Los recuperados del Covid-19

La película de terror de Sebastián Godoy, un chileno que estuvo 19 días en coma (3/6)

© France 24

En Chile, Sebastián Godoy, un profesor de 39 años, fue el primer diagnosticado en su colegio de un barrio acomodado de Santiago, el primero en ser puesto en cuarentena en el país, a pocos días de que se detectara el primer contagio. Jamás imagino que el virus podía llevarle a él, una persona joven y sin enfermedades de base, a debatirse entre la vida y la muerte.

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Sebastián Godoy es un profesor de 39 años del colegio Saint George's, un establecimiento de un barrio acomodado de Santiago que se convirtió en uno de los primeros focos de contagio de Covid-19 en Chile. Sin enfermedades de base y con una buena forma física, el coronavirus lo sorprendió y lo llevó a vivir una pesadilla que no esperaba.

"Nunca imaginé que el Covid-19 iba a evolucionar en mí tan fuerte", confiesa a France 24, ya recuperado de la enfermedad que lo llevó a estar 28 días hospitalizado en la clínica San Carlos de Apoquindo de la Red de Salud UC Christus. En ese período, atravesó 19 días en coma, 12 de ellos conectado a un respirador artificial.

"Cuando me fueron a entubar, me dijeron que serían dos o tres días. Y desperté y fui consciente aproximadamente 19 días después", recuerda.

A nivel físico, la enfermedad le llevó a perder 12 kilos de masa muscular y, al restituirse tras el coma, "no podía caminar, ni tomar una cuchara". Pero en el plano emocional, las sensaciones también fueron fuertes porque "uno se da cuenta (...) cómo tu familia lo está pasando mal".

Desde su experiencia, Godoy asegura que el Covid-19 "te deja en una soledad absoluta de tu familia". "Yo estuve 51 días sin ver a mi hijo, es un niño de un año y 8 meses. Cuando desperté y lo pude ver, decía más palabras, tenía un lenguaje comprensivo y expresivo mucho más claro", relata.

En ese contexto, el hombre de 39 años sostiene que "el personal de salud se transforma en tus amigos, tus referentes más cercanos". "En ese proceso de ir mejorando, ellos fueron muy importantes. Cuando yo estaba en el coma, me ponían la música que a mí me gustaba, me hablaban de mi hijo, me tomaban la mano", recuerda.

"Una técnica se puso a llorar cuando me vio que yo estaba despierto. Ella me dice 'usted es un milagro, si usted estaba morado como una Coca-Cola de oscuro, nosotros pensábamos que no iba a salir'", relata este hombre que, al salir de alta, fue aplaudido por el personal del hospital.

La enfermedad ha dejado cicatrices a Godoy, quien afirma que éstas "nos ayudan a no olvidar que pasaste por algo complicado". "Uno queda golpeado emocionalmente y con algunas secuelas físicas que las tiene que ir trabajando de a poco", remarca. Aún así, se anima a citar a Violeta Parra y le da "gracias a la vida que me ha dado tanto y tengo la oportunidad de que me siga dando".

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