Bolsonaro cuestiona la cifra de muertos por Covid-19 y hace campaña contra la cuarentena

El presidente brasileño Jair Bolsonaro cuestionó las medidas de confinamiento para combatir el coronavirus y reclamó que Brasil "vuelva a la normalidad". Foto del 20 de marzo, en Brasilia.
El presidente brasileño Jair Bolsonaro cuestionó las medidas de confinamiento para combatir el coronavirus y reclamó que Brasil "vuelva a la normalidad". Foto del 20 de marzo, en Brasilia. © Evaristo Sá / Foto de Archivo / AFP

El presidente de Brasil relativizó los números de fallecidos de personas que contrajeron el virus en Italia y puso en duda los datos registrados en Sao Paulo, en un nuevo round con el gobernador de esa región. Además, reclamó que Brasil “tiene que volver a la normalidad”.

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Jair Bolsonaro no cesa su campaña para minimizar la emergencia provocada por la pandemia del Covid-19. El presidente de Brasil volvió a relativizar el impacto del coronavirus, cuestionó las cifras de muertos y reavivó su disputa con los gobernadores de los 27 estados de su país, quienes, en mayor o menor medida, han impuesto medidas restrictivas para contener la propagación del virus.

El viernes 27 de marzo, en una entrevista con TV Bandeirantes, Bolsonaro matizó el número de decesos en Italia de personas con Covid-19, que ya supera las 10.000, y consideró que “la mayoría de las muertes no tiene nada que ver con el coronavirus”, sino que “son personas que estaban en una región fría y todos con una media de edad de 80”.

Pero fue más allá para referirse a los números de Sao Paulo, el estado más afectado por el brote, con 68 de los 92 fallecidos en Brasil y 1.223 de los 3.417 casos confirmados en el país.

Según Bolsonaro, esa cifra de decesos, que fue divulgada por el Ministerio de Salud de su Administración, “es muy grande para Sao Paulo”. “Hay que ver lo que está pasando ahí. No puede ser un juego de números para favorecer el interés político”, acusó, en alusión al gobernador Joao Doria, con quien mantiene un pulso público desde el inicio de la crisis.

Precisamente, Doria se diferenció de la postura de Bolsonaro y decretó al cuarentena en Sao Paulo, el estado industrializado que genera los mayores ingresos del país y también el más poblado, con unos 46 millones de habitantes. El presidente brasileño ve a Doria como un potencial rival en las elecciones presidenciales de 2022 y considera que busca sacar rédito político de la crisis.

En una entrevista con la agencia EFE, Doria, del centro-derechista PSDB, endureció más su discurso contra Bolsonaro, su antiguo aliado, al señalar que “no está en plenas facultades mentales para liderar” el país.

El gobernador paulista sugirió que el Congreso, con la capacidad para iniciar un juicio político contra Bolsonaro, “evalúe y tome una decisión” sobre las posibles acciones ante “un presidente que no tiene capacidad para racionalizar, interpretar y liderar un país”.

Bolsonaro: “Lo lamento, algunas personas van a morir, esa es la vida”

No obstante, las medidas de Doria no han sido aisladas. Los gobernadores de los 27 estados de Brasil, asesorados por expertos en salud, han tomado medidas restrictivas de mayor o menor alcance para intentar frenar el acelerado avance del Covid-19 en el país. Algo que no complació a Bolsonaro, quien calificó esas decisiones como un “crimen” y reclamó que el país retome su ritmo normal.

“Brasil tiene que volver a la normalidad inmediatamente”, exigió Bolsonaro en la entrevista con TV Bandeirantes, a la vez que admitió que “lo lamento, algunas personas van a morir”, pero consideró que “esa es la vida”. “No puedes paralizar una fábrica de automóviles porque hay accidentes de tránsito”, agregó, haciendo un paralelismo con la situación generada a partir de la pandemia de coronavirus.

