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España empezó su vuelta gradual a la normalidad tras dos meses de confinamiento por el Covid-19

Un mesero que usa una mascarilla protectora sirve a los clientes fuera de un bar, ya que algunas provincias españolas pueden aliviar las restricciones durante la fase 1, en medio del brote de la enfermedad por el coronavirus Covid-19), en Palma de Mallorca, España, el 11 de mayo de 2020.
Un mesero que usa una mascarilla protectora sirve a los clientes fuera de un bar, ya que algunas provincias españolas pueden aliviar las restricciones durante la fase 1, en medio del brote de la enfermedad por el coronavirus Covid-19), en Palma de Mallorca, España, el 11 de mayo de 2020. © Enrique Calvo / Reuters

Tras registrar las cifras más bajas de fallecimientos y nuevos contagios desde mediados de marzo, este 11 de mayo comenzó la fase 1 de transición progresiva en todo el territorio español, exceptuando las zonas con mayor densidad de población. La reanudación en el país ibérico incluye actividades sociales, comerciales, turísticas, de ocio, culturales y deportivas, pero con la cautela del Gobierno por el temor a una segunda ola del brote pandémico.

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Mascarillas, geles y guantes protagonizaron este 11 de mayo el regreso de las terrazas y la apertura de los comercios en media España, un "privilegio" tras casi dos meses de confinamiento del que solo goza parte del país y con la amenaza de un "importante repunte" de la pandemia si no se siguen las recomendaciones sanitarias.

Al igual que otros países europeos, España, uno de los más golpeados por el nuevo coronavirus con más de 227.000 contagiados y casi 27.000 muertes a causa de la enfermedad, entró este lunes en una nueva fase que permite flexibilizar aún más de las medidas de confinamiento tras el parón obligatorio que decretó el Gobierno central el pasado 10 de marzo debido a la pandemia de Covid-19, con el que se limitaron los movimientos y las actividades sociales y comerciales habituales.

Con la pandemia bajo control tras varias semanas de reducción de las cifras de contagios y de muertos, el 51 % de los 47 millones de habitantes del país ibérico entraron en la llamada fase 1 de transición progresiva a la normalidad después de un estricto ciclo de confinamiento que entró en vigor el pasado 15 de marzo.

Un mesero atiende a varios clientes en el paseo marítimo de la playa de Las Canteras durante la reapertura en algunas provincias españolas durante la fase 1, en medio del brote de la enfermedad del coronavirus Covid-19 en la isla de Gran Canaria, España, el 11 de mayo de 2020.
Un mesero atiende a varios clientes en el paseo marítimo de la playa de Las Canteras durante la reapertura en algunas provincias españolas durante la fase 1, en medio del brote de la enfermedad del coronavirus Covid-19 en la isla de Gran Canaria, España, el 11 de mayo de 2020. © Borja Suárez / Reuters

Aunque el Gobierno español continúa recomendando el teletrabajo siempre que sea posible, en esta fase 1 -que antecede a las fases 2 y 3- se reanudaron numerosas actividades, instalaciones y servicios. Pero con medidas de prevención como un número limitado de asistentes a sitios públicos, el mantenimiento de la distancia social de seguridad entre personas, fuertes medidas de higiene y protección personal como el uso de mascarillas, así como la desinfección frecuente de las instalaciones y puestos de trabajo. 

Bares, restaurantes, hoteles y consultas médicas privadas volvieron a prestar sus servicios en medio país

Este lunes reabrieron sus puertas las terrazas de bares y restaurantes, pero con la condición de tener siempre la mitad de su capacidad máxima de aforo. Además, estos locales deben tener un horario reservado para personas de la tercera edad por ser población de riesgo y también los comercios cuya superficie sea inferior a los 400 metros cuadrados deberán realizar, como mínimo, dos labores de desinfección al día. 

En las regiones que califican o fueron autorizadas por el Gobierno, está incluida la mayor parte de Andalucía, la región más poblada de España, así como las Islas Canarias y Baleares. En Sevilla, por ejemplo, los meseros con mascarillas desinfectaron con frecuencia las mesas mientras le sirvieron los platos y bebidas a sus clientes. "Estoy muy feliz, tenía muchas ganas de trabajar. Hemos estado cerrados por dos meses", dijo entusiasmada Marta Contreras, una mesera de un café situado en el centro de la capital andaluza.

Aunque muchos estaban felices de reanudar el trabajo después de la parálisis, muchos dijeron que aún acumulan pérdidas económicas. "Solo podemos abrir gracias a que el propietario de las instalaciones redujo significativamente el valor del arriendo y al apoyo de nuestro personal que ha renunciado a buena parte de sus salarios para comenzar a trabajar", dijo José Manuel, propietario de otro café en Sevilla.

Una mujer desayuna en la terraza de una cafetería en Zaragoza, España, el 11 de mayo de 2020.
Una mujer desayuna en la terraza de una cafetería en Zaragoza, España, el 11 de mayo de 2020. © Javier Cebollada / EFE

El dueño de otro establecimiento, Ramón, agregó: "La verdad es que ha sido un golpe financiero bastante duro. Ya veremos, lo superaremos poco a poco (...) todavía no será rentable, pero bueno, dirijo el negocio así que aquí estoy", señaló a la agencia de noticias Reuters.

También reabrieron este 11 de mayo hoteles y alojamientos turísticos, aunque sin ofrecer comida al interior de sus recintos. De igual manera, los gimnasios y centros deportivos tendrán a un entrenador grupal y a las personas desarrollando ejercicios que no impliquen contacto físico. 

