“Es una pesadilla de la que quiero despertar lo más pronto posible”: pasajera a bordo del Zaandam

El crucero Zaandam, con más de 1.800 pasajeros, entre ellos 42 con síntomas de gripe, ya cruzó el Canal de Panamá, pero todavía no encuentra un puerto para atracar.
El crucero Zaandam, con más de 1.800 pasajeros, entre ellos 42 con síntomas de gripe, ya cruzó el Canal de Panamá, pero todavía no encuentra un puerto para atracar. © رويترز

El buque de la compañía holandesa con 1.800 pasajeros a bordo ya confirmó cuatro decesos y 130 enfermos, pero aún no encuentra un puerto donde atracar. En comunicación con France 24, Claudia Osiani y su esposo, Juan Federico Henning, relataron este lunes 30 de marzo cómo empezó a propagarse el coronavirus dentro del barco, cuáles fueron las medidas que tomó la tripulación y lo que piensan de aquellos países que les han cerrado las puertas.

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“De un viaje de placer, esto se convirtió en una pesadilla. Una pesadilla de la cual quisiera despertar lo antes posible. Intento despertar de ella, todas las mañanas, pero vuelvo a caer en la misma pesadilla ya que seguimos encerrados aquí”, relata Claudia Osiani, con sus acento argentino que denota un evidente cansancio. 

Ella, junto con su esposo Juan Federico Henning, zarparon a bordo del Zaandam desde el puerto de Buenos Aires el pasado 6 de marzo. El plan original era atracar en Montevideo, luego ir a las Islas Malvinas y después, pasar unos cuantos días en Punta Arenas, Chile. Sin embargo, luego de la aparición del brote Covid-19, los planes cambiaron. 

“Cuando todo esto empezó, yo sugerí que debía cerrarse todos los espacios públicos del barco como el teatro, el casino, los juegos y las piscinas, pero nadie nos oyó. Ninguna de esas medidas se tomaron”,  asegura Osiani con lamento. 

“Cuando empezó la situación más difícil, solo nos separaron para la comida. Es decir, ya no podíamos servirnos nosotros sino que alguien con guantes detrás del vidrio nos servía. En las mesas éramos atendidos por personas que no tenía ni mascarillas ni guantes. En la cocina tampoco vimos que estuvieran usando ningún tipo de protección” relata la pasajera. 

Para ella y su esposo, “el crucero siempre mantuvo un higiene increíble, pero no tomaron las medidas adecuadas”. El mayor problema, para ellos, es que en el crucero la población es muy mayor. “Yo tengo 64 años, que los cumplí aquí a bordo del barco, y mi marido tiene 66. Pero, la mayoría de los pasajeros está entre los 70 y 80 años, lo que significa que son personas con un altísimo riesgo”, asegura la pasajera.

Otro factor que, según ellos, empeoró todo es que “es un barco netamente de Europeos ya que a pesar de habernos subido en Buenos Aires, solo hay siete pasajeros Argentinos" y “sin importar que las condiciones aquí dentro se estaban deteriorando, estos pasajeros seguían festejando” dice Osiani, quien todavía no puede entender por qué a pesar de que sabían lo que estaba aconteciendo en Asia, nadie entró en razón. 

Zaandam frente a la costa de la ciudad de Panamá, después de que cuatro pasajeros murieron a bordo, mientras continúa el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), el 27 de marzo de 2020.
Zaandam frente a la costa de la ciudad de Panamá, después de que cuatro pasajeros murieron a bordo, mientras continúa el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), el 27 de marzo de 2020. © Erick Marciscano \Reuters

Ahora, los pasajeros han estado a bordo durante más de tres semanas, y todavía no saben qué va a pasar con ellos ya que varios países entre ellos Chile, Perú, Panamá les han negado atracar en sus puertos.

“Sentimos mucha tristeza angustia, desazón, angustia y enojo cuando todos los puertos se nos iban cerrando. Luego llegamos a Chile y no se nos permitió acercarnos al puerto. Allí, en ese puerto habían personas agrupadas con pancartas y mensajes de rechazo pidiendo que nos fuésemos” cuenta Osiani junto a su esposo.

Hoy, su destino sigue más incierto que nunca. Tras pasar el canal de Panamá este domingo 29 de marzo por la noche, el crucero buscaba llevar las personas a bordo a La Florida, pero el Gobernador Ron Desantis ya ha manifestado el rechazo de su llegada porque asegura que "no se han dado las garantías" sanitarias.

“No nos asombra y tampoco teníamos esperanza de que Estados Unidos nos extendiera los brazos” dice la mujer argentina. “Entiendo que todos los países están asustados y confundidos, tratando de ver que hacer frente a una pandemia. Entonces, entiendo que quieran cerrar todo y tratar de contenerla. Esta es una emergencia humanitaria, así que lo entiendo”, dice Osiani con resignación. 

De acuerdo con el último reporte del Zaandam, más de 150 personas están enfermas con síntomas de gripe, de los cuales dos dieron positivo para Covid-19. Cuatro murieron, pero los pasajeros a bordo dicen que no hay muchas pruebas disponibles.

Este lunes, según la pareja el barco se está acercando a la isla colombiana de San Andrés donde varias botes pequeños se han acercado con suministros.  

Con información de France24

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