Saltar al contenido principal

Covid-19: ¿por qué la medida de restricción por género violenta a la comunidad trans?

María Laura Castillo, transexual residente en el barrio de Santa Fe, Bogotá.
María Laura Castillo, transexual residente en el barrio de Santa Fe, Bogotá. © Marina Sardiña

Siguiendo los pasos de Panamá y Perú, la capital de Colombia, Bogotá, impuso, el llamado "pico y género". Una medida que restringe las salidas permitidas durante el aislamiento obligatoria por género. El decreto ha generado controversias entre los colectivos LGBTIQ. 

Anuncios

Colombia es el más reciente país de América Latina en adoptar medidas por género para frenar la propagación del Covid-19, que deja ya casi 3.000 contagios y más de 120 muertos. Primero fue Panamá, seguido de Perú, que revocó dicha norma apenas una semana después de decretarla ante su falta de efectividad. La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, decretó la restricción por género para salir a la calle durante la cuarentena desde el lunes 13 de abril hasta el 27 de abril.

¿En qué consiste dicha medida? Se trata de una limitación de las salidas permitidas en el marco del aislamiento obligatorio –vigente en todo el país desde el pasado 25 de marzo- por género. La norma restringe la circulación para la realización de las actividades consideradas esenciales a nivel nacional (como adquirir provisiones de alimentos, acudir a la farmacia o al banco) de los hombres durante los días impares y las mujeres durante los días pares, similar a la que ya aplicaba desde antes de la cuarentena en la capital colombiana para la movilidad de vehículos particulares.

Con este decreto, la Alcaldía de Bogotá pretende disminuir la cantidad de personas en las calles y controlar así el flujo de población en el espacio público. Violar la norma tiene multas que ascienden hasta casi 300 dólares, o 936.320 pesos colombianos, e incluso posibles sanciones penales.  

¿Qué días pueden salir las personas transexuales o no binarias?

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, estableció en el decreto –a diferencia de Perú o Panamá- que las personas transgénero o con identidad de género diversa podrán salir a las calles los días que le correspondan al género con el que se identifican, aclarando que “las autoridades respetarán las diversas manifestaciones de identidad de género de las personas”.

Pese a esto, el Decreto 106, conocido como “pico y género” (simulando el “pico y placa” vehicular) ha generado una gran controversia entre los colectivos LGBIQ y transexuales que muestran su preocupación y tachan de discriminatoria dicha norma.

“Creemos que esta medida está fundamentada sobre un criterio sospechoso de discriminación en tanto que es un criterio no objetivo porque depende de la mirada de la autoridad y esa mirada esta atravesada por los sesgos inconscientes, los estereotipos, los prejuicios que tienen sobre lo que significa ser mujer y ser hombre”, dice Lina Cuellar, directora y cofundadora de la organización Sentiido, dedicada a contribuir a la disminución de prejuicios y discriminación de las diversidades sexuales.

"El 'pico y género' vulnera el libre desarrollo de la personalidad"

Desde Sentiido explican que, si bien la medida surge en un momento de emergencia sanitaria mundial, existe un problema en cuanto al criterio en el que se basa, dado que a diferencia del “pico y cédula” vigente en otras localidades colombianas -donde el criterio está basado en el número de identificación de los ciudadanos-, el “pico y género” se basa en conceptos “tan personales como el género” y que, “vulnera el derecho del libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la dignidad y en algunos casos el derecho a la vida”.

Diversas organizaciones defensoras de los derechos LGBTIQ alzan la voz de alarma, conscientes de las sistemáticas e históricas violencias a las que se enfrentan dichos colectivos, muchas veces por parte de las autoridades.

“La preocupación de los colectivos trans que han expresado en las redes sociales y en la carta que enviaron a la Alcaldía de Bogotá radica en que se han documentado, en el pasado, muchos casos de abuso policial basado en prejuicios contra las personas trans, las identidades de género no binarias, esa ambigüedad de género que muchas personas muestran como parte de su identidad y que las autoridades no están dispuestas a respetar”, dicen desde Sentiido.

"La Policía nos violenta siempre por nuestro género, que somos transexuales”

Si bien la circular número dos del Decreto insiste en que la Policía debe respetar “de buena fe” la manera como la persona se reconoce y se identifica, en el pasado, los integrantes de esta comunidad denuncian que se han dado múltiples casos de violencia policial hacía estos grupos poblacionales.

“Esta medida y la crisis del coronavirus nos está afectado en la manera que tenemos de salir a la calle a buscar la comida. La Policía nos violenta siempre por nuestro género, que somos transexuales”, dice María Laura Castillo, transexual residente en el barrio de Santa Fe que está viviendo estos días de las donaciones y pidiendo alimentos en las puertas de los supermercados. Castillo reivindica el fin de las violencias contra las mujeres transexuales porque “todos somos seres humanos”, especialmente durante la pandemia que afecta más duramente a estas mujeres según Oxfam.

