EE. UU. propone un plan de "transición" para Venezuela con "poderes compartidos"

Archivo: El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, durante un pronunciamiento que ofreció desde Bélgica el 18 de octubre de 2019.
Archivo: El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, durante un pronunciamiento que ofreció desde Bélgica el 18 de octubre de 2019. Francisco Seco / Reuters

El secretario de Estado, Mike Pompeo, confirmó que, aunque se sigue apoyando a la oposición, el plan recoge un gobierno de transición compartido por miembros opositores y oficialistas, en el que no estarían Juan Guaidó ni el presidente Nicolás Maduro.

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Estados Unidos lanzó este 31 de marzo un nuevo órdago de propuestas para cambiar la situación política de Venezuela. La nueva idea del Ejecutivo de Donald Trump es formar un gobierno transitorio mixto con miembros oficialistas y opositores que lleve a la formación de unas elecciones libres. La novedad es que no se permitiría formar parte de ese ejecutivo ni a Juan Guaidó ni al presidente Nicolás Maduro.

Según afirmaron varios funcionarios estadounidenses y el propio Mike Pompeo, Estados Unidos estaría dispuesto a levantar las sanciones económicas que ahogan a Venezuela desde hace meses si este proceso de transición se efectúa exitosamente.

Estados Unidos emprendió un plan de sanciones contra figuras importantes del chavismo y contra Pdvsa, la petrolera estatal que proporciona la mayoría de los ingresos al país sudamericano, como forma de presión para derrocar al Gobierno de Nicolás Maduro. Esto ha sumergido a Venezuela en una profunda crisis pero no ha apartado al chavismo del poder.

Una foto distribuida por el Palacio Presidencial de Miraflores muestra al presidente venezolano Nicolás Maduro haciendo una declaración acompañado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el ministro venezolano de Asuntos Exteriores Jorge Arreaza en Caracas, Venezuela, el 30 de marzo de 2020.
Una foto distribuida por el Palacio Presidencial de Miraflores muestra al presidente venezolano Nicolás Maduro haciendo una declaración acompañado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el ministro venezolano de Asuntos Exteriores Jorge Arreaza en Caracas, Venezuela, el 30 de marzo de 2020. © Vía EFE

El plan fue bautizado como 'Marco Democrático para Venezuela' y requeriría que Maduro y Guaidó se hagan a un lado y entreguen el poder a un consejo de estado de cinco miembros para gobernar el país, hasta que se puedan celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias a fines de 2020, según un resumen escrito del mismo.

Cuatro de los cinco miembros deberían ser elegidos por la Asamblea Nacional, donde la oposición tiene mayoría. Pero su elección debería requerir la aprobación de, al menos, dos tercios de la Cámara, algo que haría imprescindible que el chavismo estuviese a favor de votar a estas personas. Se entiende que deben ser personajes capaces de entenderse con las dos facciones políticas.

El quinto miembro, que se desempeñaría como presidente interino hasta que se celebren las elecciones, sería nombrado por estos cuatro miembros del consejo. Y como se ha asegurado, ni Guaidó ni Maduro podrían estar en este consejo ni ser candidatos a ser presidentes interinos.

Aún así, Mike Pompeo reiteró su apoyo hacia Juan Guaidó y al movimiento político que representa a pesar de haberle dejado de lado en este plan de "reconstrucción" política. Pompeo afirmó que su objetivo es que Maduro no gobierne "nunca más".

'No' contundente del Gobierno venezolano, pero un 'Sí' de la Asamblea Nacional

Las reacciones no se hicieron esperar por las diversas partes. El rechazo por parte del Gobierno de Maduro contundente. No se quiere permitir que ningún país extranjero intervenga para crear lo que llaman un “gobierno tutelado”.

Bien distinta fue la reacción de la Asamblea Nacional, donde la oposición cuenta con mayoría legislativa. La propuesta estadounidense de un gobierno compuesto por todos los sectores de la sociedad civil y política fue acogida con entusiasmo.

Durante la sesión, los diputados se comprometieron a redactar y aprobar una "ley de garantías, estabilización democrática y reconciliación nacional", que permita "un ambiente de unidad nacional que coadyuve los mecanismos de salida de la crisis", sin brindar más detalles.

El diputado opositor Ismael García, que participó en la sesión por vía telemática por encontrarse en el exterior desde hace más de un año, sostuvo que el planteamiento del "Gobierno de emergencia" está en sintonía con "los momentos de tragedia" que atraviesa el país.

¿Qué tipo de sanciones se levantarían?

