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Duplantis y Lavillenie igualan en duelo a distancia desde su jardín

Lavillenie (der) y Duplantis (C) consiguieron sendos 36 saltos exitosos, con un solo fallo cada uno, mientras que Kendricks (izq) logró 26 aciertos
Lavillenie (der) y Duplantis (C) consiguieron sendos 36 saltos exitosos, con un solo fallo cada uno, mientras que Kendricks (izq) logró 26 aciertos Fabrice COFFRINI AFP/Archivos
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París (AFP)

El sueco Armand Duplantis, plusmarquista mundial de salto con garrocha (6,18 metros) desde principios de este año, y el francés Renaud Lavillenie, el anterior poseedor del récord, terminaron igualados en cabeza este domingo, en una competición a distancia en la que cada uno participaba desde su jardín.

El estadounidense Sam Kendricks, doble campeón mundial, fue tercero en esta "Ultimate Garden Clash", una exhibición retransmitida en directo en las redes sociales por la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) y que fue vista al menos por 150.000 personas.

Ante la imposibilidad de enfrentarse en la pista por la pandemia del nuevo coronavirus, los tres atletas afrontaron este reto con un objetivo inédito: superar el máximo de barras a 5 metros de altura en 30 minutos.

Lavillenie y Duplantis consiguieron cada uno 36 saltos exitosos (cada uno con un único fallo en sus intentos), mientras que Kendricks logró 26 aciertos.

En un momento de cierta confusión, se propuso un 'tie-break' de tres minutos, que Lavillenie, con el cansancio haciéndose evidente en su rostro, rechazó. Duplantis, visiblemente menos afectado físicamente, se preparaba en ese momento para un salto suplementario.

"Conseguir 36 saltos de 5 metros en 30 minutos... Desafío a cualquiera en este planeta a hacer eso. Es algo enorme", aplaudió Kendricks a sus rivales.

Cada uno saltaba desde el lugar en el que pasan este momento de confinamiento y de parón de las competiciones.

Lavillenie lo hacía en su jardín de Pérignat-lès-Sarliève, cerca de Clermont-Ferrand (centro de Francia), con su hija Iris en un columpio al fondo. Kendricks en la granja de sus padres en el estado de Mississippi (Estados Unidos) y Duplantis en el jardín de sus padres en el estado de Louisiana (Estados Unidos), donde comenzó a saltar.

- "Ninguno quería perder" -

Duplantis, el joven prodigio sueco de 20 años que asombró al mundo del atletismo al principio de este año, fue el que terminó aparentemente más entero físicamente.

Lavillenie, de 33 años, se paraba entre salto y salto para beber, echarse agua con una esponja por la frente y ponerse polvos en las manos, mientras que Kendricks tuvo un ritmo más prudente, sentándose y descansando entre saltos.

En los últimos días, Lavillenie habia lamentado las dificultades que tenía para entrenarse por la pandemia del nuevo coronavirus, que provocó el aplazamiento de las grandes citas del atletismo de este 2020, especialmente los Juegos Olímpicos de Tokio, que fueron reprogramados en 2021.

"Ninguno de nosotros quería perder", añadió el saltador francés en una videoconferencia después de la competición.

"Mi objetivo era hacer un salto por minuto, pero hizo falta hacer un poco más para buscar la victoria. Es un esfuerzo mixto, entre técnica y resistencia. No haría esto todos los fines de semana, pero estuvo bien", explicó.

Armand Duplantis explicó que había aceptado con entusiasmo el desafío, nacido por iniciativa de su adversario francés: "Vivo compitiendo, todos lo echamos de menos". Sin embargo, el astro sueco no quiere que este tipo de formato de torneo se traslade a un estadio cuando se pueda competir en condiciones normales: "Ha sido simpático, pero yo quiero saltar alto, más alto".

Duplantis y Lavillenie tienen previsto volver a enfrentarse a distancia el 11 de junio para otro concurso, que tendrá lugar como reemplazo de la reunión de Oslo.

El sueco saltará en el mítico estadio Bislett, sin público, contra el local Sondre Guttmorsen, mientras que el francés tiene previsto volver a competir desde su jardín.

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