En Latinoamérica el promedio de vida de una persona transexual es de 35 años, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “Un gran porcentaje de personas trans es expulsado de su familia, nunca tuvo acceso a educación ni a servicios de salud y sobreviven con trabajos absolutamente precarios. La sociedad nunca les ha dado nada y por el contrario viven la discriminación, el acoso y la violencia, incluyendo la policial -que supuestamente debería protegerles-, cada día de sus vidas", dice Mónica Roa, abogada y defensora de los derechos de la mujer.

Y añade que "con la crisis, muchas no tienen casa donde confinarse, ni tienen el rebusque del día para comer, y además de todo les estamos exigiendo que sean razonables y no se quejen por lo que sabemos que va a pasar: van a tener que aguantar aun más acoso y discriminación haciendo aun peor un escenario durísimo para ellas”.

Perú revocó la restricción de salidas por género 

Roa duda de la efectividad real de la medida y pide, que si realmente es necesaria su implementación, desde las instituciones deberían hacer pedagogía y campañas de educación para la ciudadanía sobre las realidades y necesidades de la población trans y de políticas integrales que mejoren sus condiciones de vida.

“En la práctica dudo que sea tan efectiva como parece pues, por ejemplo, el virus se contagia en aglomeraciones aunque sean de un solo género y por ejemplo, en Perú los mercados se llenaban los días que podían salir las mujeres. Además, hay un montón de excepciones de personal médico o personas con permisos especiales que hacen que en la práctica siga siendo necesario el control con interacción por parte de la policía que en teoría es lo que se quiere evitar. Creo que hay que estudiar con lupa si de verdad el impacto vale la pena tantos costos”.

La medida de "pico y género" comenzó en Bogotá el pasado lunes 13 de abril y estará vigente hasta el 27 de abril.
La medida de "pico y género" comenzó en Bogotá el pasado lunes 13 de abril y estará vigente hasta el 27 de abril. © Marina Sardiña

De hecho en Perú, el Gobierno del presidente, Martín Vizcarra, retiró la restricción de salidas por género una semana después de su implementación -el 2 de abril- debido a la circulación de un vídeo donde se puede ver como unos policías violentan a mujeres transexuales, obligándolas a hacer sentadillas mientras dicen “quiero ser un hombre”, todo esto en el espacio público y a plena luz del día. Este tipo de violencias también fueron denunciados por Human Rights Watch cuando se anunció la cuarentena por género en Panamá, el pasado 1 de abril, alegando que “se necesita un protocolo policial que contemple la situación de las personas trans para evitar el hostigamiento”.

Solo países de América Latina han impuesto este tipo de medidas frente al coronavirus

Pese a que los Gobiernos de todo el mundo están imponiendo estrictas medidas para frenar la propagación de la pandemia del Covid-19, la restricción de salidas por género solo se ha implementado en países de América Latina. “Precisamente en estos países (europeos) ya se superó completamente la idea de que el mundo se puede dividir en hombres y mujeres. De una parte a nadie se le ocurre tal restricción -quizá la extrema derecha estarán encantados en implementarla- y por otra parte, los políticos saben que sería un escándalo”, opina la abogada colombiana residente en Madrid, España.

La separación por género en medio de la crisis del coronavirus, según las organizaciones consultadas, insiste en poner en peligro la seguridad de las mujeres. “Si en una ciudad donde hay una violencia tan fuerte contra las mujeres y un aprovechamiento tan duro contra las mujeres a nivel físico, económico y social, el hecho de que solo haya mujeres saliendo a las calles un determinado día, puede prestarse a que haya robos y ataques contra estas mujeres”, dicen desde Sentiido.

Y aclaran que, la explicación de la Alcaldía de Bogotá es interesante, ya que quiere ofrecerle a las mujeres víctimas de violencia doméstica la posibilidad de salir a denunciar casos de abusos domésticos pero que, de otra manera, ellas tienen que volver a casa y vivir el aislamiento con sus abusadores, “no existe ninguna medida perfecta, pero atendiendo a los riesgos, las mujeres y las personas trans se exponen más”, concluyen.

Colectivos y redes transexuales y de la diversidad sexual le han enviado una petición a la Alcaldía de Bogotá para revocar la norma

Es cierto que en el contexto de la pandemia del coronavirus los gobernantes están improvisando medidas inéditas de emergencia que hacen aflorar aún más las desigualdades y los retos a los que se enfrentan los sectores más vulnerables de la sociedad. Por ello, para reivindicar medidas más inclusivas y constitucionales, los colectivos transexuales de Bogotá enviaron una argumentada petición para la modificación del Decreto de “pico y género”, donde explican detalladamente los puntos en los que dicha norma viola y discrimina a la comunidad transexual.

“Entendemos que la realidad de una pandemia exige la adopción de medidas expeditas para controlar la propagación del virus en la población. Así mismo, comprendemos que algunas de estas medidas requieren la restricción de derechos fundamentales como la libre circulación y asociación para proteger la salud pública. Sin embargo, estas normas deben ser solo aquellas que resultan estrictamente necesarias para combatir la emergencia sanitaria y no pueden vulnerar el núcleo esencial del derecho a la no discriminación de grupos poblacionales históricamente marginados”, reza la petición.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.