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Venezuela: un enfrentamiento dentro de una cárcel deja más de 40 muertos

Los policías de Venezuela llevaron al Hospital Universitario Dr. Miguel Oraá, en Guanare, a la decena de heridos que hubo en la cárcel Los Llanos, conocida como Cepella, tras los enfrentamientos con los guardias el 1 de mayo de 2020.
Los policías de Venezuela llevaron al Hospital Universitario Dr. Miguel Oraá, en Guanare, a la decena de heridos que hubo en la cárcel Los Llanos, conocida como Cepella, tras los enfrentamientos con los guardias el 1 de mayo de 2020. © Manuel Alvarado / Reuters

Además de los fallecidos, varios de los más de 70 heridos fueron trasladados a un hospital local dentro de la ciudad de Guanare, luego de la reyerta entre reclusos y guardias en la prisión de Los Llanos. 

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Motín o fuga. Esa es la discusión que hay actualmente en Venezuela sobre lo que ocurrió en la tarde del viernes 1º de mayo en la cárcel Los Llanos, en el municipio venezolano de Guanare. Mientras las versiones oficiales sostienen que los presos intentaron huir, políticos opositores dicen que se trató de una protesta ante la carencia de medicamentos y comida dentro del penal. 

Ni siquiera el número de personas afectadas es claro. Hasta ahora, hay por lo menos 46 muertos, que fueron los cadáveres que ingresaron este sábado 2 de mayo a la Medicatura Forense de la ciudad. Y habría al menos 75 heridos, pero según dijo un funcionario del penal a la agencia EFE la cifra de fallecidos “irá subiendo” porque algunas lesiones de los heridos son de “extrema gravedad”. La incertidumbre es tal que, horas después de ocurridos los hechos, los familiares de los presos se agolparon a las afueras de la cárcel buscando cualquier información sobre sus seres queridos. 

De acuerdo a las versiones divulgadas hasta ahora, los reos del centro penitenciario, también conocido como Cepello, usaron pistolas, objetos punzantes y una granada. Incluso, hirieron de gravedad al director de la cárcel, Carlos Toro, quien por lo menos recibió una puñalada en la espalda y otra en la región occipital de la cabeza.

Además, la teniente de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Escarlet González, resultó herida por las esquirlas de una granada que habría lanzado uno de los reclusos. La Guardia Nacional dice que los vigilantes le dispararon a los presos cuando estos intentaron fugarse, pero que uno de los agentes intentó calmar la situación hablándoles por megáfono.

Pero para entonces ya los muertos y heridos se contaban por decenas. Desde la noche del viernes comenzaron a circular imágenes y videos en redes sociales de los cuerpos ensangrentados de los prisioneros y de varios heridos que fueron trasladados al Hospital Universitario Dr. Miguel Oraá, que está aproximadamente a 20 minutos de la cárcel. 

Llegaron tantos heridos que las emergencias del hospital colapsaron, según el Observatorio Venezolano de Prisiones. Y en las fotografías de redes sociales se ve que muchos de ellos son atendidos en camas que no tienen colchones. 

¿Los prisioneros buscaban escapar o querían quejarse de la falta de comida?

Las autoridades todavía no se han pronunciado oficialmente sobre lo que ocurrió dentro de la cárcel y la incógnita más grande hasta ahora es cómo comenzó la pelea. La versión de la ministra para el Servicio Penitenciario, Iris Varela, es que se trató de un intento de fuga y ella confirmó que el director del penal fue herido, como lo dijo al medio local Últimas Noticias.

Pero la diputada María Beatriz Martínez, quien vive en Guanare, contradice a la ministra. Según la política del partido opositor Primero Justicia y del bloque que apoya a Juan Guaidó, la riña empezó porque los presos estaban en la puerta del penal hablando con el director y con un militar encargado de la seguridad para pedirles que dejaran ingresar la comida que les llevaban sus familiares. 

“Aunque se pretende hacer ver como consecuencia de una fuga frustrada se dice que es el resultado de un motín por la prohibición de ingresar a la cárcel los alimentos a los penados y privados de libertad”, dijo a Reuters la diputada Martínez. La dirigente aseguró que fue entonces cuando ocurrió la primera de las cuatro refriegas que hubo entre funcionarios y presos, alrededor de la 1:00 p.m., hora local.

Las condiciones en las cárceles de Venezuela no son óptimas, como lo han denunciado organismos internacionales como la ONU. Hace casi un año, por ejemplo, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sostuvo en su informe de julio que los prisioneros en ese país no tenían comida ni medicamentos suficientes, y que “su acceso a la asistencia sanitaria básica es restringida e incluso denegada”. De hecho, las autoridades venezolanas así lo reconocieron ante el organismo de la ONU durante su visita al país. 

La cárcel de Guanare no es la excepción, dado que allí también habría problemas con la atención de salud, según el Observatorio Venezolano de Prisiones. Esa organización no gubernamental le hace un seguimiento a las los presos que mueren dentro de las cárceles sin ser atendidos, a pesar de que padecían enfermedades graves como tuberculosis, hepatitis o neumonía, entre otras.  

Solo en la cárcel de Cepello, el Observatorio ha denunciado que en febrero de este año un reo de 25 años falleció en extrañas circunstancias tras sufrir una convulsión y que en octubre de 2019 murió un hombre de 39 años que contrajo tuberculosis dentro del penal. “Se tuvo conocimiento que son muchos los presos infectados (dentro de Cepello) y que no tienen acceso a un médico ni a medicamentos”, precisó la organización. 

Además, el Observatorio sostiene que Cepello atraviesa una sobrepoblación carcelaria, pues hay tres veces más presos que los que la cárcel puede atender. Aunque estos hechos muestran una parte de lo que se vive dentro de la prisión de Guanare, todavía se desconoce qué fue lo que realmente disparó el enfrentamiento entre reclusos y guardias.

Con EFE y Reuters

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