Entre críticas, Gobierno de Chile extiende la cuarentena en Santiago hasta el cinco de junio

Un hombre usa un traje preventivo en el área de salidas internacionales del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, en Santiago, Chile, el 27 de mayo de 2020.
Un hombre usa un traje preventivo en el área de salidas internacionales del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, en Santiago, Chile, el 27 de mayo de 2020. © Iván Alvarado / Reuters

El país llegó este miércoles 27 de mayo a los 82.289 casos de Covid-19 tras registrar 4.328 nuevos contagios en las últimas 24 horas. La medida, en vigencia desde el pasado 15 de mayo, mantiene confinados a cerca de 7 millones de personas.

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Con el coronavirus expandiéndose rápidamente por Chile, el Gobierno decidió este miércoles 27 de mayo aplicar una nueva extensión de la cuarentena obligatoria de su población en la capital Santiago y en otras ciudades, hasta el próximo cinco de junio.

La medida fue anunciada por el Ministerio de Salud, justo después de conocerse que el país llegó a los 82.289 casos de Covid-19 tras registrarse 4.328 nuevos contagios en las últimas 24 horas, la mayoría de ellos en la capital.

En las últimas 24 horas se registraron además 35 nuevas muertes, elevando el balance total a 841 fallecidos. El recuento de casos nuevos en Chile se ha cuadruplicado desde principios de mayo a alrededor de 4.000 diariamente.

"Para que esta cuarentena pueda ser levantada, es imprescindible la colaboración de todos. Si uno falla, todos fallamos (...) Estamos en una etapa muy dura, sobre todo en la región metropolitana", aseguró en su rueda de prensa diaria el ministro de Salud, Jaime Mañalich.

La medida, que está en vigencia desde el 15 de mayo, mantiene confinados a cerca de 7 millones de personas y había sido descartada durante semanas por el Gobierno, que optó inicialmente por aislar los barrios con más contagios.

Junto a Santiago, también se mantienen en cuarentena ciudades como Iquique y Alto Hospicio (cerca de la frontera con Perú) y Lonquimay, al sur, mientras que este viernes salen del confinamiento las norteñas Antofagasta y Mejillones.

Junto al número de nuevos casos y fallecidos, en las últimas 24 también aumentó hasta 1.251 el número de pacientes ingresados en cuidados intensivos, de los cuales 1.048 necesitan ventilación mecánica.

"El peor escenario es 100.000 personas contagiadas y contagiantes en el mismo momento. Ese es el escenario para el cual nos hemos preparado desde el principio", afirmó el jefe de la cartera de Salud.

Chile, que con más de 514.000 exámenes es uno de los países que más pruebas PCR realiza en la región, se encuentra bajo estado de excepción, con toque de queda nocturno, con colegios, universidades y fronteras cerradas desde mediados de marzo, así como la mayoría de los comercios que no sean de primera necesidad.

Las camas de hospitales al borde de su capacidad

Las camas de los hospitales de Santiago se están agotando rápidamente a medida que aumentan los nuevos casos de coronavirus en la ciudad.

Las salas de cuidados críticos en Santiago ahora reportan niveles de ocupación del 97%, según una encuesta realizada el martes por la Sociedad de Medicina de Cuidados Intensivos de Chile.

El diluvio de casos ha sembrado el pánico ya que los médicos temen que pronto se verán obligados a decidir qué paciente recibirá la última cama disponible y quién debe esperar.

"Al ritmo que vamos, la situación en la que tenemos que elegir está a la vuelta de la esquina", dijo Juan Carlos Said, médico del hospital público Sotero del Río en Santiago.

Las Américas han emergido como el nuevo epicentro de la pandemia de coronavirus, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS) el martes, y un estudio de los Estados Unidos pronosticó muertes en Brasil y Chile y en otras partes de la región hasta agosto.

El presidente Sebastián Piñera dijo a los periodistas el miércoles que el país estaba trabajando para aumentar las camas y equipos disponibles en medio de la creciente crisis, pero reconoció que la amenaza de colapso era real.

"Nuestro sistema de salud, y especialmente el de (Santiago), está muy cerca de alcanzar su capacidad máxima", dijo Piñera luego de una visita a un refugio para pacientes con coronavirus.

En marzo, el gobierno de Chile tomó el control de la red de salud privada del país, asignando camas y equipos de acuerdo con las necesidades regionales, y utilizando a los militares para transferir pacientes.

Con Reuters y EFE

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