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"Era como estar en un hospital de guerra”, médica de hospital de pacientes con Covid-19 en Madrid

reacciona cuando los vecinos aplauden desde sus hogares en apoyo de los trabajadores de la salud, en medio del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Madrid, España, 6 de abril de 2020.
reacciona cuando los vecinos aplauden desde sus hogares en apoyo de los trabajadores de la salud, en medio del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Madrid, España, 6 de abril de 2020. © EUTERS / Susana Vera

France 24 habló con Lina Pulido, médica de un hospital en la capital española dedicado solo a los pacientes con Covid-19. Pulido advierte sobre los riesgos de subestimar la pandemia en América Latina y relata el drama que vive cada día en urgencias

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El virus llegó de a poco a España: un primer caso en enero en Valencia, un par de casos más a los pocos días en Madrid y luego vino la avalancha de pacientes en marzo. Los médicos casi no tuvieron tiempo de reaccionar.

“A finales de la primera semana de marzo empezamos a ver que la UCI del hospital, que tiene 15 camas, estaba llena de gente mayor con coronavirus”, describe la doctora Lina Pulido, una médica colombiana que trabaja en el hospital Universitario Infanta Elena.

Su testimonio se suma a las cifras de una crisis que ha impactado gravemente en España, el país que tiene la tasa de mortalidad más alta hasta ahora, con más de 150.000 contagiados y más de 15.000 fallecidos.

Pulido llevaba pocos meses en el hospital cuando todo empezó. De un momento a otro, la cifra de pacientes se duplicó. “Todos esos casos de la segunda semana de marzo, fueron casos que se estaban incubando durante el tiempo que el gobierno decía que esto era una simple gripa, incluso motivó a salir a las marchas del 8 de marzo y a asistir a mítines políticos”.

La actitud del gobierno hoy es distinta. El país está confinado y el presidente, Pedro Sánchez, advirtió que el brote del Covid-19 iba a durar al menos hasta mayo. Hablando frente a un Parlamento vacío de 300 congresistas que asistían vía remota de forma virtual, Sánchez dijo este 9 de abril: “el fuego empieza a estar bajo control”.

Los congresistas aprobaron una extensión de 15 días más del estado de emergencia, así como varios decretos para proteger el trabajo y buscar más recursos.  

Lina Pulido, médica cirujana en Hospital Universitario de Santa Helena en Madrid, dedicado a atender pacientes con Covid-19, en España.
Lina Pulido, médica cirujana en Hospital Universitario de Santa Helena en Madrid, dedicado a atender pacientes con Covid-19, en España. © France 24

Dentro de una sala de emergencias de un hospital en la línea de batalla contra el coronavirus

Pulido trabaja de 8 de la mañana a 3 de la tarde en jornada continua, es uróloga y cirujana, pero, en este momento, todos los médicos del hospital están dedicados a atender a los enfermos de Covid-19. “A mediados de marzo ya no había personal suficiente para tanto paciente, los médicos empezaron a enfermarse, a caerse, y todas las especialidades empezamos a atender”, explica la médica.

Las primeras dos semanas del pico de la enfermedad fueron un duro shock emocional, según Pulido. “A los sanitarios nos va a costar muchísimo reponernos. Fue llegar y ver pacientes en los pasillos, de a tres por habitación. Un quirófano donde llegué a operar tenía a dos pacientes entubados y ventilados, listos para la cirugía. Las salas de recuperación de los quirófanos eran como tiendas de campaña, con pacientes separados por un plástico y con un respirador. Era como estar en un hospital de guerra”.

España también tiene otro triste récord: es el país que más médicos o trabajadores del sector de la salud se han contagiado por el Covid-19 desde que comenzó la pandemia. El sistema de salud español no es tan fuerte como se creía. Incluso, un año atrás, médicos y enfermeras salieron a las calles a denunciar la falta de personal y la precariedad laboral.

La demora del gobierno en tomar las primeras medidas y un alto porcentaje de población de adultos mayores fueron los ingredientes perfectos para la crisis. Sin embargo, la doctora dice que no son solo los ancianos quienes padecen la peor parte del virus.

Christian Vigil, de 26 años, médico de cuidados intensivos, posa en la entrada principal del hospital 12 de Octubre durante el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Madrid, España, 8
Christian Vigil, de 26 años, médico de cuidados intensivos, posa en la entrada principal del hospital 12 de Octubre durante el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Madrid, España, 8 © Juan Medina \Reuters

“Esto no se puede subestimar porque es muchísimo más grande de lo que nosotros creemos”

“Es verdad que los primeros días llegaron pacientes de entre 70 y 75 años en adelante. Pero, poco a poco, el perfil ha ido cambiando. Un día uno ve a un abuelo y también al lado a un joven de 30, sano, sin ninguna patología, y ahí está, enfermo, con una neumonía bilateral y un pronóstico reservado”, resume Pulido de lo que ve a diario en urgencias.

La médica explica que el virus puede atacar mortalmente a cualquier persona. Los adultos mayores tienen más riesgo, al igual los hombres obesos con antecedentes de tabaquismo, pero cualquiera puede caer.

“Es un mito que a los jóvenes no les pasa nada, tengo amigos míos, jóvenes, sanos y médicos que están ahora internados por neumonía”, explica Pulido sobre el ambiente que se vive todavía en el hospital.

Aunque las cifras, sumadas a las últimas medidas de cuarentena, han dado un respiro, ahora ingresan aproximadamente 50 pacientes al día al hospital. En los peores momentos el promedio de pacientes era de 150 que llegaban a las puertas de la zona de urgencias. “Solo en mi hospital fallecieron 88 personas en dos semanas, cuando normalmente hay un muerto diario”.

María José Sierra, encargada del Centro de Emergencia y Salud confirmó que “la velocidad en la que el virus crece ha disminuido en toda España”. Pero al no haber una vacuna o una terapia efectiva a la vista, no es claro cuándo se puedan levantar del todo las medidas de confinamiento.

En América Latina, el Covid-19 apenas ha empezado a afectar a los países de la región. Brasil y Ecuador se han llevado la peor parte hasta ahora. Pero aún así, sus números están lejos todavía de lo visto en España e Italia, y más recientemente Estados Unidos.

Pulido advierte: “esto no se puede subestimar porque es muchísimo más grande de lo que nosotros creemos. Tienen que aprender de España, de Italia, de Europa en general y no cometer los mismos errores. Y la única manera de controlarlo y evitar que esto aumente es la cuarentena, es estar en sus hogares y evitar el contagio. Es la única manera de que un sistema de salud aguante y de que el virus no se propague más”.

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