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El escritor chileno Luis Sepúlveda murió a los 70 años en España por el Covid-19

Fotografía de archivo del 18 de septiembre de 2008 que muestra al escritor chileno Luis Sepúlveda, que falleció el 16 de abril de 2020 en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) de Oviedo, España.
Fotografía de archivo del 18 de septiembre de 2008 que muestra al escritor chileno Luis Sepúlveda, que falleció el 16 de abril de 2020 en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) de Oviedo, España. © Juan Carlos Hidalgo / EFE

Luis Sepúlveda, escritor de la afamada novela "Un viejo que leía novelas de amor", falleció víctima del nuevo coronavirus en el norte de España, país donde se instaló tras un periplo como exiliado de la dictadura de Augusto Pinochet.

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Uno de los escritores latinoamericanos contemporáneos más exitosos, el chileno Luis Sepúlveda, autor de una veintena de novelas, crónicas y cuentos para niños, perdió la batalla contra el coronavirus este 16 de abril en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo, España. 

Sepúlveda estaba internado en estado grave desde el pasado 29 de febrero por una neumonía asociada al coronavirus, según informó un portavoz de la familia a la agencia de noticias EFE. La mayor parte de los 48 días que estuvo internado en el hospital, el autor chileno estuvo conectado a un respirador en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde falleció a las 10:18 de la mañana.

El literato sudamericano, nacido en la ciudad chilena de Ovalle, en el sur del país austral, en octubre de 1949, fue el primer paciente diagnosticado con Covid-19 en la región de Asturias, en el norte de España. Sepúlveda empezó a sentirse mal el 25 de febrero, dos días después de haber asistido al festival literario Correntes dÉscritas, celebrado en Póvoa de Varzim, en el norte de Portugal, en el que participaban un centenar de ponentes de distintos países, ninguno de ellos considerado entonces de riesgo por la incidencia del coronavirus.

Tras ser diagnosticado de una neumonía en un centro privado y de dar positivo en el test del Covid-19, Sepúlveda fue trasladado a una zona de aislamiento del HUCO junto a su mujer, la poetisa Carmen Yáñez, que también presentaba un cuadro febril pero después dio negativo a la prueba diagnóstica.

El estado de salud del autor de "Un viejo que leía novelas de amor" (1988) se fue deteriorando en las últimas semanas al no responder a los tratamientos sucesivos ni a los antibióticos y haber sumado a la neumonía inicial otras patologías y problemas asociados a distintos órganos vitales, señalaron a EFE fuentes sanitarias.

La familia difundió un comunicado este jueves, firmado por su esposa y su hijo mayor, Carlos, en el que agradecieron "de todo corazón" al equipo médico-sanitario del HUCA por "su gran profesionalidad y entrega", así como "las muestras de cariño recibidas durante estos días".

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, lamentó en su cuenta oficial de Twitter el fallecimiento del escritor al señalar que "con el corazón encogido y un agradecimiento infinito le deseamos buen viaje".

Un autor exiliado por la dictadura de Pinochet que encontró la fama internacional en el extranjero

Sepúlveda logró en el extranjero mayor reconocimiento que en su país natal, con el que mantuvo una relación difícil y del que salió exiliado en 1977, por su militancia desde temprana edad en las juventudes comunistas y posteriormente del Partido Socialista.

Las filiaciones políticas de Sepúlveda provocaron su detención en 1973, después del golpe de Estado que encabezó el general Augusto Pinochet contra el gobierno socialista de Salvador Allende. El autor fue encarcelado durante dos años y después colocado bajo arresto domiciliario. Logró escapar y permanecer en la clandestinidad por casi un año, hasta que fue apresado nuevamente y enviado al exilio en 1977, un periodo que queda reflejado en obras como "La locura de Pinochet" (2003) o "La sombra de lo que fuimos (2009)".

"Hay cuentas pendientes con el país, cuentas que no significan que necesitamos alguna reparación o algo así, sino los amigos que nos faltan", dijo Sepúlveda en una entrevista con la radio de la Universidad de Chile en noviembre de 2014. 

"En el exilio también se va estableciendo un universo emocional. Fundas o aumentas tu familia y no puedes desarraigar a tus hijos, no puedes condenarlos al mismo desarraigo que sentiste cuando tuviste que salir", agregó entonces el escritor, que no recuperaría hasta 2017 la nacionalidad chilena.

Hijo de madre vasca y padre jienense, Sepúlveda viajó por países antes de asentarse en Hamburgo, Alemania, ciudad en la que trabajó como corresponsal de prensa y escribió relatos, teatro y alguna novela. Luego se fue a Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador, donde finalmente se asentó por algún tiempo.

Fotografía de archivo del escritor chileno Luis Sepúlveda en una entrevista concedida a la agencia de noticias española EFE.
Fotografía de archivo del escritor chileno Luis Sepúlveda en una entrevista concedida a la agencia de noticias española EFE. © Jesús Diges / EFE

En Quito, trabajando en una investigación de la Unesco, conoció a los indios shuar o jíbaros, cuyas tradiciones y apego por la madre tierra inspiraron la novela que lo lanzó a la fama: "El viejo que leía novelas de amor" (1988). Tras su paso por Nicaragua, donde perteneció a las brigadas sandinistas, Sepúlveda emigró a Alemania, donde vivió durante 14 años. Allí se casó con su segunda esposa, Margarita Seven, y se desempeñó como corresponsal de Greenpeace, lo que lo llevó a atravesar los mares del mundo, siguiendo nuevamente su espíritu viajero.

Tras separarse de su segunda esposa, se trasladó a París, en Francia, donde vivió algún tiempo hasta radicarse en la localidad española de Gijón, España, donde residió hasta el final de sus días tras reencontrase con su primera mujer, Carmen Yáñez.

Sus grandes éxitos literarios y premios recibidos

En 1988, Sepúlveda publicó "Un viejo que leía novelas de amor" (1988), novela escrita como libro de aventuras y galardonada con los premios Tigre Juan y Relais que se convertiría con el tiempo en una obra de lectura obligada en institutos y universidades y que ha sido traducido a una veintena de idiomas. Además, fue adaptada a la gran pantalla en 2001 por el cineasta australiano-holandés Rolf de Heer, con el estadounidense Richard Dreyfuss en el rol protagonista.

La reconocida periodista española Rosa Montero mencionó esta obra en su mensaje póstumo para Sepúlveda, publicado en su cuenta oficial de Twitter. 

A esta aclamada novela le siguieron otras como "Mundo del fin del mundo", "Nombre de torero", "Patagonia Express", "Historia de una gaviota y del gato que la enseñó a volar", " La rosa de Atacama" o "Fin de siglo". 

En 2000 realizó una pequeña incursión en el cine al intervenir como actor de la película italiana "Desnudo para siempre" y un año después debutó como director con la película "Nowhere", una coproducción española, italiana y argentina, de la que también escribió el guión y en la que narra con ironía la tragedia de los presos políticos en las dictaduras latinoamericanas.

Sepúlveda es considerado miembro del grupo de escritores latinoamericanos posteriores al "boom" del realismo mágico de los años sesenta, y recibió premios como el de poesía Gabriela Mistral (1976); el Rómulo Gallegos (1978), el premio de narrativa "Superflainao" (1993) o el Premio Ovidio concedido en 1998 en Italia por "La última frontera".

Con AFP y EFE

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