces en el mundo, que no lo tenía ni Obama".

"Quien quiera hacer el cortometraje o la novela del avión presidencial, así tiene que empezar", dijo entre risas el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, el pasado 20 de enero, pues, según él la historia del avión presidencial no comienza ahora que su Gobierno busca venderlo.

Son varios los capítulos de esta trama, y en efecto se remontan al sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), cuando adquirió un Boeing 787-8 Dreamliner para uso del titular de Poder Ejecutivo. El entonces mandatario panista, sin embargo, no alcanzó a usarlo. Quien lo estrenó fue su sucesor, el priista Enrique Peña Nieto.

Desde su última campaña por la Presidencia, en 2018, López Obrador juró que él jamás se subiría a ese aparato, pues era un insulto tener "un gobierno rico con un pueblo pobre", de tal suerte que lo vendería y las ganancias serían para beneficio del pueblo.

La venta del también conocido como TP-01 ha sido hasta ahora un fracaso. Desde hace más de un año está aparcado en Estados Unidos –pagando por el resguardo y el mantenimiento–, en espera de un comprador. Ante las dificultades para deshacerse de él, el mandatario decidió a mediados de enero que si no se vendía, haría una rifa. Hasta entonces todo parecía una ocurrencia, una vacilada. Los memes en redes sociales pulularon.

Días después, el 4 de febrero, dio un ultimátum a su propio Gobierno. Si en tres días no lograba venderlo, pues era un objeto "muy extravagante", procedería con la rifa, y hasta presentó un prototipo del billete de la Lotería Nacional para el sorteo del transporte aéreo "José María Morelos y Pavón".

Pero la realidad terminó por superar esa idea. ¿Quién de verdad pensaría que podría mantener un avión ganado en la lotería, y más aún con las características del TP01, con una suite presidencial con cama King-size, una elegante oficina, sala de juntas, recámara, baño completo con regadera y hasta caminadora eléctrica?

Esto sin mencionar que tuvo que promover una iniciativa de reformas legales para que la rifa pudiera efectuarse a través de la Lotería Nacional. Y peor aún, el presunto impedimento para enajenar un bien que aún no termina de pagarse, por lo que, en los hechos, no pertenecería aún al Gobierno sino al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

Ya no se rifa el avión sino lo que valdría en el mercado

Así, vino un repentino cambio de planes. Se decidió que ya no se rifaría físicamente el avión, sino que se sortearía, a través de la Lotería, una bolsa de dinero equivalente al valor de la aeronave. La logística quedó así: 2.000 millones de pesos (más de 93 millones de dólares) en premios, repartidos en 100 "cachitos" (boletos de lotería) ganadores de 20 millones de pesos cada uno. Con la venta de 6 millones de cachitos de un costo de 500 pesos cada uno, se buscaría recaudar 3.000 millones de pesos (140 millones de dólares).

Lo recaudado, quitando la entrega de premios, será para adquirir equipo médico para hospitales públicos. Para esa bolsa de beneficios, la Fiscalía General de la República contribuyó con la entrega de un cheque por 2.000 millones de pesos procedentes de recursos incautados por actos delictivos. De tal suerte que al final se contaría con 5.000 millones de pesos (más de 230 millones de dólares): 3.000 millones de la venta de billetes y 2.000 millones de pesos de la Fiscalía. De ahí saldría para el reparto de premios y la adquisición de equipo hospitalario.

Para entonces la confusión ya imperaba en torno a la rifa. Pero la situación aún no se salía de control… Hasta que el Presidente comenzó a recurrir a diario en sus conferencias mañaneras al tema de la rifa del avión, que ya no era propiaente una rifa del avión. El problema fue que la insistencia en el asunto del sorteo chocó con la indignación social por el feminicidio de Ingrid Escamilla, un brutal asesinato que le dio la vuelta al mundo.

En su conferencia del 10 de febrero, el mandatario quiso llevar como prioritario el tema de su rifa, pero los reporteros pusieron el acento en el feminicidio de Ingrid. López Obrador se exasperó. "No quiero que el tema sea nada más lo del feminicidio, ya está muy claro, se ha manipulado mucho, aprovechan cualquier circunstancia para generar campañas de difamación", reprochó.

Dos días después retrocedió un paso, pero a la vez encendió más los ánimos de las activistas feministas. “La verdad, ofrezco disculpas por decir… Sí es importante lo del feminicidio, o sea, pero ya estoy viendo cómo esa va a ser la nota, el feminicidio. Y no, porque fue una manipulación”, señaló.

Las respuestas del Ejecutivo desataron la furia de las activistas, quienes el 13 de febrero protestaron frente a Palacio Nacional y prendieron fuego a la réplica de un billete de la “lotería del avión”, para dar un mensaje claro de cuál debería ser la prioridad del jefe del Estado: la emergencia por los feminicidios, y dejar ya por un momento de lado el tema de la rifa.

A la par, en las mesas de análisis en medios de comunicación llegaron a ser virales algunos comentarios que se referían precisamente al enredo en el que ya para entonces se había vuelto el tema de la rifa del avión.

Una atípica cena para recaudar apoyos y un olvido que enfureció a las feministas

Otro episodio que generó polémica fue la cena que organizó López Obrador en Palacio Nacional, en la que el menú fue tamales de chipilín (típicos del sureste) y chocolate espeso. Los comensales invitados fueron empresarios. El motivo de la cena, comprometerlos a que compraran miles de billetes de lotería de la famosa rifa para que los repartan entre sus empleados.

La controversia surgió cuando se filtró en la prensa una carta compromiso que fue dejada en cada lugar que ocuparían los empresarios en el banquete, lo que fue interpretado como intento de coerción.

Al final se dio a conocer que 75 empresarios –entre quienes estaba el multimillonario Carlos Slim– aportaron en esa atípica cena la cantidad de 1.500 millones de pesos.

Por si no fuera suficiente polémica la que se había generado, López Obrador dio a conocer que la venta de los billetes de lotería comenzaría el 9 de marzo, coincidentemente con el día para el que estaba convocado el Paro nacional de mujeres.

Una joven pinta la consigna "Estado feminicida" en una de las puertas del Palacio Nacional en Ciudad de México, el 14 de febrero de 2020.
Una joven pinta la consigna "Estado feminicida" en una de las puertas del Palacio Nacional en Ciudad de México, el 14 de febrero de 2020. © Andrés Martínez Casares / Reuters

De nueva cuenta, las activistas feministas reprocharon al presidente que comenzara a distribuir los cachitos justo el día del paro, pues lo interpretaron como un intento más de opacar esa iniciativa, que de por sí ya había calificado como “manipulada por los conservadores para atacar a su gobierno”. “Los conservadores, hipócritas, ahora se disfrazan de feministas”, lanzó.

López Obrador finalmente decidió mover el arranque de su rifa un día, al 10 de marzo, y argumentó que “no tenía en mente” que el lunes era el día del paro, lo que al parecer le resultó contraproducente, pues la crítica ahora era: Cómo puede el presidente “no tener en mente” una iniciativa tan importante, sin precedentes, en el contexto de una crisis de violencia hacia las mujeres.

El capítulo más reciente de la novela de la rifa del avión se escribió, pues, la mañana del martes 10 de marzo, en los expendios de Lotería. Ahora los mexicanos pueden adquirir su cachito para la “lotería del avión”, sorteo que se llevará a cabo el 15 de septiembre, para conmemorar el Día de la Independencia nacional.

La historia continuará…  

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.