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Cientos de ciudadanos salen a las calles de Bagdad a protestar a pesar del Covid-19

Un manifestante iraquí intenta romper un muro de hormigón durante las protestas contra el gobierno en curso después de que el recién nombrado primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi pidiera la liberación de todos los manifestantes detenidos, en el puente Jumhuriya en Bagdad, Irak, 10 de mayo de 2020.
Un manifestante iraquí intenta romper un muro de hormigón durante las protestas contra el gobierno en curso después de que el recién nombrado primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi pidiera la liberación de todos los manifestantes detenidos, en el puente Jumhuriya en Bagdad, Irak, 10 de mayo de 2020. © Khalid al-Mousily \Reuters

Días después que el Parlamento iraquí aprobara un nuevo Gobierno tras seis meses de bloqueo, numerosos manifestantes volvieron a salir a las calles de Bagdad para expresar su rechazo a dicha decisión.

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Ni la pandemia del Covid-19, que ha contagiado a más de cuatro millones de personas en todo el mundo, pareció asustar a cientos de manifestantes que salieron a las calles de Bagdad, capital iraquí, este fin de semana a rechazar la elección del nuevo primer ministro y así continuar con las protestas que empezaron desde el pasado octubre.

El nuevo primer ministro, Mustafa Al-Kadhimi, exjefe de inteligencia y periodista, empezará su Gobierno sin poder armar gabinete luego de que varios candidatos a ocupar las carteras ministeriales rechazaran la oferta. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, recibió con beneplácito el nuevo Gobierno y anunció que renovara el “permiso” por 120 días para que Irak pueda importar electricidad de Irán, país sancionado por Washington.

Precisamente, las protestas en octubre de 2019 comenzaron por el alto costo y las fallas en el servicio de electricidad, aunque pronto se transformaron en una ola de demandas más amplia por el malestar social generalizado en la población iraquí. De hecho, Irak es, según el índice de Transparencia Internacional, uno de los países más corruptos del mundo y su élite política ha estado en la mira de los manifestantes desde el principio de las movilizaciones.

Los manifestantes hacen un gesto mientras participan en las protestas contra el gobierno en curso después de que el recién nombrado primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi pidiera la liberación de todos los manifestantes desatinados, en el puente Jumhuriya en Bagdad, Iraq, 10 de mayo de 2020.
Los manifestantes hacen un gesto mientras participan en las protestas contra el gobierno en curso después de que el recién nombrado primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi pidiera la liberación de todos los manifestantes desatinados, en el puente Jumhuriya en Bagdad, Iraq, 10 de mayo de 2020. © Khalid al- Mousily \ Reuters

“Contra décadas de criminalidad y corrupción y contra una clase política en deuda con la influencia extranjera”

El ex primer ministro Adel Abdul Mahdi renunció por la presión de las protestas que llegaron a ser de miles de personas, la mayoría de ellas jóvenes que además de exigir una mejoría en los servicios públicos, también pedían empleo y la salida de la élite gobernante del poder.

Los manifestantes acusan a la clase política que tomó el poder tras la caída de Saddam Hussein, tras la invasión de Estados Unidos en 2003, de llevar el país a la ruina y sumirlo en la corrupción, además de no hacer respetar la soberanía nacional.

En las protestas, que han sido reprimidas por las fuerzas de seguridad, han muerto al menos 550 personas desde octubre y otras miles han sido detenidas. Los manifestantes, que se han quejado de los abusos de las autoridades, dicen, además, que el actual Parlamento está controlado todavía por las fuerzas políticas que sirvieron a los anteriores gobiernos y también exigen su salida.

Sinan Antoon, novelista iraquí, dijo al medio basado en Qatar, Al Jazeera, que el nuevo primer ministro, Al-Kadhimi, es producto del mismo sistema y que las protestas son: “contra décadas de criminalidad y corrupción y contra una clase política en deuda con la influencia extranjera”.

El portavoz del Parlamento iraquí Mohammed al-Halbousi se reúne con el primer ministro designado, Mustafa al-Kadhimi, antes de la votación sobre el nuevo Gobierno en la sede del parlamento en Bagdad, Irak, el 6 de mayo de 2020.
El portavoz del Parlamento iraquí Mohammed al-Halbousi se reúne con el primer ministro designado, Mustafa al-Kadhimi, antes de la votación sobre el nuevo Gobierno en la sede del parlamento en Bagdad, Irak, el 6 de mayo de 2020. © Oficina de prensa del Parlamento de Irak / Handout vía Reuters

Sin embargo, Al-Kadhimi ha buscado acercarse con su discurso a quienes protestan: ordenó la liberación de todos los detenidos de las marchas del pasado sábado y prometió pagar todas las pensiones y salarios atrasados.

Esta situación política y social se agrava en medio de la pandemia, pues el país árabe tiene más de 2.500 casos confirmados y un centenar de muertes causadas por el Covid-19.  Pese a esto, las calles de Bagdad y la central Plaza Tahrir de la capital del país volvieron a ser escenario central de las manifestaciones.

Con Reuters

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