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Estados Unidos: Trump culpa a los gobernadores por no hacer pruebas ni reabrir la economía

Manifestantes californianos reivindicaron que vuelvan a abrir las playas y reitren el confinamiento, en Encinitas (California), Estados Unidos, el 19 de abril de 2020.
Manifestantes californianos reivindicaron que vuelvan a abrir las playas y reitren el confinamiento, en Encinitas (California), Estados Unidos, el 19 de abril de 2020. © Mike Blake / Reuters

Es el país en el mundo con más contagios y muertes. Sin embargo, el presidente, Donald Trump, asegura que no se reabre la economía porque los gobernadores no hacen test y, además, respalda las manifestaciones anticonfinamiento. Los gobernadores han respondido.

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“Cuando alguien es presidente de Estados Unidos, la autoridad es total. Y así es como debe ser. Total”, fueron las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado lunes 13 de abril, con las que aseguraba que él es quien decidirá cuando se debe reabrir la economía.

Sin embargo, esas afirmaciones han virado. Y ahora el líder de los republicanos achaca que esa reapertura no se produce porque los gobernadores no están haciendo las pruebas suficientes para poder reactivar la vida económica.

Ante estas acusaciones, gobernadores de todo signo político han reaccionado. El mandatario de Maryland, Larry Hogan, de su propio partido, dijo en la cadena CNN que las afirmaciones de Trump y el vicepresidente Mike Pence de que los estados tienen muchas pruebas son "simplemente falsas".

Una línea que apoya el gobernador demócrata de Virginia, Ralph Northam, quien aseguró que la idea de que los estados tienen suficientes pruebas es "delirante".

Por lo que Trump, después de afirmar que para reabrir la economía se necesitan millones de test, está poniendo la responsabilidad en unos estados, que dependen de que el Gobierno federal les ofrezca ayuda para adquirir más hisopos y reactivos, productos químicos necesarios para generar los estudios. Así lo afirmaron los gobernadores de Ohio y Michigan.

Más de 22 millones de estadounidenses han solicitado prestación por desempleo desde que iniciaron las restricciones de respuesta a la pandemia.
Más de 22 millones de estadounidenses han solicitado prestación por desempleo desde que iniciaron las restricciones de respuesta a la pandemia. © Nick Oxford / Reuters

Trump apoyó a las manifestaciones anticonfinamiento

Parece que la unidad entre administraciones para afrontar el coronavirus está entrando en el clima de la conflictividad. Y, ahí, Trump se mueve como nadie. En vísperas a las elecciones de noviembre, sin su gran baza económica, tras la crisis del Covid-19, el presidente de Estados Unidos pasa sus opciones de la reelección por devolver el debate a la crispación.

Durante la semana en las capitales de Michigan, Kentucky, Carolina del Norte, Ohio, Utah, Nevada, Indiana y Maryland, grupos de centenares de personas, muchos de ellos seguidores de Trump, se manifestaron con fusiles de asalto para desafiar las órdenes de cuarentena y reivindicar una reapertura. Lo hicieron sin respetar la distancia social ni el uso de mascarillas protectoras.

Una señal para Trump, que el viernes, vía Twitter, dio su apoyo a estas manifestaciones con mensajes como "¡Liberen Michigan!”, “Liberen Minnesota!”, “¡Liberen Virginia!”, tres estados gobernados por demócratas.

Así que además de culpar a los Gobiernos estatales por la falta de test, Trump critica el confinamiento, alegando que los ciudadanos de esos Estados deben ser liberados. Esto también ha enfadado a gobernadores como Jay Inslee, de Washington, quien afirmaba que el presidente estaba alentando que se violen las leyes estatales de autoaislamiento.

"Estas órdenes en realidad son la ley de estos estados", dijo. "Pero que un presidente estadounidense aliente a las personas a violar la ley, no recuerdo ningún momento en Estados Unidos donde hayamos visto algo así", subrayó.

Pero no es solo la ley de los estados, también son las propias pautas de Trump para reabrir el país, en un plan de tres fases sin calendario. Unas indicaciones que establecen que se debe conseguir un récord estatal de 14 días de disminución de los números de casos antes de empezar a levantar las restricciones de forma progresiva.

Una nueva partida económica para salvar a las pequeñas empresas

"El pueblo estadounidense sabe que nadie en Estados Unidos quiere reabrir este país más que el presidente Donald Trump", fueron las palabras del vicepresidente Mike Pence, en una entrevista con Fox.

La realización de tests masivos es clave para reabrir la economía estadounidense, ya que es la forma de conocer la inmunidad de la población.
La realización de tests masivos es clave para reabrir la economía estadounidense, ya que es la forma de conocer la inmunidad de la población. © Marco Bello / Reuters

La economía es una de las principales preocupaciones de los norteamericanos, después de que se hayan gastado 2.300 billones de dólares para salvar a una población, en la que el 40% no tiene más de 400 dólares ahorrados para imprevistos y después de que 22 millones de personas hayan tenido que pedir el subsidio de desempleo, desde que empezaron las restricciones.

Tras haberse acabado el dinero de esa primera histórica partida, los congresistas estadounidenses vuelven a negociar para la aprobación de un presupuesto extra que sirva para ayudar a las pequeñas empresas afectadas por la pandemia.

Con EFE y Reuters

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