Saltar al contenido principal

Venezolanos cumplen estricta cuarentena por el coronavirus sin servicios, comida ni gasolina

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha empeorado la situación que vive Venezuela por su crisis económica. En la imagen, decenas de personas guardan fila en Caracas para abastecerse de productos básicos necesarios para la cuarentena. 26 de marzo de 2020.
La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha empeorado la situación que vive Venezuela por su crisis económica. En la imagen, decenas de personas guardan fila en Caracas para abastecerse de productos básicos necesarios para la cuarentena. 26 de marzo de 2020. © Rayner Peña / EFE

Venezuela se enfrenta a una de las situaciones más complicadas de los últimos meses. La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 se agrava debido a la crisis económica y social que ya vive el país desde hace años y hace que la cuarentena impuesta por el Ejecutivo se torne en un difícil obstáculo que superar para una parte de la población que vive sin apenas recursos. 

Anuncios

Susana Alvárez, habitante de la UD2 de Caricuao, zona de clase trabajadora de Caracas, con más de 150 mil habitantes, lleva siete días sin agua, de los 10 que han pasado, desde que se anunció la cuarentena social impuesta por el Gobierno de Nicolás Maduro para evitar la propagación en el país del Covid-19.

Durante estos días, y a pesar de convivir con cuatro personas que demandan agua para higiene y alimentación, lo que más le preocupa a Álvarez es no poder cumplir con las normas básicas para prevenir el virus que está atacando indiscriminadamente a nivel mundial.

“Las indicaciones son que te laves las manos a cada rato y no es posible para nosotros. También se supone que al llegar de la calle debes quitarte la ropa y lavarla. Nosotros no podemos hacer eso. Tengo la ropa acumulada en bolsas porque no tengo cómo lavarla”, aseveró.

Desde que arrancó la cuarentena social, cientos de comunidades en la capital y varios estados del país están sufriendo la escasez de agua. No es un problema nuevo, pero ahora, con la contingencia y con los ciudadanos metidos en sus hogares las 24 horas del día, es más difícil para la colectividad sobrellevarlo.

El hambre puede matar más que el virus

A unos 30 kilómetros de Susana, Hacia el este de la ciudad, Miriam Vega, habitante del Barrio San Blas de Petare, no se queja por la falta de agua, pero sí de no tener comida los días que deberá permanecer de manera obligatoria en su casa.

Decenas de personas hacen fila para abastecerse de productos básicos de higiene y farmacéuticos en Caracas, Venezuela. 26 de marzo de 2020
Decenas de personas hacen fila para abastecerse de productos básicos de higiene y farmacéuticos en Caracas, Venezuela. 26 de marzo de 2020 © Rayner Peña / EFE

“Nosotros en Venezuela no nos vamos a morir por el Coronavirus, nos vamos a morir de hambre”, dijo.

A Miriam Vega y a su hija, desde que están aisladas se les ha hecho más difícil la situación de alimentar a sus cinco nietos. Ella es trabajadora doméstica y su hija vende verduras en un puesto del barrio. Con la prohibición de salir, ninguna de las dos ha podido traer ingresos para la casa.

“Hoy no tenemos nada para comer. Ayer sólo comimos arroz y el poquito que quedó lo hemos guardado para los tres niños menores, que son los que más piden comida. Nosotros tomaremos agua. Que se acabe el coronavirus porque yo ya no puedo más”, señaló Vega.

La situación de Miriam es la común de un porcentaje elevado de venezolanos. Viven al día con los alimentos y no pueden tener ahorros debido a la crisis económica que atraviesa el país desde hace seis años.

La esperanza para las familias más pobres en cuarentena era que el Gobierno de Maduro les entregara una de las dos millones de cajas de comida del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) prometidas por la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, una semana atrás.

10 días después del confinamiento aún no tienen noticias de esa ayuda. “Llevamos dos meses sin CLAP, no tenemos dinero, cómo vamos a salir a comprar comida”, insistió Vega.

Yolanda Gutiérrez, vecina de Miriam, en San Blas, también se queja de la falta de la entrega del CLAP y aunque es difícil para el núcleo familiar alimentarse, está tranquila de que su nieto tiene la alimentación garantizada porque acude a un comedor popular donde le dan el almuerzo cinco veces por semana.

Lo que más le afecta, por ahora, mientras cumple con la cuarentena social, es la falta de gas y de luz. “En todo el año no hemos podido comprar gas porque no hay, estamos cocinando con leña. También cuando se va la luz, que es con frecuencia, una seis a ocho horas al día, encendemos mechones para alumbrarnos y nos hace daño para la respiración”, expresó Gutiérrez.

Varios estados del país como Táchira, Zulia o Mérida, que sufren constantemente con los apagones, esta última semana han pasado más horas sin electricidad, sin ninguna explicación.

Gasolina a discreción

Igualmente, sin ningún anuncio oficial, se suspendió el suministro de gasolina en el país la primera semana del llamado a cuarentena. Sólo pueden abastecer las personas que trabajen en el sector salud, alimentos y seguridad.

Una mujer con tapabocas hace fila este miércoles para abastecerse de medicamentos y productos de higiene personal en una farmacia de Caracas, Venezuela. 26 de marzo de 2020.
Una mujer con tapabocas hace fila este miércoles para abastecerse de medicamentos y productos de higiene personal en una farmacia de Caracas, Venezuela. 26 de marzo de 2020. © Rayner Peña / EFE

Sin embargo, muchos médicos, que deberían tener el privilegio de llenar sus tanques, se han quejado de no poder hacerlo, de pasar más de 7 horas en colas, y de pagar precio extra por el combustible.

Mariana Yépez, nombre ficticio porque teme dar su identidad real, comentó que ella trabaja en un hospital público del estado de Lara, en el centro de Venezuela. Debe estar atenta por si recibe un llamado de emergencia en su trabajo. No obstante, tras dos días infructuosos tratando de cargar el tanque de su carro, ya no tiene cómo transportarse si es requerida.

“Aquí, en Barquisimeto, hay tres gasolineras activas. Una es para médicos. Se hacen seis hileras de carros para Médicos, ambulancias, pacientes oncológicos, camiones cisternas, funcionarios de seguridad y la policía motorizada, pero a quienes menos le echan es a los médicos. Y si pasas, debes pagar a la Guardia entre 20 y 40 dólares estadounidenses, cuando la gasolina en este país básicamente es gratis”, denunció.

Una fuente de la Asociación de Gasolineros de Venezuela expresó off the record a France24 que no hay gasolina en el país. En un principio se creía que la restricción era para evitar que las personas salieran de su casa.

En la práctica, la medida de cuarentena social será más difícil de sostener por el Gobierno de Nicolás Maduro si sigue faltando la gasolina, el agua, la luz, el gas, y el poder adquisitivo para comprar alimentos. Cumplir un mes de aislamiento obligatorio es un reto para los venezolanos.

 

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.