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A pesar del Covid-19, Mali celebra la segunda vuelta de sus elecciones legislativas

Imagen del 29 de marzo, durante la primera vuelta de las elecciones, en la que un votante aparece lavándose las manos antes de ejercer su derecho a voto.
Imagen del 29 de marzo, durante la primera vuelta de las elecciones, en la que un votante aparece lavándose las manos antes de ejercer su derecho a voto. © Life Tiemoko / EFE

Más de 200 contagios por el coronavirus y miles de muertos por la violencia yihadista. Mali afronta la segunda vuelta de las elecciones legislativas, con el líder de la oposición secuestrado y con el miedo a que el Covid-19 pueda descontrolarse, en uno de los países más pobres del mundo.

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Ni el coronavirus ni la violencia constante que vive Mali han frenado la celebración de la segunda vuelta de las elecciones legislativas, este domingo 19 de abril. Los malienses están convocados para escoger los 147 diputados que forman parte de la Asamblea Nacional.

La primera vuelta, celebrada del 29 de marzo, se desarrolló con polémica, puesto que hubo una participación del 35% y solo 22 escaños quedaron cubiertos y validados por el Tribunal Constitucional.

Varios diputados del país africano, de los que no se conoce la identidad, han sido contagiados por el coronavirus; mientras que el líder de la oposición Soumaila Cissé, presidente de la Unión por la República y la Democracia, y escogido como diputado en la primera vuelta, se encuentra secuestrado por, presuntamente, un grupo yihadista. Sus acompañantes han sido liberados progresivamente.

A pesar de todas las circunstancias que rodean a la votación, el presidente Ibrahim Boubacar Keita se negó a retrasar los comicios por tercera vez. "En una democracia, no hay nada como la plena legalidad constitucional y el funcionamiento normal de las instituciones", afirmó recientemente el presidente en un mensaje a la nación, con una mascarilla en la cara.

La amenaza yihadista siempre presente

Las votaciones se desarrollan entre las 8 de la mañana y las 6 de la tarde, horas locales. Los resultados se conocerán a comienzos de la semana. Estos comicios buscan renovar el parlamento escogido en 2013, cuyo mandato finalizaba en 2018, con el objetivo de impulsar la aplicación del acuerdo de paz de Argel.

La violencia yihadista está afectando especialmente a soldados del Ejército de Mali. Desde la primera vuelta de las elecciones 25 miembros de las fuerzas armadas han sido asesinados.
La violencia yihadista está afectando especialmente a soldados del Ejército de Mali. Desde la primera vuelta de las elecciones 25 miembros de las fuerzas armadas han sido asesinados. © Michele Cattani / AFP

Este pacto, firmado en 2015, entre grupos armados independentistas y el Gobierno de Mali, suscribía una mayor descentralización, mediante una reforma constitucional, que debe ser aprobada por la asamblea. Sin embargo, los malienses cuestionan la legitimidad del parlamento saliente y la capacidad de los dirigentes para terminar la guerra y la pobreza.

Además de los rebeldes soberanistas, el país vive desde 2012 una gran violencia yihadista, con grupos que prácticamente a diario cometen actos terroristas en el centro y en el norte del país. Esto ha provocado miles de muertos y desplazados, de hecho, Al Qaeda ha matado 25 soldados desde que se celebrase la primera vuelta de los sufragios.

Una situación de violencia que preocupa para un desarrollo normal de las elecciones. "En el centro y el norte ¿podrá la población votar libremente? En el centro, los grupos terroristas amenazan" para que no voten, afirma Ibrahima Sangho, jefe de misión de Synergie, una plataforma de organizaciones que despliegan observadores en las elecciones.

De hecho, durante la primera vuelta se produjo el secuestro de presidentes de mesas electorales, así como el robo y destrucción de urnas. Además, los porcentajes apuntan a fraude en algunos puntos, donde se llegó al 95% de participación, frente al 12,5% de la capital.

El miedo al coronavirus en uno de los países más pobres del mundo

Actualmente, Mali ha registrado 216 casos de Covid-19 y 13 fallecidos. La llegada del coronavirus preocupa a la sociedad, que no sabe si el país será capaz de frenar su propagación.

El Gobierno de Mali, ante el miedo de la propagación del coronavirus, ha instalado estaciones de lavado frente a la entrada de las mezquitas.
El Gobierno de Mali, ante el miedo de la propagación del coronavirus, ha instalado estaciones de lavado frente a la entrada de las mezquitas. © Michele Cattani / AFP

Esto ha llevado a que se tomen medidas, como toques de queda nocturno, cierre de escuelas y restricción de actividades. Sin embargo, en la capital, los mercados, mezquitas y transporte público continúan funcionando, para una población acostumbrada a vivir al día.

Todas estas circunstancias han hecho que el emir del reino de Liptako y líder del Sahel, Ousmane Amirou Dicko, solicite una tregua humanitaria.

France 24 con AFP y EFE

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