La escasez de gasolina afecta a los venezolanos en todos los sectores

El buque iraní Fortune en la refinería El Palito después de su llegada a Puerto Cabello, en el estado norteño de Carabobo, Venezuela, el 25 de mayo. 2020.
El buque iraní Fortune en la refinería El Palito después de su llegada a Puerto Cabello, en el estado norteño de Carabobo, Venezuela, el 25 de mayo. 2020. © AFP

Cinco buques cargados con combustible y aditivos para reactivar las refinerías fueron trasladados desde Irán hasta Venezuela, el país con las reservas de petróleo más grandes del mundo, una solución a corto plazo que ha conseguido el Gobierno de Nicolás Maduro para evadir las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la petrolera estatal PDVSA.

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Venezuela enfrenta hace más de dos meses una aguda escasez de gasolina que ha afectado todos los sectores del país. Los ciudadanos hacen filas de hasta dos días para llenar sus tanques y, en el mercado negro, el litro se cotiza hasta en cuatro dólares. 

A Anabel Bastidas la muerte de su tío David no solo le provocó una gran tristeza, también se convirtió en una gran odisea. Falleció de manera repentina y fue solo 24 horas después que la familia pudo contratar un autobús de pasajeros, al cual le pagaron 650 dólares, para trasladar el cuerpo 416 kilómetros hasta donde sería sepultado. 

“Se tuvo que conseguir un carro a gasoil, porque no encontramos gasolina. No hay gasolina en el país y si encuentras un litro te vale tres dólares y el dólar está a doscientos y pico, es bastante y somos de bajos recursos”, señaló. 

La afectación por falta de gasolina está tocando a todos. Los médicos que tienen prioridad para cargar combustible tampoco están consiguiendo llenar sus tanques. Carmen Villegas trabaja en un hospital y, después de dos días durmiendo en su carro, ha evaluado no regresar a hacer cola ni volver a trabajar. 

“Es humillante. Deberían dar una prioridad. No sé, tener otro sistema para que uno no tenga necesidad de estar dos y tres días de cola, es incómodo, es peligroso y da miedo. Aquí tengo mi almohada, yo dormí anoche en el carro”, dijo. 

Aunque el sector médico tiene prioridad para poner gasolina, a Carmen ese día la acompañaban en la cola, doctores y otras colegas enfermeras que dejaron de trabajar para ir a poner la gasolina necesaria para cumplir con sus actividades, ha sido su cotidianidad durante los últimos 60 días. 

Las críticas a la ayuda iraní 

Al comerciante Rolman Briceño, quien ha tenido que comprar los productos cada día más caros porque los distribuidores consiguen el combustible en el mercado negro, le parece que el país vive una situación insostenible a causa de la falta de gasolina. 

Agregó que ya no está recibiendo algunos productos y que sus trabajadores muchas veces no pueden llegar a cumplir con sus jornadas “Este es el resultado de 20 años de destrucción. Todo lo que ha tocado este gobierno se ha destruido”, expresó. 

Asimismo, Briceño alegó que la falta de producción de la industria petrolera empujó al Gobierno a tener que traer la gasolina desde Irán. "Pienso que Irán está trayendo gasolina a Venezuela por el deterioro que hemos tenido aquí en la industria petrolera, entonces no tenemos refinería, no tenemos gente capacitada, no tenemos insumos, ni los materiales necesarios para fabricar la gasolina", sostuvo. 

Los buques iraníes Fortune, Forets, Petunia, Faxon y Clavel traen a Venezuela 1,53 millones de barriles de gasolina que, según los analistas en Venezuela, alcanzaría para 52 días de suministro. Sin embargo, el Gobierno de Nicolás Maduro ha confirmado que en los barcos también llegarán todos los aditivos necesarios para poner a levantar la producción en las refinerías del país, que se encuentran en sus niveles más bajos de funcionamiento. 

Pese a las críticas de una parte de la población porque se esté trayendo gasolina desde Irán, el sentimiento generalizado de los venezolanos es el deseo de que mengue la aguda escasez de combustible que, junto al Covid-19, ha empeorado la situación económica y social de la nación.

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