Caída de remesas por crisis del Covid-19 en el 2020: el fin de una buena racha para Latinoamérica

Una empleada ordena productos en una tienda abierta en Guadalajara, estado de Jalisco, el 1 de junio de 2020 después de que México comenzara a reabrir gradualmente su economía después de más de dos meses de cierre debido a la pandemia del coronavirus Covid-19.
Una empleada ordena productos en una tienda abierta en Guadalajara, estado de Jalisco, el 1 de junio de 2020 después de que México comenzara a reabrir gradualmente su economía después de más de dos meses de cierre debido a la pandemia del coronavirus Covid-19. © Ulises Ruiz / AFP

Las transferencias que los migrantes envían a sus allegados en la región llevaban 10 años registrando aumentos. Este año se calcula que la caída en ingresos por remesas será de al menos un 20%. La crisis de los mercados laborales en las economías desarrolladas incidirá en el flujo de estos ingresos, clave para los países en desarrollo.

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En abril, el Banco Mundial (BM) pronosticó que la caída de las remesas en 2020, producto de “la crisis económica inducida por la pandemia de Covid-19 y el confinamiento será la más abrupta de la historia reciente”.

El organismo multilateral calcula que la reducción será de alrededor del 20% en todo el mundo, siendo Europa y Asia Central la región más afectada (-27,5%). Le siguen África al sur del Sahara (-23,1%), Asia Meridional (-22,1%), Medio Oriente y Norte de África (19,6%), América Latina y el Caribe (-19,3%) y Asia Oriental y el Pacífico (-13%).

Para América Latina y el Caribe esto implica el fin de una racha de 10 años consecutivos de aumentos en la recepción de estas transferencias. De acuerdo con el informe del BM del 2019, fue la región en donde más creció la recepción de remesas, un 7,4%. Los ingresos por este concepto alcanzaron los US$96.000 millones.

Con mediocres indicadores de crecimiento, creciente desempleo y una lucha cada vez más reñida contra la pobreza, las remesas constituían una de las pocas buenas noticias para Latinoamérica.

Y aunque ya es evidente que se reducirán por cuenta de la contracción económica global, aún no es posible calcular la verdadera magnitud de la caída.

De hecho, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prevé una caída mucho más profunda. Como le dijo a France 24 Eric Parrado, economista jefe y gerente general del Departamento de Investigación del BID, “en un escenario pesimista, que es el que se está cumpliendo, la caída en remesas podría estar en torno al 30%. Es decir, habría una pérdida de casi US$30.000 millones en términos de remesas que no se harán en el 2020 para nuestros países”.

Desempleo en Estados Unidos y España golpea con fuerza a migrantes y afecta envío de remesas

Las cifras de ingresos por remesas en abril reflejan ya el efecto de la pandemia y de las medidas que se han implementado para contenerla. De acuerdo con el más reciente informe del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), la mayoría de los grandes receptores de la región experimentaron fuertes caídas de sus ingresos por remesas: El Salvador (40%), Colombia (38,4%), Honduras (28,5%) y Guatemala (20,2%).

Si bien la disminución para México fue mucho más moderada (2,6%), el CEMLA revela que la tasa de desempleo de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos ha registrado aumentos sucesivos desde que comenzó el año, y que en abril alcanzó el 17%, tasa que ya superó los niveles más altos de desempleo para esta población durante la crisis financiera del 2009.

Como señala Parrado, aunque el desempleo total en Estados Unidos llega casi al 15%, el desempleo latino está cerca del 19%, “y el segundo trimestre va a ser mucho peor que el primero”. Una importante pérdida de empleos y de ingresos para los latinos en Estados Unidos se traducirá en una disminución de las remesas.

Un panorama también bastante duro se vislumbra en el mercado laboral de España, el otro país en donde se originan gran parte de las remesas que llegan a Latinoamérica. Se prevé que en mayo la cifra de desempleados en el país ibérico supere los 4 millones. Para el 2020, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica una tasa de desempleo del 20,8%, mientras que el Gobierno español calcula que será del 19%.

Los países más dependientes de las remesas y en los que se prevén caídas más drásticas

Como informó France 24, entre un 25% y un 30% de emigrantes que han sido encuestados por el CEMLA señalan que las remesas que envían representan la principal fuente de ingreso del hogar receptor. Se trata de un ingreso que en Colombia, por ejemplo, contribuyó al dinamismo del consumo interno y, por tanto, al buen balance económico del 2019.

