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Economías en pausa: cuarentena empuja a los gobiernos hacia el Estado de Bienestar

Resultados de los índices en la Bolsa de Valores de Fráncfort. 23 de marzo de 2020, en Fráncfort, Alemania.
Resultados de los índices en la Bolsa de Valores de Fráncfort. 23 de marzo de 2020, en Fráncfort, Alemania. © Armando Babani / EFE

Los estímulos fiscales y monetarios domésticos para enfrentar la crisis generada por el Covid-19 son un primer paso para reactivar la economía. Lograr rescatar a quienes más lo necesitan y coordinar una respuesta internacional son ahora los grandes retos del sistema económico.

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‘La paradoja del encierro’: así denomina Gregory Daco, Economista Jefe de Oxford Economics en Estados Unidos, al hecho de que “entre más rápido se quiera contener el virus, más severo debe ser el cierre y más severa será la alteración a la actividad económica”. Según le dijo a la AFP, “la esperanza es que entre más severo sea el cierre, más agudo sea el rebote”, una vez pase la emergencia sanitaria.

Sin embargo, esto depende en gran parte de la eficacia y rapidez con que el gobierno proporcione ayuda a los ciudadanos. Aunque Draco hace referencia a Estados Unidos, la paradoja aplica para todos los otros países que hoy se enfrentan a la propagación del Covid-19. También aplica la necesidad de que los gobiernos ‘salgan al rescate’ de empresas y trabajadores, con el fin de atenuar, en la medida de lo posible, los efectos económicos de la pandemia.

En su columna del 17 de marzo en el 'Washington Post', Megan McArdle hace la que considera una petición improbable: “Subsidiar todo”. “Son palabras difíciles de decir para una libertaria. Pero, se trata de la crisis más dura que recuerde cualquier persona”. En tiempos normales, afirma, o incluso durante una recesión normal, nunca haría esta sugerencia. “Pero esta es la época más anormal. Nuestra salud colectiva depende de que cada ciudadano haga lo correcto y guarde distancia de todos los demás”.

De acuerdo con previsiones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el brote del coronavirus puede provocar la pérdida de cerca de 25 millones de empleos a nivel global y agotar hasta 3,4 billones de dólares estadounidenses de ingresos para fin de año.

El reto de los rescates: que lleguen a quienes más los necesitan

“Siempre que las cosas van bien, piden mercados libres sin intervención. Cuando hay problemas, hasta el más libremercadista se convierte en keynesiano”, le dijo a France 24 Gayle Allard, profesora de Economía del IE Business School en Madrid, España. No obstante, la académica considera que en la situación actual, los gobiernos no tienen otra opción:

“Para prevenir una crisis muy profunda y para hacer su papel como defensor de sus ciudadanos, los gobiernos ahora no tienen más remedio que diseñar programas que atiendan las necesidades sanitarias de sus poblaciones, y aumentar o reemplazar sus ingresos para que puedan vivir, y para que consuman y mantengan el crecimiento económico”.

Si bien los Estados están obligados a proporcionar ayudas, también deben cuidar que estas lleguen a quienes más las necesitan: “cuanto más cerca estén del ciudadano medio, y de sus gastos e ingresos diarios, mejor”, señala Allard. En ese sentido, considera que medidas como posponer pagos de alquileres e hipotecas, implementadas en países como Francia, Italia y España, van en la dirección correcta.

Otra historia es el rescate de las empresas, por ejemplo, de las aerolíneas. “Hay que aprender de la última crisis y rescatarlas con condiciones. No pueden recibir subvenciones estatales, por ejemplo, y despedir a trabajadores. Si protestan de que esto supone demasiada intervención estatal, que no pidan rescate, ¡que es la intervención máxima!”

El economista y catedrático colombiano, Beethoven Herrera, también enfatiza en la importancia de ayudar a los más desprotegidos. Aunque considera positiva la medida de bajar las tasas de interés, esto no será suficiente. “En Colombia se habla de 16 millones de personas que trabajan en el rebusque diario. Ellos hoy no tendrán rebusque ni van a ir al Banco de la República a buscar crédito. ¿Las empresas que están mandando a la gente a sus casas, sin salarios, esa gente de qué va a comer?”

Como le dijo a este medio, Herrera considera que lo más urgente ahora “es buscar la forma de garantizar que la gente que no tiene acceso al crédito tenga planes de contingencia lo más completos posibles para evitar una situación de desespero social”. Una necesidad que se replica en toda Latinoamérica y el Caribe, donde la informalidad llega al 50% de la población ocupada.

Anuncios de ayudas económicas ya superan los 3 billones de dólares

Los planes de estímulo para contrarrestar ‘la paradoja del encierro’ ya superaron los US$3 billones. A continuación destacamos las medidas anunciadas por algunas de las grandes economías del mundo y la región, así como de organismos multilaterales:

  • Estados Unidos

El gobierno de Donald Trump anunció un paquete de estímulos de cerca de 2 billones de dólares, el más grande en la historia de ese país, según 'The New York Times'. Este contempla pagos directos en efectivo para las personas más vulnerables, US$200.000 millones en préstamos para aerolíneas y otras industrias afectadas y US$300.000 millones en préstamos condonables a pequeñas empresas. También incluye impuestos diferidos y la decisión de la Fed de bajar las tasas a prácticamente cero.

