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Las mafias italianas se frotan las manos ante la crisis por la pandemia

Imagen de archivo de la ciudad de Locri, en la región italiana de Calabria, donde opera el clan Cataldo de la 'Ndrangheta, el 8 de abril de 2020.
Imagen de archivo de la ciudad de Locri, en la región italiana de Calabria, donde opera el clan Cataldo de la 'Ndrangheta, el 8 de abril de 2020. © Gianluca Chininea / AFP

Los clanes mafiosos de Italia parecen sacar provecho de la pandemia mundial de coronavirus y de las penurias económicas que atraviesa el país. Entre ayudas sociales oportunistas, préstamos y nuevos sectores de inversión, las autoridades italianas están en alerta.

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En 1980, el terremoto que sacudió Nápoles, en el sur de Italia, provocando cerca de 2.700 muertos, permitió a la mafia napolitana, la Camorra, hacerse con parte de los trabajos de reconstrucción. En 2009, el antiguo director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC, por sus siglas en inglés), Antonio María Costa, afirmó tener pruebas de que el dinero de las organizaciones criminales había sido el único capital líquido de inversión usado por los bancos durante la crisis económica.

Diez años más tarde, el periodista Roberto Saviano alerta ahora en el diario La Reppublica de la "oportunidad lucrativa" que supone este contexto de crisis sanitaria para la mafia. 

A inicios de abril, la policía italiana capturó medio millón de euros disimulado dentro de una camioneta conducida por hombres vinculados a la organización 'Ndrangheta, otra de las principales mafias del país. El vehículo fue parado en la frontera norte de Italia, procedente de un país del este de Europa, según el diario Il Fatto Quotidiano

"Es un hecho crucial", comenta a France 24 Fabrice Rizzoli, especialista en criminología y autor del libro "La Mafia de la A a la Z". "En general, se captura mucha droga pero raramente se captura dinero, y aún menos dinero guardado en el exterior que estaban repatriando a Italia. Eso significa que los clanes buscan alimentar ayudas a la población", alerta.

Canastas de alimentos y préstamos a las pequeñas y medianas empresas

Frente al aumento de la pobreza, el estado italiano anunció la distribución de 400 millones de euros en bonos alimenticios. Según el sindicato agrícola italiano Coldiretti, las peticiones de ayuda alimenticia a asociaciones como Cáritas o los Bancos de Alimentos aumentaron un 30% en marzo. 

En paralelo, las autoridades y varios medios constataron que las mafias están proponiendo ayudas y distribuyen canastas de alimentos, desde el mes de marzo, a las familias con dificultades económicas. Es una estrategia de reclutamiento pero también de construir consenso social. 

En el barrio popular Zen, de Palermo, el hermano del jefe de la Cosa Nostra, Giuseppe Cusimano, fue visto repartiendo alimentos a través de una asociación de caridad cercana a su grupo mafioso. Para Rizzoli, estos actos logran comprar la lealtad de muchos: "A cambio, la mafia pide servicios: esconder armas o fugitivos, emplear a un familiar para vender la mozzarella de la empresa del clan y no de la competencia".

Las estadísticas avanzadas a finales de abril por el ministerio del Interior mostraron un desplome del 66% de la criminalidad respecto al mismo periodo hace un año. Sin embargo, un indicador aumentó: el de los préstamos usureros, que creció un 9,1%. En un momento donde el aislamiento pone en peligro a los pequeños comercios, "nos encontramos en un contexto donde los bancos prestan poco a las pequeñas y medianas empresas. Estas se vuelcan entonces hacia un sistema paralegal y las mafias les dan el dinero fresco, pero sucio", explica a France 24 Clotilde Champeyrache, conferencista en la Universidad París 8, especialista en mafias y autora de "La cara oculta de la economía". 

"En tiempos normales, una tasa usurera es extremadamente difícil de reembolsar", detalla la investigadora. "Hoy en día, la crisis es masiva y durante el Covid-19 las tasas serán razonables para permitir que un número mayor de personas caiga en la trampa mafiosa". 

Antiguos negocios y nuevo comercio

Mientras que los controles fronterizos y en el espacio publico se han reforzado en Europa, el negocio de la droga no parece haber sufrido las medidas de confinamiento. En cualquier caso, no en el mercado mayorista. "El comercio en detalle está limitado, pero la producción de cocaína y de heroína no ha parado. Parece que hubo un boom del mercado de la droga antes del confinamiento. Los consumidores y las mafias se aprovisionaron", afirma Champeyrache. A finales de marzo, el hijo de un gran patrón de la 'Ndrangheta calabresa fue arrestado mientras desenterraba de un jardín media tonelada de cocaína. Los policías lo habían parado por no respetar el confinamiento. 