En línea con sus últimas declaraciones, Bolsonaro volvió a minimizar los efectos de la enfermedad, la cual, según él, “para el 90% de la población, es una gripecita o nada”. “Brasil no puede parar y solo pensar en el coronavirus. Hay gente con cáncer, cálculo renal, mujeres que van a dar luz. Hay que acabar con esa crisis de histeria. Brasil no va a parar”, subrayó.

En tanto, el mandatario rechazó las acusaciones de que está preocupado “con la economía y no con la vida”, pero insistió en que “con la economía quebrada, habrá una pérdida de vidas gigantesca”. “Quien tenga un empleo, que vaya a trabajar”, sentenció.

Más allá de la posición pública de Bolsonaro, su Gobierno anunció medidas el viernes para hacer frente a la crisis por el coronavirus. El Ministerio de Justicia prohibió el ingreso de extranjeros no residentes a través de los aeropuertos del país a partir del próximo lunes 30 de marzo.

Adicionalmente, el Banco Central de Brasil pidió poderes para la compra de bonos de emergencia, en común con las políticas de “flexibilización cuantitativa” dispuestas por otros países, a la vez que presentó una línea de crédito de 40.000 millones de reales para ayudar a pequeñas empresas. Y el ministro de Economía, Paulo Guedes, informó que el Ejecutivo ofrecerá 45.000 millones de reales a trabajadores independientes e informales y que las medidas de asistencia por el coronavirus costarán 700.000 millones de reales en tres meses.

Una jueza de Río de Janeiro prohíbe al Gobierno de Bolsonaro promover campañas contra las cuarentenas

En los últimos días, a través de las redes sociales circuló un video de una presunta campaña oficial bajo el lema “Brasil no puede parar”, que animaba a los comerciantes a reabrir sus locales y a los trabajadores a no cesar sus actividades pese a la situación de emergencia por el Covid-19. La pieza fue compartida por usuarios y grupos afines al presidente Jair Bolsonaro, incluido su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro.

Si bien la Secretaría de Comunicación de la Presidencia dijo que ese video era “experimental” y negó haber aprobado su divulgación por los canales oficiales, una jueza de Río de Janeiro se anticipó a esa posibilidad y le ordenó al Gobierno brasileño “abstenerse” de promover “piezas publicitarias” que alienten la vuelta al trabajo, en contradicción con las medidas restrictivas impuestas por los gobernadores regionales y a las “directrices emitidas por el Ministerio de Salud”.

La jueza de guardia Laura Bastos Carvalho prohibió la difusión de esos mensajes sin contar como base con “documentos técnicos”, en respuesta a un pedido de la Fiscalía, que había alegado que ese tipo de consignas “podría agravar el riesgo de diseminación” del coronavirus.

Aunque desde la asesoría de comunicación del Ejecutivo indicaron que “no hay ninguna campaña del Gobierno Federal con el mensaje del video que está circulando, por tanto, no hubo ningún gasto”, dos fuentes citadas por la agencia Reuters señalaron que la pieza habría sido solicitada por la oficina del presidente Bolsonaro, con un costo de 4.9 millones de reales (alrededor de un millón de dólares), sin consultar al Ministerio de Salud.

De cualquier manera, la campaña generó reacciones cruzadas en la población. La popularidad de Bolsonaro ha caído a partir del manejo de la crisis y ha provocado “cacerolazos” nocturnos de sus detractores desde las ventanas y balcones de sus viviendas.

Un grupo de personas en Río de Janeiro protestan contra las medidas de confinamiento en el estado, el 28 de marzo de 2020.
Un grupo de personas en Río de Janeiro protestan contra las medidas de confinamiento en el estado, el 28 de marzo de 2020. © Ricardo Moraes / Reuters

En contrapartida, seguidores de Bolsonaro han replicado el mensaje del video en sus redes sociales y han respondido al llamado a salir a las calles para pedir la reapertura de los comercios, con caravanas en las principales ciudades del país.

Con Reuters y EFE

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