Sin embargo, la propuesta está enfrentando la resistencia de los demócratas en el Congreso, quienes consideran que el rescate se centra en las grandes empresas y no en los trabajadores.

  • Francia

El plan de estímulo anunciado por el gobierno de Emmanuel Macron comprende un presupuesto de unos US$320.000 millones en garantías de préstamos y US$49.000 millones en ayuda directa, con lo que la deuda pública superará el 100% del PIB. El paquete consta de un apoyo inmediato a trabajadores y empresas, que incluye un salario, durante dos meses, para las personas que queden desempleadas, garantías de préstamos y protección a empresas en riesgo. También contempla un fondo de solidaridad para pequeñas empresas y el aplazamiento de pagos de impuestos.

El gobierno de Macron, que ha trabajado por reducir la intervención del Estado en la economía, ahora habla incluso de nacionalización. Bruno Le Maire, ministro de Economía, afirmó la semana pasada que no dudará en utilizar todos los medios para salvar a las grandes empresas francesas.

  • Alemania

La ayuda ofrecida por el gobierno alemán consiste principalmente en un programa de garantías para préstamos sin tope máximo para las empresas de al menos US$608.000 millones. Como parte de lo que calificó como medidas “inéditas” en el país”, el gobierno de la canciller Angela Merkel también anunció la ampliación de la financiación para las empresas que tengan que reducir el número de horas trabajadas.

  • España

El gobierno de Pedro Sánchez anunció un plan de estímulo que asciende a los US$219.000 millones. Contempla garantías de créditos para empresas por US$110.000 millones y US$17.000 millones en ayudas directas. Entre esas, la posibilidad de que los autónomos, tanto personas naturales como sociedades, puedan solicitar una prestación de al menos 700 euros durante un mes, prorrogable dependiendo de cómo evolucione la situación.

El país ibérico dispondrá una línea de financiación específica para las necesidades de empresas y trabajadores del sector turístico, grandes afectadas en la crisis actual. Además, se autorizó una moratoria de seis meses para el pago de impuestos de pequeñas y medianas empresas. Sánchez también anunció que la inversión privada aportará US$88.000 millones en ayudas.

  • Italia

El país con mayor número de muertes por Covid-19 hasta el momento, y que ya pasaba dificultades económicas antes de la pandemia, dispondrá de hasta US$28.000 millones en ayudas para personas y empresas, con lo que la deuda pública ascenderá al 137% del PIB.

El gobierno de Giuseppe Conte propuso un plan que consiste en la suspensión o aplazamiento de pagos de hipotecas, de impuestos a las pymes y a personas que hayan sido despedidas debido a la crisis sanitaria. También entregará permisos laborales para trabajadores con hijos y bonos para quienes deban contratar a alguien que cuide de los niños. Además, incluye una garantía de créditos para pymes y una compensación para las empresas cuyos ingresos se hayan reducido en más del 25%.

  • Reino Unido

“Debemos actuar como cualquier gobierno en tiempos de guerra y hacer lo que sea necesario para ayudar a nuestra economía”, dijo Boris Johnson, primer ministro británico, al anunciar el paquete de estímulo de unos US$424.000 millones.

El plan consiste en el pago de un 80% de los salarios del sector privado, préstamos para los sectores de comercio minorista, hoteles y entretenimiento y un aplazamiento de tres meses en el pago de hipoteca para las personas que se vean en dificultades para pagar, entre otras medidas. De manera coordinada, el Banco de Inglaterra bajó sus tasas de interés al 0,1%.

  • Canadá

El gobierno de Justin Trudeau entregará ayudas por US$56.700 millones, que incluye ayudas directas para personas y compañías. El Banco de Canadá bajó su tasa de interés en 50 puntos básicos a 0,75%.

  • Chile

Sebastián Piñera, que ha tenido que enfrentar el mayor estallido social desde el retorno de la democracia y la caída de los precios del cobre por la desaceleración en China, propuso el mayor plan de estímulo fiscal en la historia del país: US$11.750 millones, que representan el 4,7% del PIB.

El paquete incluye un bono de subsidio familiar para las personas sin trabajo formal, el pago de ingresos a las personas que deban permanecer en casa y no puedan hacer teletrabajo y un fondo solidario para atender las emergencias derivadas de la caída del microcomercio.

El plan incluye alivios tributarios como la postergación del pago del impuesto a la renta por tres meses y del IVA para algunas empresas. También contempla el refuerzo del presupuesto de Salud Pública.

  • Argentina

El gobierno de Alberto Fernández, que ya venía afrontando una recesión y una inmensa deuda pública, anunció una serie de medidas que incluyen ampliación de créditos, financiación y exenciones tributarias. La ayuda representa un 2% del PIB.

El Estado pagará una parte del salario de los empleados, se entregará un bono a los pensionados y se reforzará el seguro de desempleo. Habrá financiamiento disponible para garantizar la producción y abastecimiento de alimentos y para construcción o reparación de vivienda.