A nivel económico se podrían levantar muchas de las actuales existentes, pero otra cosa es la que los cabecillas del chavismo en Venezuela tienen a nivel personal. Todos aquellos que tengan imputados cargos contra los derechos humanos o por tráfico de drogas no verían perdonadas estas acusaciones.

Sin embargo, todos aquellos miembros de las altas esferas del chavismo, miembros del Consejo Electoral o de la Corte Suprema sí se verían beneficiados al salir de esa "lista negra" creada por Washington.

Este tipo de acercamiento de Estados Unidos se produce días después de la imputación de hasta 14 altos cargos venezolanos y del propio presidente por "narcoterrorismo", emitida por los fiscales de Florida y Nueva York. La presión diplomática y económica sobre Venezuela ha dejado al país en una situación aún más dramática, pero no ha conseguido que el oficialismo abandone el poder.

La posibilidad de que Maduro abandone su puesto se ve remota si no se sabe cuál va a ser su futuro. Sin una garantía de que no será juzgado y condenado, es realmente complicado entrever que Maduro pueda llegar a ceder a los deseos estadounidenses.

Desde la creación de la Constitución de 1999 impulsada por Hugo Chávez, ningún venezolano puede ser extraditado a Estados Unidos por ningún motivo concreto, pero tras este hipotético periodo de transición la Constitución probablemente se cambiará y eso hace temer a Maduro por su futuro.

Otro de los puntos que se antojan complicados es el del abandono de las fuerzas extranjeras que actualmente tienen presencia en Venezuela. En su mayoría son cubanas, chinas y rusas. Estos países siguen teniendo amplios intereses en Venezuela y reconocen al Gobierno de Nicolás Maduro, por lo que su abandono de posiciones estratégicas en la zona es remoto. 

La población es la principal víctima de las sanciones

Las sanciones impuestas desde hace años por parte de Estados Unidos hacia Venezuela han tenido un claro perjudicado: la población. Venezuela lleva años sufriendo este tipo de sanciones por parte de Estados Unidos. La primera de ellas fue en 2006, durante la administración Bush. Pero son las que han afectado a la compañía petrolera pública Pdvsa las que más está sufriendo la población. 

El Centro de Investigación Económica y Política ya concluyó, en uno de sus artículos, que "la mayor parte del impacto de estas sanciones no ha recaído en el gobierno, sino en la población civil”. E hizo una relación entre la malnutrición de los venezolanos, la inflación y el empeoramiento del nivel de vida, con estas sanciones. 

Al sacar a Venezuela de muchos de los círculos macroeconómicos mundiales, el país comenzó a tener una serie de desabastecimientos que se acentuaron por la falta de diversificación económica que tiene el país, que es plenamente dependiente del petróleo, y que no se centró en invertir en otros sectores durante la etapa de máxima bonanza, durante la primera década de los 2000. 

Como consecuencia, millones de venezolanos se vieron y se siguen viendo obligados a abandonar este país para buscar una salida a su drama económico. 

El enfoque en Venezuela: ¿una estrategia electoral?

Donald Trump está enfocando su política hacia el discurrir en Venezuela. Hasta ahora las sanciones económicas hacia el sistema venezolano han intentado asfixiar al Gobierno de Nicolás Maduro con escaso éxito. Este nuevo llamamiento intenta abrir otra puerta pero el objetivo sigue siendo el mismo: que Maduro abandone el poder.

Son muchos lo que se han sorprendido de estos movimientos en plena crisis sanitaria por la pandemia de Covid-19. Estados Unidos es el país que más casos registra en todo el mundo y muchos críticos de Donald Trump, en especial del Partido Demócrata, consideran que su gestión está siendo deficiente. Algunos ejemplos de esto pueden ser su disputa con el Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, acerca de cómo afrontar la situación.

Pero el objetivo para Trump sigue estando en las elecciones presidenciales de noviembre de 2020. Donald Trump quiere mantener una lista de éxitos de cara a las votaciones y en ella, el presidente quiere incluir a Venezuela. Si Trump quiere lograr la reelección es fundamental volver a ganar en estados clave como Florida.

Florida es un estado con una importante población de exiliados cubanos y venezolanos. La gran mayoría de ellos son de tendencia conservadora y se oponen tácitamente a los gobiernos de sus países de origen. Una respuesta dura contra estos gobiernos por parte de Estados Unidos suele tener una buena acogida electoral, y si además se pudiera hacer realidad el plan de Trump en Venezuela, la victoria del magnate en estos sitios estaría muy cerca.

Con AP, Reuters y EFE

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