Por su volumen, también tienen una gran importancia para los grandes receptores de la región como México, Guatemala y República Domincana. Por otra parte, como señala Eric Parrado, hay países que están muy expuestos a la caída de remesas, dado que estos ingresos constituyen una gran proporción de su PIB.

Es el caso de Haití, en donde las remesas representan un 37,1% del PIB. Le sigue Honduras donde representan un 22%, del PIB, El Salvador (21%), Jamaica (16%), Nicaragua y Guatemala (13,1%). En contraste, las remesas representan un 3% del PIB mexicano.

Respecto a las islas del Caribe, Reuters explica que se encuentran en medio de una ‘tormenta económica’, en la que la caída de las remesas juega un rol fundamental. “Los pequeños Estados insulares dependen en gran medida del turismo y las remesas. Ambos están ahora paralizados”, afirmó António Guterres, Secretario General de la ONU. En medio de la paralización provocada por la pandemia, las islas se enfrentan ahora a la temporada de huracanes.

La caída en el flujo de remesas afecta también a Venezuela, que lleva ya varios años sumida en la crisis. Según un informe de Diálogo Interamericano, el flujo de remesas constituye actualmente la segunda fuente de ingresos del extranjero, después de los petroleros. Beneficia a más de 2 millones de hogares, lo que equivale a más del 35% de los hogares del país.

Parrado señala que alrededor de 1,6 millones de los migrantes venezolanos en la zona Andina son irregulares, por lo que están desprotegidos en medio de la pandemia. Además, trabajan en los sectores más golpeados, como los servicios y el comercio. En Colombia, donde se encuentra el mayor número de migrantes venezolanos, el desempleo de esta población podría llegar al 40% y las remesas a Venezuela podrían disminuir en un 30%, según cálculos del BID.

Facilitar acceso, impulsar digitalización y bajar precios; tareas más allá de la pandemia

Hugo Cuevas Mohr, director de Mohr World Consulting, hace parte del Remittance Community Task Force, un grupo creado por la ONU para pensar en formas de ayudar a los migrantes y de facilitar los envíos de dinero en medio de la crisis. En entrevista con este medio, afirmó que uno de los primeros logros de este grupo fue que las agencias para el envío de remesas fueran consideradas negocios esenciales. Esto se logró tanto en España como en Estados Unidos.

No obstante, en la práctica se presentaron obstáculos debido a las restricciones de movimiento, señala Cuevas Mohr. “La policía llegaba y veía a un montón de migrantes en una agencia e iba y la cerraba, había que quejarse y mostrar el decreto, y a los 3 o 4 días las dejaban abrir”. En ese contexto, afirma que el uso de plataformas digitales ha aumentado entre el 10% y el 20%.

De acuerdo con un sondeo del Banco Mundial realizado a 77 proveedores de servicios de remesas en más de 30 países, la ampliación de los canales digitales es la necesidad más evidente. Un 64% mencionó que dichos canales pueden ser una solución para facilitar los flujos de remesas, y muchos ya han comenzado a ampliar su oferta digital.

El Banco Mundial prevé que la caída del flujo de remesas este año sea "el más abrupto en la historia reciente".
El Banco Mundial prevé que la caída del flujo de remesas este año sea "el más abrupto en la historia reciente". REUTERS - Eloisa Lopez

Aunque reconocen que aún falta mucho por hacer, los encuestados considera que la crisis del Covid-19 “puede ser un catalizador para el cambio que se requiere”. Una de las tareas pendientes, afirman, es convencer a los migrantes y sus familias de los muchos beneficios de los canales digitales sobre los basados en efectivo.

Como explica Cuevas Mohr, para los migrantes es muy importante ir a las agencias, pues son especies de embajadas de su país. Allí, además de enviar el dinero, pueden comprar un periódico o comprar productos locales. Por otra parte, señala una dificultad que enfrentan para utilizar medios digitales: “Para usar esas plataformas tienes que tener una tarjeta de banco, y muchos migrantes no tienen cuenta bancaria”.

La inclusión financiera, la ampliación de canales digitales para facilitar los envíos y la reducción de costos son todas tareas pendientes para impulsar las remesas. Incluso en Latinoamérica, donde es más barato que en otras regiones, enviar US$200 dólares cuesta un 5,97%, lo que representa casi el doble del valor contemplado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para el 2030.

Sin embargo, dadas las características de la crisis actual, los expertos consultados por France 24 coinciden en que la prioridad inmediata es apoyar a las familias más vulnerables, las que han visto una mayor reducción de sus ingresos. Aquellas que dejan de recibir remesas y no pueden salir a ganar lo del día; víctimas de la paralización económica por partida doble.

Con Reuters 

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