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Las aerolíneas atraviesan un turbulento panorama para no caer al abismo en medio de la pandemia

Imagen de archivo de un avión de una compañía de Medio Oriente.
Imagen de archivo de un avión de una compañía de Medio Oriente. © Ali Haider / EFE

Con pérdidas por las nubes, las principales compañías aéreas buscan alternativas para mantener su vuelo y sortear el impacto económico desatado por los cierres de las terminales, el temor de los viajeros y las medidas para contener la propagación del Covid-19. 

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Aviones en tierra, fronteras cerradas y viajeros en casa, este es el trinomio que mantiene a la industria aérea mundial en medio de una turbulencia que, todavía, parece no tener fin. 

La suerte de tormenta comercial en la que se convirtió para las compañías aéreas la propagación del Covid-19, ya empieza a causar estragos en las finanzas de los grupos que se han visto obligados a tomar medidas drásticas para resistir las pérdidas y no venirse abajo. 

Se trata de un drama financiero de alto nivel que aqueja tanto a las grandes empresas como a las líneas de bajo costo, las cuales, de norte a sur, aguardan bajo la nube negra de la pandemia. 

Mientras que en Medio Oriente y en el Norte de África las aerolíneas agremiadas en la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estiman que las pérdidas en 2020 serán de más de 24.000 millones de dólares, en comparación con los ingresos registrados en el año anterior, en Latinoamérica, Avianca, la segunda compañía aérea más antigua del mundo, teme por la reducción de sus actividades, al igual que Latam. Una escena que se repite en Europa por cuenta de la incertidumbre del mercado que golpea con fuerza a firmas como KLM e Iberia. 

La pérdida de 24.000 millones dólares a la que se enfrentarían las aerolíneas de Medio Oriente

El 2020, que ya mantiene en rojo los saldos de las aerolíneas de Medio Oriente Medio y del Norte de África, desde ya las amenaza con la pérdida de 24.000 millones de dólares en ingresos frente a las cifras de 2019, todo a causa del impacto de la pandemia, según lo advertido este 23 de abril por la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

Los cálculos sobre el panorama indican que la extensión de las duras restricciones  durante un periodo de más de tres meses abonarían el terreno para que estas compañías confirmaran la pérdida de 5.000 millones de dólares más.

Sobre la estabilidad del sector y las plazas de empleo que cobija, se estima que las pérdidas podrían dejar a al menos 1,2 millones de trabajadores sin sus cargos, lo que representa el 50% de la industria. 

También caería un 51 % el tráfico aéreo en 2020 en relación con el año previo, un dato que hasta hace tres semanas se estimaba en el 39 %, informó la asociación en un comunicado.

Por países, Arabia Saudita sería la más golpeada, con 35 millones de pasajeros menos este año y 7.200 millones de dólares menos en ingresos; seguida de Emiratos Árabes Unidos (31 millones de pasajeros y 6.800 millones de dólares menos) y Egipto (13 millones de pasajeros y 2.200 millones de dólares menos).

Pese a la oscuridad que plantea este escenario, Omán se ubica como el país de la región que menos sufría los efectos de la crisis, dado que llegaría a perder solo 700 millones de dólares.

"Ningún tipo de recorte de costes salvará a las aerolíneas de una crisis de liquidez, el colapso del transporte aéreo tendrá efectos devastadores en las economías y empleos de los países", precisó el vicepresidente de IATA para Oriente Medio y África, Mohamed al Bakri.

Brasil y la reducción de entre 30% y 40% en demanda prevista por Latam para 2021

En medio del impacto de la pandemia, la empresa Latam Brasil, que figura como la compañía líder del mercado de la nación presidida por Jair Bolsonaro en materia de operaciones internacionales, tiene previsto el registro de una reducción de entre el 30% y el 40% de la demanda de sus trayectos para el próximo año, de acuerdo con lo señalado por el presidente de la firma, Jerome Cadier.

La demanda caerá "violentamente y estamos trabajando con una caída del 30% al 40% para 2021. El pasajero de turismo tendrá menos ahorros y va a postergar sus viajes y el de negocios está encontrando otras formas de trabajar", sustentó Cadier a través de una entrevista que fue difundida por el diario O Globo y citada por la agencia internacional de noticias EFE. 

Actualmente, la mencionada compañía opera en territorio brasileño solo con 25 aeronaves, lo que equivale, únicamente, al 3,0% de la capacidad con la que cuenta y los vuelos que está realizando son de carácter humanitario y médico, por tanto, no equiparan las ganancias convencionales. 

"Los únicos países en los que estamos operando hoy son Chile y Brasil, atendiendo a una demanda de los Gobiernos. Lo ideal hoy sería parar de volar", detalló Cadier al periódico de Río de Janeiro. 

Y es que, para Cadier, para sobrevivir en 2021, las aerolíneas tendrían que adaptarse y emplear un sistema de costo por hora de vuelo que seria un 25% menos que el tradicional, un escenario casi apocalíptico en el que solo los salvavidas que puedan lanzarles los gobiernos podría menguar el impacto de las pérdidas. 

