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Human Rights Watch criticó la respuesta “temeraria” del gobierno de Nicaragua frente al Covid-19

Un hombre pasea frente a un mural del presidente Daniel Ortega con un tapabocas de fabricación casera en plena pandemia de Covid-19. Imagen tomada en Managua, Nicaragua. El 30 de marzo de 2020.
Un hombre pasea frente a un mural del presidente Daniel Ortega con un tapabocas de fabricación casera en plena pandemia de Covid-19. Imagen tomada en Managua, Nicaragua. El 30 de marzo de 2020. © Oswaldo Rivas / Reuters
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El Gobierno nicaragüense de Daniel Ortega se ha caracterizado durante estas semanas de crisis sanitaria por no implementar mediadas de contención frente al virus, a diferencia de otros países de la región, algo que ha generado críticas desde la organización no gubernamental.

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Centroamérica se ha caracterizado durante estas semanas por las duras restricciones de orden público implementadas por la mayoría de los países de la región para frenar la pandemia de Covid-19. Pero hay una excepción. El gobierno de Nicaragua no ha aplicado apenas medidas y hasta ha instado la celebración de eventos multitudinarios. Algo que ha generado críticas por parte de organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch.

La organización de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) emitió este viernes un comunicado en el que tilda de "temeraria" la respuesta ante la pandemia del coronavirus del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por no haber implementado restricciones de viajes y por haber convocado actos masivos.

“Ortega ha respondido a la pandemia del Covid-19 con políticas que contradicen descaradamente los consejos de los especialistas en salud a nivel global y ponen en riesgo la salud y la vida de los nicaragüenses”, señaló en un comunicado la organización, que argumentó que el mandatario nicaragüense es el único de Latinoamérica que no ha hecho ningún anuncio público sobre cómo su gobierno abordará la situación.

El texto recuerda que la vicepresidenta del país y esposa de Ortega, Rosario Murillo, pidió a los ciudadanos que siguieran trabajando, mientras que las autoridades han alentado la asistencia a escuelas y actos multitudinarios, y sólo han dispuesto medidas de cuarentena voluntaria para aquellos que llegan del exterior.

El Gobierno sigue instando a sus ciudadanos a que mantengan un ritmo de vida normal, aunque algunos ya han empezado a usar tapabocas por su cuenta. Imagen de un mercado en funcionamiento en Managua, Nicaragua. El 7 de abril de 2020.
El Gobierno sigue instando a sus ciudadanos a que mantengan un ritmo de vida normal, aunque algunos ya han empezado a usar tapabocas por su cuenta. Imagen de un mercado en funcionamiento en Managua, Nicaragua. El 7 de abril de 2020. © Alfredo Zúñiga / AP

Nicaragua sigue trasladando a sus habitantes que mantengan la “cotidianidad”

Durante estas semanas a los médicos se les ha dado órdenes de que no alarmen a los pacientes usando tapabocas o gel desinfectante. Antes de que las escuelas cerraran por las vacaciones de Semana Santa, los directores habían amenazado con expulsar a los estudiantes que no asistían a clases, por lo que la falta de asistencia se seguía penalizando.

La administración de Ortega no ha ofrecido una explicación detallada de su negativa a tomar medidas ampliamente aceptadas en el resto del mundo. Pero el ministro de salud ha hablado de la necesidad de apoyar a la economía, gravemente dañada por dos años de protestas antigubernamentales y medidas severas contra la disidencia. Varios analistas señalaron para AP que Ortega teme que su poder se debilite durante la crisis sanitaria.

“Mientras el mundo hace frente a la pandemia más grave del último siglo, Ortega no ha aparecido públicamente y su Gobierno actúa temerariamente", destacó el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco. “Con su irresponsabilidad ante esta crisis, Ortega pone en jaque la salud y las vidas de los nicaragüenses”, agregó.

Aunque en Nicaragua se han confirmado, hasta el momento, siete casos de Covid-19 y una muerte, los profesionales de la salud nicaragüenses han afirmado que en realidad se desconoce la cantidad total de casos y que es probable que sea mayor, dado que no se están haciendo pruebas generalizadas.

Además, los médicos de hospitales de todo el país indicaron haber derivado varios “casos sospechosos” para que se realizaran pruebas en el establecimiento Conchita Palacios del Ministerio de Salud, pero afirmaron que la institución ejercía un férreo control de la información y no había emitido ninguna declaración pública sobre la cantidad de pruebas realizadas ni los resultados, según HRW.

Sin embargo, en un documento al que tuvieron acceso medios locales a mediados de marzo, el Ministerio de Salud anticipaba que podía llegar a haber más de 32.500 casos de Covid-19 y 813 muertes en un lapso de seis meses, lo cual, denuncia HRW, "podría provocar el colapso de un sistema de atención de la salud que ya se encuentra debilitado".

Preocupación por el propio Daniel Ortega

También hay preocupación sobre la propia salud del presidente Daniel Ortega. El líder político, de 74 años, no ha aparecido en público durante tres semanas. Aunque ha estado ausente durante largos períodos en el pasado, para después reaparecer, su desaparición durante la pandemia mundial está alimentando los rumores de que puede estar enfermo o temeroso por los efectos del coronavirus.

Ortega formó parte de la revolución sandinista de 1979 contra el dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Su primer mandato en la presidencia del país fue en 1984, pero no fue reelegido en 1990. Ortega volvió al poder en 2006 y desde entonces, el país ha visto como su presidente tomaba, cada vez, tintes más autoritarios en su forma de dirigir el país.

Con AP y EFE

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