Asesor de la Casa Blanca pide "sentido común" a Maduro y lo compara con narcos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 1 de abril de 2020 en Washington, durante una de las ruedas de prensa diarias que está ofreciendo para explicar las medidas por el Covid-19.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 1 de abril de 2020 en Washington, durante una de las ruedas de prensa diarias que está ofreciendo para explicar las medidas por el Covid-19. © Tom Brenner / Reuters

El Gobierno de Donald Trump considera que el mandatario de Venezuela está relacionado con el tráfico ilegal de drogas y por eso envió más marines estadounidenses a las costas del país sudamericano, a la par que propone un gobierno de transición.

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A la escalada de la presión militar y política de Estados Unidos contra Venezuela ahora se suman las palabras del asesor de la Casa Blanca para Suramérica, Mauricio Claver-Carone, quien en la cadena venezolana en Florida 'EvTV' comparó al presidente Nicolás Maduro con dictadores y capos del narcotráfico. 

"La confrontación, haya sido Manuel Noriega, haya sido Pablo Escobar, haya sido Chapo Guzmán, nunca termina bien", dijo Claver-Carone al pedirle "sentido común" a Maduro para que no siga con las "bravocunerías" sino que opte por la cooperación y acepte el plan que propone Estados Unidos de un "gobierno de transición" para superar la crisis política en Venezuela.

Trump está dispuesto a levantar las sanciones económicas que tiene para Venezuela y la petrolera estatal Pdvsa si el oficialismo y la oposición pactan una transición para gobernar mutuamente hasta que haya nuevas elecciones presidenciales y de la Asamblea.

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Un día después de proponer este acuerdo político, Estados Unidos presionó militarmente a Venezuela con la orden de Trump del 1 de abril de duplicar los barcos y los soldados en las costas de América Latina para, según explicaron, luchar contra el narcotráfico. La decisión incluye las aguas cercanas a Venezuela porque, para el mandatario, su homólogo y su círculo cercano hacen parte de las bandas de narcotráfico. De hecho, la Justicia estadounidense presentó cargos contra Maduro y ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por información que lleve a su captura. 

Es por esto que Claver-Carone sigue la misma línea discursiva del Gobierno Trump al equiparar a los funcionarios de Maduro con "narcotraficantes" y diciendo que la guerra de Estados Unidos es contra el cartel de Sinaloa en México y contra el "cartel de los soles" en Venezuela. "La cuestión del narcotráfico en Colombia nunca se puede solucionar si su país vecino (Venezuela) está siendo usurpado por un cartel de narcotráfico", agregó el asesor de la Casa Blanca. Cabe resaltar que el único presidente extranjero al que Estados Unidos se refirió como un narcotraficante antes de Maduro fue el panameño Manuel Antonio Noriega.

Ante las acusaciones de narcotráfico y la presión por un viraje político, el Gobierno de Venezuela se ha enfocado en decir que el ataque de Trump es solo para desviar la atención de los problemas internos que hay en Estados Unidos por la pandemia del Covid-19.

La tensión diplomática llega justo cuando el país norteamericano es el que más contagios presenta en todo el mundo, con más de 245.000 casos confirmados. Además, los servicios de salud en el estado de Nueva York, el epicentro en EE. UU., ya están colapsando y los mismos expertos de la fuerza de tarea para el coronavirus de la Casa Blanca le recomiendan al presidente decretar un aislamiento federal.

Es por eso que la Cancillería venezolana le respondió al plan de transición de Trump diciendo que es la Administración estadounidense la que debe retirar la presión económica que ejerce sobre Venezuela para que el país suramericano pueda comprar insumos que le permitan hacer frente al coronavirus. 

Aunque allí hay apenas 146 casos confirmados de Covid-19, el país ha estado en recesión durante seis años y tiene una hiperinflación que dificultará cualquier movimiento financiero para contrarrestar los efectos que el coronavirus ya ha mostrado en otras partes del mundo. 

La tensión bilateral refuerza el mapa político en la región

En América Latina hay dos grandes grupos políticos que son opuestos entre sí y que ahora declaran su apoyo respectivo, ya sea al plan de transición de Estados Unidos o al respeto de soberanía que exige Venezuela. 

De un lado está el Grupo de Lima, conformado por 11 países y el líder opositor Juan Guaidó. En la lista también está el Gobierno colombiano que a través de este colectivo intentó hacer un cerco diplomático contra Venezuela en el 2019. Además de que las naciones del Grupo de Lima respaldaron a Estados Unidos, le pidieron a la comunidad internacional que se pronuncie para "poner fin a la crisis que padece el pueblo venezolano" por el Covid-19.

Por su parte, la mayoría de los 27 países de la Unión Europea (UE) consideran que el plan de Trump puede llevar a una salida pacífica en Venezuela y por ello la organización "toma nota positiva del marco de transición democrática" que propone EE. UU., según indicó el alto representante comunitario para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, en una declaración este viernes 3 de abril. 

Uno de los países europeos que apoyó el respaldo fue Portugal, que tuvo una diferencia con Venezuela en aguas del Caribe el pasado lunes 30 de abril, cuando el barco turístico portugués Resolute chocó y hundió una embarcación de la guardia costera venezolana. Los portugueses dicen que el barco de Venezuela "colisionó deliberadamente" contra el buque de 32 pasajeros, mientras que los venezolanos dicen que fueron embestidos por el barco extranjero y que este era un barco pirata.

Del otro lado de la moneda está el Grupo de Puebla que rechazó el despliegue de los barcos militares estadounidenses en las costas de Venezuela. Aunque no tiene la misma conformación que el Grupo de Lima, pues reúne a cerca de 40 líderes de izquierda y expresidentes; sí tiene el respaldo de los mandatarios de Argentina y México, quienes son las grandes fichas. 

Otros países como Cuba y Rusia se pararon del lado de Venezuela, como es usual, no solo para protestar por la presión militar de Estados Unidos sino también para pronunciarse en contra de las acusaciones por narcotráfico contra Maduro

Así las cosas, las nuevas presiones por parte de Estados Unidos en el campo militar y con la idea de un gobierno de transición siguen contribuyendo a las divisiones políticas internacionales en torno a lo que sucede en Venezuela, con la diferencia de que ahora todo esto ocurre en medio de la pandemia por el coronavirus.

Con AFP y EFE

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