Gantz fracasa en su intento de crear gobierno y posterga el bloqueo político en Israel

Una pancarta de las elecciones israelíes tomada en febrero muestra a Benny Gantz, a la izquierda, y al Primer Ministro Benjamin Netanyahu
Una pancarta de las elecciones israelíes tomada en febrero muestra a Benny Gantz, a la izquierda, y al Primer Ministro Benjamin Netanyahu © AFP / Jack Guez

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su principal rival, Benny Gantz, no lograron llegar a un acuerdo para formar un Ejecutivo de unidad en el plazo estipulado y, así, ponerle fin a la Administración de transición.

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Los equipos negociadores de los partidos Likud y Azul y Blanco se reunieron para resolver las últimas discrepancias antes de que finalizara el plazo de 48 horas que el presidente del Israel, Reuvén Rivlin, le concedió el 13 de abril a Benny Gantz luego de rechazar su solicitud de una prórroga por dos semanas.  

Durante las últimas dos semanas, los líderes de las dos formaciones más votadas en las elecciones que se llevaron a cabo el dos de marzo estuvieron inmersos en arduas conversaciones para intentar establecer un gabinete unitario que acabara con el bloqueo político. 

Pero ni siquiera la necesidad urgente de la formación de gobierno en medio de la pandemia y de la emergencia sanitaria y económica desatada por la propagación del brote logró ponerle fin a este estancamiento político sin precedentes que ha llevado a Israel a convocar tres comicios en el último año y que lo conduce, tal vez,  al desarrollo de una cuarta jornada electoral. 

El reparto de la discordia

Gantz y Netanyahu habían estado negociando un acuerdo de reparto de poder que habría mantenido al primer ministro en el cargo durante otros 18 meses. Según el acuerdo, el líder del Azul y Blanco tomaría el relevo solo tras culminar ese periodo. 

Anteriormente, Gantz ya había declarado que no serviría en un gobierno liderado por Netanyahu, quien se enfrenta a una acusación por corrupción y cuyo juicio comenzará en mayo. Sin embargo, ante la crisis provocada por el impacto del coronavirus, rompió su promesa de campaña y aceptó el acuerdo, un movimiento que enfureció a muchos de sus partidarios. 

Fue a Gantz, relativamente recién llegado a la política, a quien se le dio la primera oportunidad de formar un gobierno después de las últimas elecciones en marzo.

Benny Gantz, líder del partido Azul y Blanco, habla durante una ceremonia en la residencia del presidente en Jerusalén,el 23 de octubre de 2019.
Benny Gantz, líder del partido Azul y Blanco, habla durante una ceremonia en la residencia del presidente en Jerusalén,el 23 de octubre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

El presidente israelí, Reuven Rivlin, quien supervisa las conversaciones, dijo el 13 de abril que el progreso justificaba su decisión de conceder a Gantz una prórroga de dos días para llegar a un acuerdo con Netanyahu. Pero el plazo expiró a la medianoche de este miércoles tras un intento de último minuto por parte de los enviados de los dos líderes para cerrar un trato.

Lo que viene para Israel

Sin un acuerdo, le corresponderá al Parlamento elegir a un candidato que tendrá 14 días para formar un gobierno. Esto le da margen a ambos líderes para seguir negociando, aunque Gantz tendrá una posición más debilitada. De no conseguirse un pacto en las próximas tres semanas, el país tendrá que acudir de nuevo, y por cuarta vez, a las urnas. 

Netanyahu parece estar sacando provecho de la gestión frente a la crisis sanitaria, acaparando la audiencia con sus apariciones en televisión en horario estelar nocturno en la nación en la que, según el registro de la Universidad Johns Hopkins, el número de infectados por el coronavirus es de 12.501 y la cifra de muertos es de 130. 

Con EFE y Reuters

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