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Siete meses después, Congreso acepta renuncia de vicepresidenta de Perú

El vicepresidente de China, Wang Qishan (D), estrecha su mano con la vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz (I), durante su reunión en Pekín, el 2 de septiembre de 2019.
El vicepresidente de China, Wang Qishan (D), estrecha su mano con la vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz (I), durante su reunión en Pekín, el 2 de septiembre de 2019. Andrea VERDELLI POOL/AFP
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Lima (AFP)

El Congreso de Perú aceptó este jueves la renuncia de la vicepresidenta peruana Mercedes Aráoz, siete meses después de que ella presentará su carta de dimisión en medio de una crisis política.

"Se aprueba, por mayoría, la renuncia de Mercedes Aráoz, al cargo de Segunda Vicepresidenta de la República", indicó el Congreso en su cuenta de Twitter, después de que 112 parlamentarios votaran a favor de aceptar la dimisión y los 15 del opositor partido fujimorista se abstuvieran. No hubo votos en contra.

Aráoz, economista de 58 años, era la segunda vicepresidenta porque el primero era Martín Vizcarra, hasta que asumió como presidente de Perú tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) hace dos años, en medio de un escándalo de corrupción.

"Que la historia y el país, juzguen sus actos (de Aráoz). El tema no merece mayor debate", declaró la parlamentaria María Teresa Céspedes, vocera de un partido creado por líderes de una secta evangélica.

Aráoz, quien de aliada pasó a adversaria del Vizcarra, renunció el 1 de octubre de 2019, un día después de que el gobernante disolviera constitucionalmente el Congreso para acabar con los recurrentes choques de poderes.

Minutos después de la disolución, la mayoría parlamentaria fujimorista juramentó a Aráoz como presidenta encargada de Perú, lo que amenazaba con profundizar la crisis política, pero al día siguiente ella anunció su dimisión.

Desde entonces Aráoz no ha tenido figuración pública y la crisis política terminó con la convocatoria de nuevas elecciones legislativas, efectuadas el pasado 26 de enero. Un nuevo Congreso asumió en marzo.

La disolución del parlamento fue apoyada por nueve de cada 10 peruanos y elevó la popularidad de Vizcarra, debido al desprestigio que tenía el Congreso controlado entonces por el partido de Keiko Fujimori.

El partido fujimorista Fuerza Popular, que desde el Congreso forzó la renuncia de Kuczynsky pero fracasó al intentar doblegar a Vizcarra, perdió la mayoría absoluta en los comicios de enero, al conseguir apenas 15 escaños, de 73 logrados en 2016.

Aráoz terminó aliada con sus antiguos adversarios fujimoristas, que ahora se abstuvieron en la votación de su renuncia.

"¿Qué pasaría si es que lamentablemente el jefe de Estado tiene que apartarse temporalmente de sus funciones? ¿Quién asumiría (el poder)", dijo Diethell Columbus portavoz de la bancada de Fuerza Popular.

“Estuve opuesta a una decisión de política del señor presidente Vizcarra, el cual lamentablemente decidió cerrar el Congreso. Pienso que no debió hacerse, que no estaba dentro del marco de nuestra Constitución", dijo Aráoz la noche del lunes en una entrevista con CNN, aunque el Tribunal Constitucional dictaminó que la disolución se había ajustado a la carta magna peruana.

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