Se implementará una línea de crédito con tasas preferenciales para empresas durante 180 días, para productores de alimentos, insumos médicos y artículos de limpieza. En cuanto a las exenciones de impuestos, se beneficiarán las empresas en las industrias de entretenimiento, transporte y hotelería, y otras que vean afectada su operación por la crisis sanitaria.

  • Brasil

Aunque reticente en un principio a aceptar la gravedad del brote del Covid-19, el gobierno de Jair Bolsonaro ya ha anunciado medidas para paliar los efectos económicos de la pandemia. El Consejo Monetario Nacional anunció la semana pasada la refinanciación de deudas de empresas y personas por US$700.000 millones de dólares y una inyección de unos US$130.000 millones para aumentar la capacidad crediticia del sistema financiero. También, se contempla el adelanto de un pago para jubilados y la ampliación de subsidios para las personas de menores ingresos.

  • Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional

Tras una primera respuesta que generó incertidumbre en los mercados europeos, Christine Lagarde, presidenta del BCE, decidió poner todas las cartas sobre la mesa. Al plan inicial, que contempla una inyección de liquidez de 120.000 millones de euros (US$129.000 millones), Lagarde sumó otra ayuda y un tono más contundente. El pasado 19 de marzo anunció un programa de emergencia para adquirir deuda pública y privada por hasta 750.000 millones de euros (US$806.000 millones).

“Los tiempos extraordinarios requieren una acción extraordinaria. No hay límites a nuestro compromiso con el euro. Estamos decididos a utilizar todo el potencial de nuestras herramientas, dentro de nuestro mandato”, dijo Lagarde en su cuenta de Twitter.

Por su parte, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, aseguró que el organismo está preparado para movilizar toda su capacidad de préstamo, que es de un billón de dólares, para ayudar a enfrentar las consecuencias económicas y humanitarias de la pandemia.  

Además, tiene disponible el Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes (FFACC), con el que ayudará a los países más pobres “con un alivio inmediato de la deuda” para poder liberar recursos para atención sanitaria. El FMI espera aumentar este fondo a US$1.000 millones.

Estímulos domésticos, el primero de cinco pasos para responder al Covid-19: Instituto de Finanzas Internacionales

Como lo destaca el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la pandemia del Covid-19 ha creado una crisis de salud global que al combinarse con una guerra de precios del petróleo ha llevado a una recesión económica mundial. Esta crisis económica se expresa, según el organismo, en “un choque repentino de los mercados mundiales, un estrés crediticio en varios países, signos de escasez de dólares y salidas de capital de mercados emergentes. El IIF calcula que los inversionistas han retirado cerca de US$42.000 millones de estos mercados desde el comienzo de la crisis, la salida más alta jamás registrada.

En su reporte del 22 de marzo, la entidad que representa a 450 bancos y fondos de inversión de 70 países, el IIF consideró positivos los paquetes de estímulo doméstico anunciados hasta ahora. Señaló que se trata del primer paso en la fórmula que propone para enfrentar la crisis económica.

Los pasos siguientes serían garantizar la disponibilidad de dólares, en el que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y el FMI juegan un papel crucial y proporcionar ayuda a los países más pobres a través de los organismos multilaterales de desarrollo, principalmente el Banco Mundial. Primero, para intentar que estos países, que aún no han sido tan fuertemente impactados por la pandemia estén lo mejor preparados para enfrentarla y segundo, para suministrar el financiamiento que quizá no encuentren en el sector privado.

El Dow Jones, principal mercado de Wall Street, volvió a registrar fuertes caídas el 12 de marzo debido a la propagación del coronavirus.
El Dow Jones, principal mercado de Wall Street, volvió a registrar fuertes caídas el 12 de marzo debido a la propagación del coronavirus. © Justin Lane / EFE

Eliminar el proteccionismo comercial es el siguiente paso propuesto por el IIF. Como mínimo, se deben bajar o eliminar los aranceles a insumos médicos entre países. También hace un llamado a Estados Unidos para que reduzca los aranceles que ha implementado en los últimos dos años. “Los consumidores y productores necesitan un sistema más eficiente durante los tiempos difíciles, no otro impuesto”.

Una advertencia similar hace a los países del G-20 para que garanticen el libre flujo de productos y servicios y, sobre todo, para que busquen una solución a la guerra de precios entre dos de sus miembros: Rusia y Arabia Saudita.

De la misma manera en que la alta integración y la globalización del mundo actual facilitó la propagación del virus, las soluciones también se deben dar de manera integrada. El IIF señala que aunque no hay una sola acción que pueda cambiar la marea, “la coordinación internacional será crucial para limitar el daño”, como sucedió con la respuesta coordinada del G-7 durante la crisis financiera del 2008.

La pandemia del Covid-19 no solo pone a prueba a los Estados y sus ciudadanos; también al sistema de cooperación internacional. Como afirma Kristalina Georgieva, “al final, las respuestas a esta crisis no vendrán de un método, una región o un país de forma aislada. Solo mediante el intercambio, la coordinación y la cooperación podremos estabilizar la economía mundial y restablecer plenamente su salud”.

 

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