Saltar al contenido principal
Testimonios

Mujeres en la primera línea frente al Coronavirus (1/3): "Somos su único contacto humano antes de partir"

Personal de enfermería en el servicio de cuidados intensivos de un hospital en Tours, Francia, el 31 de marzo de 2020.
Personal de enfermería en el servicio de cuidados intensivos de un hospital en Tours, Francia, el 31 de marzo de 2020. © Guillaume Souvant / AFP

Vitoreado todas las noches por múltiples aplausos, el personal de enfermería está en la primera línea en la lucha contra la pandemia de coronavirus. En Francia, el 90% son mujeres. ¿Cómo viven ellas esta crisis sanitaria sin precedentes? France 24 le da la palabra a cuatro de ellas, que viven en el corazón del combate. 

Anuncios

“Por ahora, nuestra misión más importante es ayudar al otro, pero si esto sigue así deberán ir a buscar carne de cañón a otra parte”. Enfermera de cuidados paliativos en Marsella, Leslie trabaja doce horas diarias en el hospital acompañando a las personas en estado terminal. Al igual que todos los hospitales y clínicas en Francia, su establecimiento recibe ahora casos críticos de Covid-19. Los pacientes mayores que pueden permanecer en sus casas o en residencias para personas de la tercera edad fueron evacuadas de su servicio. 

“Disminuimos drásticamente las visitas. Imagínese tener que decirle a las familias, que saben que su familiar podría morir pronto, que no tienen derecho a verlo. A nivel psicológico es muy difícil para nosotros. Somos su único contacto humano antes de su partida”. 

En su equipo de 18 enfermeros hay un solo hombre. Una cifra que corresponde al 87% de las mujeres que conforman el personal de enfermería hospitalario francés. 

“Pensaba: si da positivo, es todo, estoy perdida”

La enfermera de 31 años cuenta que hace unos días llegó a la clínica un paciente en estado terminal de cáncer que presentaba síntomas similares a una infección por coronavirus. “Tenía fiebre y dificultades para respirar. Llegó aquí en la mañana pero el médico decidió hacerle la prueba a las 14:00. Toda la mañana estuve en contacto con él, sin protección”. 

Los resultados llegaron solo hasta el día siguiente. Fue una noche de mucha preocupación para Leslie. “Pensaba: si da positivo, eso es todo, estoy perdida”. Aunque el paciente resultó negativo, de todas maneras Leslie se lamenta por la falta de capacidad de reacción de sus superiores desde la llegada del coronavirus a Francia.

Personal médico, con trajes protectores y máscaras faciales, trabaja en un centro de emergencia Covid-19 dentro de un pabellón deportivo en Bondy, cerca de París, mientras continúa la propagación de la enfermedad por coronavirus en Francia, el 10 de abril de 2020.
Personal médico, con trajes protectores y máscaras faciales, trabaja en un centro de emergencia Covid-19 dentro de un pabellón deportivo en Bondy, cerca de París, mientras continúa la propagación de la enfermedad por coronavirus en Francia, el 10 de abril de 2020. © Benoit Tessier / Reuters

Lo mismo opina Sylvie*, esta enfermera de unos 50 años que desde hace 20 años ejerce su profesión. Actualmente trabaja en un Servicio Móvil de Urgencia y Reanimación (SMUR) en el norte de Francia. Desde que se enteró de la existencia de la epidemia en China empezó a informarse sobre el virus. 

“Cuando vi lo que estaba pasando allá pensé que debíamos prepararnos. Nos dejamos engañar, ahora todo el mundo parece muy sorprendido. Debimos haber anticipado la crisis”.

Una mañana, atendió a una paciente de 22 años que tenía 40 grados de fiebre y una saturación de oxígeno muy insuficiente. “Parecía como un perro después de una carrera, le faltaba mucho el aliento. La llevamos a reanimación desde que llegó”. Al igual que muchas otras personas, Sylvie no pensaba que los jóvenes pudieran terminar en un estado tan grave. “¡Ella tiene 22 años! Tiene muchas posibilidades de curarse pero su caso es muy preocupante”, precisa. 

Sylvie lamenta que entre el personal médico la información no esté circulando. “Nos dicen que las mascarillas quirúrgicas son suficientes pero no lo creemos. Ni siquiera los médicos saben exactamente qué medidas se deben tomar cuando hay dudas sobre un paciente”.

“Usábamos una mascarilla al día pero en realidad debimos cambiarla cada 3 o 4 horas”

Pauline* es auxiliar de enfermería en Bordeaux. En su servicio de cardiología, al igual que en el conjunto de los establecimientos médicos en Francia, las operaciones no urgentes fueron aplazadas desde el 12 de marzo, por petición del Gobierno. 

Rodeada en su gran mayoría por mujeres (39 de 40 enfermeros), confirma la falta de material y de coordinación en la distribución que hubo hasta el 20 de marzo. “Es como si tuvieran miedo de que se los robaran, los entregaban a cuentagotas. Usábamos una mascarilla al día pero en realidad tendríamos que haberla cambiado cada 3 o 4 horas”. 

Una falta de material que la mayor parte del personal médico francés ha denunciado desde el comienzo de la crisis sanitaria. En respuesta a estas denuncias, el ministro de salud Olivier Véran, declaró el 28 de marzo que se habían pedido más de mil millones de mascarillas. 

Pero a causa de la gran demanda internacional los cargamentos de mascarillas se demoran en llegar. 

“No sabemos cuál es el perímetro del ciclón”

En su servicio, Virginie, de 48 años, recibe una decena de pacientes infectados con Covid-19. La enfermera nocturna del hospital Pitié-Salpêtrière en París no se queja pero confiesa abiertamente que el ritmo es constante. 

“Los pacientes infectados llegan aquí. Hay que decidir a dónde transferirlos: a sus casas, cuando el caso no es muy grave; a un servicio de reanimación, cuando su estado empeora. También hay que desinfectar los cuartos, esto no se detiene. Es algo que ha puesto en duda todas nuestras certezas”, confiesa esta mujer que nunca había visto una situación semejante en el establecimiento donde trabaja desde 1996. 

“Estoy un poco preocupada pero no tengo miedo”. Virginie explica que en su servicio, de nuevo conformado en su mayoría por mujeres, dos colegas se contagiaron de coronavirus. “Los principal es no transmitirle nuestras preocupaciones a los pacientes, pero hay que ser honestos, no sabemos cuál es el perímetro del ciclón”. 

 

*Los nombres fueron modificados. 

Este artículo fue adaptado de su original en francés

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.