 

"Sin la ayuda del Gobierno, el sector aéreo no sobrevive y queda insolvente", aseguró Cadier, quien se mostró como claro defensor de los nuevos esquemas de contratación y de rediseño de las rutas de vuelo. 

Pero la situación no pinta nada bueno. Ante la crisis, el propio presidente Latam Brasil indicó que la posibilidad de que reciban respaldo de la compañía Delta está prácticamente descartada, pese a que esta aerolínea estadounidense compró el 20% de la brasileña. A pesar de los inconvenientes, el grupo global Latam sigue presente en Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Ecuador. 

Delta Airlines: el negro cierre del primer trimestre con 534 millones en pérdidas

Esta compañía aérea comenzó el año 2020 con pérdidas de 534 millones de dólares apenas en los primeros tres meses del año, ante las ganancias de 730 millones que obtuvo en el mismo periodo del año pasado. 

La empresa, cuya sede está en Atlanta, reportó también una pérdida en la acción de 0,84 dólares, de cara a las ganancias de 1,09 dólares que confirmó entre enero y marzo de 2019. 

Sobre los procesos de facturación, Delta ha percibido 8.592 millones de dólares en lo que va del año, lo que equivale a una disminución del 18% con respecto también al último año, en el que facturó 10.472 millones.

Ed Bastian, el primer ejecutivo de Delta, afirmó el 22 de abril que son "tiempos sin precedentes" para este mercado y que las restricciones de los gobiernos al sector de los viajes, así como el aislamiento, han impactado severamente en las ventas lo que redujo en un alarmante 90% las proyecciones para los siguientes meses. 

"Delta está tomando acciones decisivas para priorizar la seguridad de nuestros empleados y clientes y proteger nuestro negocio y reforzar la liquidez", indicó Bastian, quien le expresó su agradecimiento al Congreso por el respaldo a los planes de impulso a estas compañías. 

El concurso de acreedores declarado en Australia por la aerolínea Virgin

Y si Latam y Delta se esfuerzan por no quebrar, la situación de Virgin Australia no es ajena, dado que esta compañía, que es la segunda más grande la nación oceánica, declaró este 22 de abril la apertura de un concurso de acreedores luego de no lograr llegar a un acuerdo con el gobierno.

A través de un comunicado que fue dirigido al mercado de valores de Australia, la empresa precisó que el citado concurso impulsaría la recapitalización de su modelo negocio, que cuenta con 10.000 empleados y 91 aeronaves. 

En medio del caos, los directivos de Virgin Airlines le pidieron a Scott Morrison, el primer ministro, que apoye los respaldos financieros que permitirían que, a corto plazo, poder responder por las deudas que tienen vigentes. 

Pese a los llamados, el gobierno australiano no ha accedido a aprobar los recursos de rescate para la industria aérea comercial, que es valorado en al menos 1.400 millones de dólares locales. 

El dueño del grupo Virgin, el magnate británico Richard Branson, el cual cuenta con un 10% de las acciones de la aerolínea, cuestionó la decisión del gobierno e instó a sus empleados a no perder la esperanza. 

"En la mayoría de los países, el gobierno ha salido a ayudar a las aerolíneas en esta crisis sin precedentes para el sector. Tristemente esto no ha sucedido en Australia", concluyó Branson. 

United Airlines confirmó pérdidas por 2.114 millones en el primer trimestre 

Las pérdidas de este firma en los primeros 90 días del año ascienden a los 2.114 millones de dólares y la mayoría están vinculados a la cancelación de vuelos con destino a Latinoamérica. 

Esta compañía que tiene su sede en Chicago, Illinois, es considerada como la primera gran aerolínea de bandera estadounidense y el impacto de la pandemia la tiene al filo del abismo.  

Un avión de la compañía United Airlines se dispone a despegar desde el aeropuerto de Denver, en Estados Unidos. El 23 de abril de 2020.
Un avión de la compañía United Airlines se dispone a despegar desde el aeropuerto de Denver, en Estados Unidos. El 23 de abril de 2020. © David Zalubowski / AP

Es tanta la preocupación, que ya United indicó que su facturación entre los meses de enero y marzo sufrió una reducción del 17%, en comparación con el mismo periodo del año anterior, y que en los últimos 15 días de marzo perdió 100 millones de dólares cada 24 horas. 

Las bajas financieras anunciadas incluyen los cargos especiales por cerca de 1.000 millones de dólares por cuenta de sus vínculos en la participación de la compañía colombiana Avianca Holdings.

El 80% de los vuelos de United fueron cancelados desde los primeros días de abril y, para mayo, tiene previsto que el desplome llegue al 90%, lo que suma a la caída de sus acciones y dibuja un cielo gris en el que, por ahora, las motores de esta industria permanecerán apagados. 

Con AP, Reuters y EFE

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