Históricamente, las mafias italianas han invertido en varios sectores de actividad legal. La sanidad ha sido uno de sus objetivos. En 2010, una encuesta de la Comisión antimafia hizo caer al director de la Agencia de Sanidad de Pavia, Carlo Antonio Chiriaco. Era el representante de la 'Ndrangheta en esta ciudad de Lombardía. 

"Por ejemplo, las familias criminales se infiltran en instituciones sanitarias y proveen servicios legales a través de empresas de limpieza, de seguridad, de materiales", desarolla Rizzoli. "En estos tiempos de Covid-19, es posible que los hospitales se aprovisionen de materiales de donde puedan, en medio de la urgencia. Podríamos descubrir más tarde que algunos proveedores están vinculados a la mafia". 

En un artículo escrito en la revista Elle, Roberto Saviano va más lejos y afirma lo siguiente: "La Camorra parece haber invertido en el comercio más rentable del momento: el comercio de máscaras, de guantes y de gel hidroalcohólico". 

Tras la crisis: licitaciones públicas y "coronabonos"

Los especialistas se ponen de acuerdo en un punto: será en la reapertura de la economía que las organizaciones criminales podrán sacar más provecho de la situación. "Distribuyendo las cestas de alimentos, entrando en las casas de las familias vulnerables, la mafia no solo busca reclutar. También da consignas de votos, que son respetadas en parte", subraya Fabrice. Así refuerzan su actividad principal: las licitaciones públicas. 

"Desde que haya licitaciones públicas, al menos en el sur de Italia, las mafias intentarán conseguirlas para sus empresas legales", afirma Champeyrache. En 1980, después del terremoto, la Camorra se convirtió en un "verdadero socio de la reconstrucción", en las palabras del fundador del Observatorio de la Camorra. 

Para Roberto Saviano, las organizaciones criminales italianas se aprovecharán igualmente de los sectores en bancarrota para invertir en nuevos mercados. "¿Quién volverá a comprar los complejos turísticos de la Côte d'Azur o de la Costa del Sol, devastados por la crisis del turismo del 2020?", ironiza. 

En una editorial del diario alemán Die Welt, el periodista Christoph B. Shciltz apeló a la canciller Angela Merkel a "resistir" en su rechazo de emitir "coronabonos" en la Unión Europea, una propuesta para compartir la deuda de varios países europeos en medio de esta crisis. Insistió en que la "lluvia de dinero de Bruselas" terminaría en manos de las mafias italianas. Luigi di Maio, ministro de Asuntos Exteriores de Italia, reaccionó tachando la tribuna de "vergonzosa e inaceptable". 

Fabrice Rizzoli reconoce que "las mafias buscarán al máximo acaparar las ayudas públicas". En enero pasado, la policía italiana desmanteló una red mafiosa en Tortorici, Sicilia, que había desviado 10 millones de euros de fondos europeos destinados a la agricultura.

Pese a todo, Italia es el país mejor armado contra la mafia

Italia está gangrenada por el crimen organizado, pero su sistema de defensa antimafia es el más sofisticado del mundo. Al contrario que en Francia o en Alemania, Italia cuenta con tres grandes organismos institucionales dedicados a la lucha contra las organizaciones criminales, en el seno de la justicia, del ministerio del Interior y del Parlamento. 

"El delito de asociación mafiosa existe en Italia, pero no en los otros países europeos", afirma Champeyrache. Adoptada en 1982, esta medida permite arrestar a los jefes que no se ensucian las manos. La ley es amplia y tiene como objetivo a los que "controlan las actividades económicas y los servicios públicos" o "incomodan el libre ejercicio del voto". 

"El ministerio del Interior se toma muy seriamente la lucha contra los desvíos mafiosos de dinero público", insiste la investigadora, para quien la crisis y el aislamiento obligatorio no han ralentizado la justicia italiana. "Si Bruselas no ayuda a Italia en tiempos de crisis, dejará que las mafias continúen construyendo su legitimidad social", sentencia.

Este artículo es una adaptación del texto original en francés de Mélissa Barra.

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