De igual forma se han reactivado otros servicios, como las consultas médicas privadas, interrumpidas durante la cuarentena, "pero con cita previa y unas pautas a seguir, como el uso de calzas en la consulta, gel para la desinfección de las manos, guantes y mascarillas", indicó a la agencia de noticias EFE Mónica, una joven trabajadora del sector salud en Las Palmas de Gran Canaria, que hoy retomó sus visitas a la nutricionista.

"Antes salía a la calle y no veía a nadie, pero hoy las terrazas estaban llenas. La gente sentada, pero respetando el espacio, y muchos otros de pie tomándose el 'cafecito'. La actividad es normal, gente en los bancos, comercios abiertos, con el aforo limitado, la gente haciendo cola para entrar", explica Mónica.

Según la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos, aproximadamente el 40 % del total de las pequeñas y medianas empresas de España y el 60 % de sectores bajo la fase 1 han vuelto a abrir. En la industria hotelera, solo hasta el 20 % de las empresas pudieron hacerlo.

Personas asisten a una misa durante la fase 1 en medio del brote de la enfermedad por el coronavirus Covid-19 en Sevilla, España, el 11 de mayo de 2020.
Personas asisten a una misa durante la fase 1 en medio del brote de la enfermedad por el coronavirus Covid-19 en Sevilla, España, el 11 de mayo de 2020. © Jon Nazca / Reuters

En cuanto a las relaciones sociales, ya se permiten reuniones de hasta diez personas en espacios públicos y privados con las adecuadas medidas de distanciamiento social, además de la reanudación de actividades religiosas, que podrán tener un 30 % de su aforo habitual.

Los servicios en las iglesias, por ejemplo, se reanudaron con capacidad limitada y con sillas, en lugar de bancos, para permitir que los fieles conserven una distancia de 2 metros entre sí. No obstante, el Gobierno sigue recomendando que, en estas actividades, no se incluya de momento a la tercera edad y grupos de población que puedan ser de riesgo por diversas patologías. 

Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Granada permanecen en la fase 0 y deberán esperar

Pero esta fase de flexibilización de las medidas de confinamiento obligatorio para prevenir la expansión del nuevo coronavirus no aplica para varias de las principales ciudades de España. Madrid y Barcelona, ​​que han sido particularmente afectadas por la pandemia, se han quedado atrás por ahora y los cafés permanecieron cerrados en las plazas que habitualmente están llenas, como la Plaza Mayor y la Puerta del Sol en la capital.

Las tres ciudades españolas más habitadas y sus áreas de influencia (Madrid, Barcelona y Valencia) tendrán que esperar.

Informe desde Madrid: La mitad del país inicia un proceso de desescalada para reactivar la economía

Sus respectivas regiones (Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana) no cumplen aún todos los requisitos de refuerzo sanitario o control epidémico establecidos por el Ejecutivo. Madrid y Cataluña encabezan las estadísticas acumuladas de defunciones y casos; y también las diarias, seguidas por las regiones de Castilla-La Mancha y Castilla y León, que limitan con Madrid.

De hecho, Madrid, con 6,7 millones de habitantes, será la única región cuyo territorio permanecerá por completo en la etapa previa (fase 0), pendiente de afianzar la atención sanitaria primaria. Esto preocupa a sus habitantes. "Deberían soltar un poco nuestras manos para reactivar la economía, con cuidado y con precaución (...) debido a que el efecto que esto puede tener en la economía y la gente del común puede ser devastador, de hecho ya lo ha sido", dijo a Reuters Miguel Ángel, un abogado madrileño de 59 años.

La situación en España es "muy positiva, pero es una fase delicada"

Las muertes por coronavirus en España cayeron en las últimas 24 horas a 123 mientras que los nuevos contagios fueron 373, la cifra más baja desde el 9 de marzo, según informó este lunes el Ministerio de Sanidad. El número de fallecidos es el menor desde el 18 de marzo, con lo que el total de muertes asciende a 26.744, mientras que los contagios suman ya 227.426.

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ofrece una rueda de prensa para informar la gestión de la crisis por el coronavirus Covid-19, en el Palacio de la Moncloa, en Madrid, España, el 11 de mayo de 2020.
El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ofrece una rueda de prensa para informar la gestión de la crisis por el coronavirus Covid-19, en el Palacio de la Moncloa, en Madrid, España, el 11 de mayo de 2020. © José María Cuadrado Jiménez / EFE

"Estamos en una situación muy positiva, pero es una fase muy delicada en la que si no hacemos las cosas bien podríamos terminar en situaciones (de rebote) como las de Corea del Sur o Alemania", señaló Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad español.

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, pidió actuar con lealtad y "no trasladar falsos agravios" entre regiones ahora que medio país entró en la fase 1. "Forzar el ritmo nos puede costar muy caro" en vidas humanas y retroceso económico, advirtió. "Lo realmente grave sería alejarse de ese criterio sanitario y dejarse llevar por consideraciones de tipo político o de cualquier otra índole", subrayó, pues es muy importante evitar los rebrotes para la recuperación del país en todos los sentidos.

Las decisiones que tomó el Gobierno de Pedro Sánchez se basan en la "prudencia, la precaución y la cautela", según Montero, y el "criterio técnico" según indicadores "objetivos", añadió el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que destacó el ambiente de "cordialidad" con las regiones. Sin embargo, ha causado polémica que el Ejecutivo mantenga el anonimato de los expertos que evalúan la situación de cada región para cambiar de fase.

Con EFE y Reuters

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