Barack Obama apoya la candidatura de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos

Se espera que el expresidente de EE. UU., Barack Obama, apoye la candidatura de su vicepresidente Joe Biden para la Casa Blanca
Se espera que el expresidente de EE. UU., Barack Obama, apoye la candidatura de su vicepresidente Joe Biden para la Casa Blanca MANDEL NGAN AFP/File

Tras un año de campaña en las primarias, el expresidente Barack Obama rompió su silencio y respaldó públicamente a su exvicepresidente, Joe Biden, para ser el candidato demócrata a la Casa Blanca en las elecciones de noviembre.

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El pronunciamiento de Barack Obama, que ha guardado silencio durante toda la campaña demócrata, llega un día después de que el principal rival de Joe Biden, el senador Bernie Sanders, le diera su apoyo.

"Creo que Joe tiene todas las cualidades que necesitamos en un presidente en este momento", dijo Obama en un video de casi 12 minutos, en el que lo presentó como un "amigo cercano" y lo elogió por su perseverancia y compasión.

Obama y Biden son amigos íntimos desde sus dos mandatos en la Casa Blanca, cuando Biden fue vicepresidente. Biden se apoyó en su cercanía con el expresidente durante las primarias demócratas, enmarcando su discurso como una extensión de la presidencia de Obama. En las últimas semanas, ha dicho a los donantes que ha estado en contacto con Obama sobre su elección de vicepresidente.

El respaldo marca el regreso de Obama a la política presidencial, más de tres años después de haber dejado la Casa Blanca. El exmandatario se ha pronunciado rara vez sobre su sucesor, el presidente Donald Trump, y evitó intervenir en las primarias demócratas. En un momento dado, cuando las primarias tuvieron casi dos docenas de candidatos, Obama ofreció asesoramiento privado a cualquiera que lo pidiera, pero no respaldó ninguna campaña individual, incluyendo la de Biden.

De la neutralidad a un papel más activo en la campaña

Públicamente, el expresidente se ha mantenido neutral durante las primarias, pero entre bastidores jugó un papel importante para convencer a Sanders de que abandonara la carrera presidencial y respaldara a Biden, de acuerdo con el diario The New York Times

Obama goza de una gran popularidad entre los demócratas y su respaldo a Biden podría servirle a este para conquistar al ala más progresista del partido, que se siente decepcionada por la retirada de Sanders.  

Se espera que Obama encabece las recaudaciones de fondos para Biden y los eventos públicos en los principales estados indecisos, si es que esos actos aún se pueden realizar dadas las pautas de distanciamiento social durante la pandemia de Covid-19.

Un asesor de Obama sostuvo que el expresidente está siguiendo las indicaciones de la campaña de Biden sobre cómo puede ser más útil a medida que vuelve a tener un papel más abiertamente político.

Biden, por su parte, agradeció el apoyo de Obama a través de su cuenta de Twitter. "Este respaldo significa el mundo para Jill y para mí. Vamos a construir sobre el progreso que hicimos juntos, y no hay nadie que prefiera tener a mi lado", escribió el candidato.

El director de la campaña de Trump, Brad Parscale, también reaccionó frente al respaldo de Obama y afirmó que ahora que Biden es el único candidato que queda en el campo demócrata, "Obama no tiene otra opción que apoyarlo" y añadió: "Biden es un mal candidato que se avergonzará a sí mismo y a su partido. El presidente Trump lo destruirá".

El postulante demócrata tiene ahora el apoyo de todos sus antiguos rivales en las primarias demócratas, excepto el de Elizabeth Warren. Aunque se espera que la senadora de Massachusetts dé formalmente su apoyo a Biden, según una persona familiarizada con sus planes.

Otros dos prominentes demócratas que aún no han respaldado formalmente a Biden son el expresidente Bill Clinton y Hillary Clinton, la candidata del partido para las elecciones del 2016.

La lucha en las primarias

Si bien Biden acuñó el apodo de "administración Obama-Biden" cuando hablaba de varios logros, ha insistido en que se presenta por él mismo, diciéndole a todo aquel que se lo pide, que instó a Obama a no apoyarlo en público e incluso en el grueso de las primarias.

El mandato de Obama se convirtió en una especie de saco de boxeo para algunos aspirantes a la presidencia en una lucha que al principio se definió por un debate sobre la necesidad de un cambio generacional y sistémico frente a un retorno al 'establishment' después de la era Trump.

Julian Castro presionó a Biden en repetidas ocasiones para saber si discutió con Obama en privado sobre las deportaciones supervisadas por esa administración. Pete Buttigieg y Beto O'Rourke aludieron sutilmente a Biden, y por extensión a Obama, sugiriendo que el partido no debería "volver al pasado". Sanders y Warren insinuaron que la Ley de Cuidado Asequible de 2010 no había ido lo suficientemente lejos.

Los precandidatos demócratas saludan tras participar del décimo debate presidencial en Carolina del Sur, el 25 de febrero de 2020.
Los precandidatos demócratas saludan tras participar del décimo debate presidencial en Carolina del Sur, el 25 de febrero de 2020. © Randall Hill / Reuters

La conversación en torno a la presidencia de Obama cambió a medida de que avanzaban las primarias. Cuando comenzó la votación, Buttigieg comparaba casi explícitamente su joven candidatura con la campaña de Obama en 2008 y los progresistas enmarcaban sus propuestas de atención en la salud como una forma de aprovechar el legado del expresidente.

El aspirante multimillonario, Mike Bloomberg, mientras tanto, presentó a Obama en su omnipresente esfuerzo publicitario, para gran disgusto de Biden. "Uno pensaría que Mike es el vicepresidente de Barack", dijo Biden una vez a los donantes.

Por su parte, Biden se inclinó aún más hacia Obama cuando comenzó la votación de las primarias. Dirigiéndose a Sanders, el autodenominado "socialista democrático", y al multimillonario Bloomberg, sostuvo en una entrevista del 21 de febrero con The Associated Press que "no son malas personas", pero simplemente "no son demócratas".

El 29 de febrero, Biden subió al escenario en Carolina del Sur para celebrar una victoria de casi 30 puntos que le permitiría superar a Sanders y a los demás contrincantes, y desempolvó una línea que había usado muchas veces antes: "Soy un orgulloso demócrata de Obama-Biden".

Pero el camino que deberá recorrer Biden aún es largo. Para consagrarse como candidato de los demócratas, todavía necesita enfrentarse a varios procesos de primarias en estados como Oregón, Delaware e Indiana para, luego, acudir a la convención del partido, donde formalmente se designa al postulante.

Con AP y EFE

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