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La gripe española y el Covid-19: "Hemos cambiado de escala y de mundo"

Londinenses portan máscaras para protegerse de la gripa española.  Esta fotografía fue publicada en la edición del 26 de febrero de 1919 en el periódico El Excelsior.
Londinenses portan máscaras para protegerse de la gripa española. Esta fotografía fue publicada en la edición del 26 de febrero de 1919 en el periódico El Excelsior. © Colección La Contemporaine

En uno de sus discursos, el presidente Emmanuel Macron describió el Covid-19 como "la crisis sanitaria más grave del último siglo. Hace poco más de 100 años, era la gripe española la que causaba estragos por el mundo. ¿Ambas pandemias son comparables?

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Entre 30 y 50 millones de muertos en el mundo. Incluso podría llegar a ser de hasta 100 millones de muertos, según las estimaciones más altas. La gripe española, que apareció en 1918, en plena Primera Guerra Mundial, y estuvo presente hasta 1919, marcó la historia. En su discurso del jueves, 12 de marzo, el presidente Emmanuel Macron describió el Covid-19 como la "crisis sanitaria más grave del último siglo".

Soldados de la Fuerza Expedicionaria estadounidense, víctimas de la gripe española de 1918 en el Hospital Militar No.45 de Estados Unidos en Aix-les-Bains.
Soldados de la Fuerza Expedicionaria estadounidense, víctimas de la gripe española de 1918 en el Hospital Militar No.45 de Estados Unidos en Aix-les-Bains. © Wikimedia

"Hoy todo es completamente diferente"

Desde la aceleración de la crisis del Covid-19, las comparaciones se han multiplicado entre estas dos pandemias. "Ahora hemos vuelto a hablar de la gripe española, porque en su época, fue sorprendente. Es la crisis sanitaria más grande que el mundo conoció jamás en términos de balance demográfico. Había existido la peste negra pero era a la escala del mundo de entonces (entre 1347 y 1353 causó entre 25 y 34 millones de víctimas en Europa), indica Anne Rasmussen, directora de estudios de la Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales.

"Pero al mismo tiempo, no tiene nada qué ver con el Covid-19. Hoy todo es completamente diferente. Hay que evitar el uso de comparaciones que crearían más miedo y que no serán explicativas", precisó la especialista en Historia de las Ciencias.

Las dos pandemias provienen de familias de virus diferentes. La gripe española es de tipo A (H1N1), mientras que el Covid-19 es un coronavirus. Las dos causan infecciones respiratorias con síntomas comunes del estado gripal, congestión nasal e incluso fiebre. "Pero lo que causaba la mayoría de las muertes en 1918, era las neumonías y las pleuresías purulentas. Las personas se asfixiaban, tenían la impresión de ahogarse", describe Rasmussen. "Sobre el coronavirus, el director general de la Salud, Jerôme Salomon, explicó las diferencias entre el virus de la gripa y el Covid-19. El perfil clínico, la apariencia de la enfermedad, la gravedad, los signos biológicos y radiológicos no son los mismos". 

Parce que el Covid-19 no ataca las mismas franjas de edad. El coronavirus afecta particularmente a las personas mayores o con enfermedades crónicas, "la población más afectada por la gripa de 1918 era la de los adultos jóvenes. Se trata de una cuestión epidemiológica que genera intriga. Todavía estamos tratando de comprenderla, sobre todo porque tenemos descifrado el ADN del virus de 1918", explica la historiadora. "Uno de los elementos de respuesta es que la gripa ya había circulado, en particular durante la epidemia de 1889. Las personas que habían estado en contacto con esa gripa siendo más jóvenes, podían verse parcialmente inmunizados 30 años más tarde".

El virus de la gripe española solo fue identificado hasta 1933 

Pero una de las diferencias fundamentales yace en la identificación del virus, según Rasmussen. "Para la época, no se conocía el agente patógeno de la gripa pandémica. Sin ese conocimiento, no había la posibilidad de desarrollar vacunas, que eran la solución médica milagrosa después de Pasteur (que realizó la primera vacunación humana contra la rabia de un niño, el 6 de julio de 1885). Se sabía qué hacer frente a una gripa y que era contagiosa, pero no se podían ver los virus porque eran muy pequeños. Hubo que esperar hasta que llegaron los microscopios electrónicos".

El virus de la gripa española solo fue identificado hasta 1933. Hoy en día, los progresos de la ciencia son considerables. "Desciframos el ARN (los coronavirus son virus con ARN monocatenario positivo, una versión del ADN simplificado) del Covid-19 en algunos días, mientras que para el SIDA tomó varios años", enfatiza la especialista en Historia de la Medicina.

Hace un siglo, mientras que la Gran Guerra ocurría en Europa, los países golpeados por la gripe española se encontraban en un profundo estado crítico. En pocas semanas, el virus se propagó y atravesó el Atlántico. Se expandió principalmente por los soldados expedicionarios estadounidenses que llegaron para reforzar los frentes europeos.

En un periodo de meses, se transformó en pandemia. Después de Europa, golpeó el resto del mundo en tres olas diferentes. Los muertos se contaban por millones. Los alcances de la medicina no eran comparables con los que existen hoy en día. El acceso a los hospitales no estaba generalizado y los enfermos no podían beneficiarse de las técnicas modernas de reanimación o de los antibióticos necesarios para tratar las complicaciones causadas por la enfermedad.

"Estamos mucho mejor capacitados hoy en día"

De cara a esta catástrofe, los países adoptaron tres comportamientos diferentes. En Francia, donde la gripa española dejó 240.000 muertos, hubo algunas prohibiciones de reunión y cierre de lugares públicos, pero nada comparado con el aislamiento actual. La prioridad entonces era continuar con la guerra. "En 1918, vivían momentos decisivos, con ofensivas o contraofensivas. No podían frenar la circulación porque las autoridades consideraban que era imposible para continuar con sus operaciones. Era necesario que las tropas y las autoridades pudieran moverse", afirma Rasmussen. "Por otra parte, había la sensación de que aislarse no servía para nada. La política era confinarse individualmente ante las gripas identificadas".

Durante los años siguientes, cuando el mundo ya volvía a estar en paz, el paréntesis de la gripa española se cerró. Los estudios científicos se retomaron entre las dos guerras, pero solo fue en 1948, con la creación de la Organización Mundial de la Salud, que las investigaciones de vigilancia se desarrollaron a escala internacional.

Después de esa pandemia, de una amplitud innegable, el mundo conoció muchas más: la gripe de Singapur en 1957, la de Hong Kong en 1968 y la AH1N1 en 2009. "Aprendimos muchas lecciones de cada una de esas epidemias, teniendo un sistema de prevención que está mucho más capacitado. Estamos mejor armados hoy en día", defiende la experta. "No agreguemos más miedo al miedo. Ya estamos en un clima suficientemente ansioso. Cambiamos de escala y de mundo. Hay motivos de esperanza, con las investigaciones y la efectividad. Podemos esperar a tener los medios terapéuticos en plazos breves contra el Covid-19", destaca.

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