Secretario de Defensa se desmarca de Trump y rechaza el uso del Ejército para contener las protestas

El secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, visita a oficiales de la Guardia Nacional que protegen la Casa Blanca durante las manifestaciones contra el racismo en Washington D. C., el 1 de junio de 2020.
El secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, visita a oficiales de la Guardia Nacional que protegen la Casa Blanca durante las manifestaciones contra el racismo en Washington D. C., el 1 de junio de 2020. © Carlos Barria / REUTERS

Mark Esper cuestionó la amenaza del presidente estadounidense de invocar la Ley de Insurrección de 1807 para contener las manifestaciones contra el racismo y la violencia policial en el país. El funcionario señaló que esa medida debe tomarse “solo en las situaciones más urgentes”. Entre tanto, James Mattis, quien fue el primer secretario de Defensa del Gobierno de Trump, acusó al mandatario de "intentar dividir" a la nación y de abusar de su autoridad al "militarizar" la respuesta a las movilizaciones. 

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La amenaza de Donald Trump de sacar al Ejército para “dominar” las calles sumó voces contrarias en sus propias filas. El secretario de Defensa, Mark Esper, consideró que las protestas actuales no ameritan adoptar una medida de ese tipo.

El lunes 1 de junio, el presidente estadounidense había advertido que podría invocar la Ley de Insurrección de 1807 para desplegar tropas en activo con el fin de contener las manifestaciones que se suceden en el país desde la muerte bajo custodia policial del ciudadano afroamericano George Floyd.

Bajo esa normativa, los miembros de las Fuerzas Armadas podrían llevar a cabo arrestos y otras tareas policiales dentro de territorio estadounidense, algo que no está permitido.

Pero Esper, jefe del Pentágono, aseguró que esa opción debería adoptarse “solo en las situaciones más urgentes y graves”, a lo cual añadió que “no estamos en una de esas situaciones ahora”.

Por orden de Trump, Esper había autorizado el traslado de unos 1.300 soldados a bases militares en las afueras de la capital Washington D. C., pero ninguno de ellos ha ingresado a la ciudad y, según funcionarios de defensa citados por la agencia AP, algunas de esas tropas habían comenzado a regresar a sus bases locales este miércoles 3 de junio. Sin embargo, luego de la conferencia de prensa y una visita a la Casa Blanca, Esper revirtió esa orden y los uniformados se mantienen en alerta, según dijo el secretario del Ejército, Ryan McCarthy, a AP.

Las declaraciones del titular de Defensa no le habrían caído bien a Trump, quien temía que se viera como una señal de “debilidad”, según funcionarios de la Casa Blanca consultados por AP. De hecho, la secretaria de prensa Kayleigh McEnany reiteró que el presidente no había dado marcha atrás con la posibilidad de desplegar al Ejército en las calles.

Por otra parte, el secretario de Defensa tomó una postura clara frente a la muerte de Floyd, hecho que calificó como un “asesinato” y un “crimen horrible”. Y volvió a distanciarse del presidente por la visita a la iglesia St. John’s el lunes, de la cual formó parte y por la cual fue objeto de críticas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene una Biblia afuera de la iglesia episcopal de San Juan en el Parque Lafayette en Washington, DC el 1 de junio de 2020.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene una Biblia afuera de la iglesia episcopal de San Juan en el Parque Lafayette en Washington, DC el 1 de junio de 2020. Brendan Smialowski AFP

Esper aseguró que “no sabía que estaba ocurriendo una sesión de fotos” y también dijo desconocer que la policía había dispersado con violencia a manifestantes pacíficos en la plaza Lafayette para permitir que Trump y sus acompañantes llegaran allí a pie.

Los manifestantes desafían las amenazas y vuelven a las calles

Pero pese a las amenazas, los manifestantes en Washington D. C. desafiaron el toque de queda el martes 2 de junio y se mantuvieron pacíficamente hasta altas horas de la noche en la plaza Lafayette, frente a la Casa Blanca. Lo mismo ocurrió en otras grandes ciudades como Nueva York, Seattle, Los Angeles, Atlanta y Houston, entre otras.

Y esas imágenes volvieron a repetirse este miércoles, al menos en Washington D. C., donde grupos de personas se acercaron a las inmediaciones de la Casa Blanca, aunque esta vez se encontraron con un cordón de fuerzas de seguridad que amplió el perímetro de protección de la casa de gobierno.

Frente a esta nueva jornada de manifestaciones, la alcaldesa de la capital estadounidense, Muriel Bowser, extendió el toque de queda en la ciudad por un día, el cual se ampliará entre las 23:00 del miércoles y las 6:00 del jueves.

Otro foco de protestas fue Hollywood, en Los Ángeles (California). Allí, miles de personas se movilizaron pacíficamente en repudio al racismo y la violencia policial, frente a una fuerte presencia de fuerzas de seguridad.

En tanto, en el mundo, las marchas por George Floyd volvieron a repetirse. Londres -una plaza habitual de movilizaciones en los últimos días, a las que se sumó, por ejemplo, el actor John Boyega-, Montpellier (Francia), Rotterdam (Países Bajos), Atenas (Grecia) y Estocolmo (Suecia) registraron protestas este miércoles 3 de junio.

La Fiscalía de Minnesota endurece cargos contra Derek Chauvin e imputa a otros tres oficiales

El fiscal general del estado de Minnesota, Keith Ellison, elevó a asesinato en segundo grado la acusación contra Derek Chauvin, el policía que presionó el cuello del ciudadano afroamericano George Floyd, quien murió poco después. Además, sus tres compañeros también fueron imputados en la causa.

En una comparecencia ante los periodistas, Ellison indicó que las pruebas disponibles permitieron endurecer los cargos contra Chauvin, quien inicialmente había sido imputado por asesinato en tercer grado y homicidio imprudente.

El fiscal también levantó cargos contra Thomas Lane, J. Kueng y You Thao, los oficiales presentes durante la detención de Floyd, por ayudar e instigar el asesinato en segundo grado. Cabe recordar que los cuatros agentes fueron despedidos de la fuerza policial la semana pasada.

Ellison negó que la presión pública haya influido en sus decisiones y defendió las protestas de los últimos días, a las que calificó de “dramáticas y necesarias”. También subrayó que Floyd “debería estar aquí y no está” y remarcó que “su vida tenía valor y buscaremos Justicia”.

La decisión del fiscal general fue calificada por el abogado de la familia de Floyd, Benjamin Crump, como “un importante paso adelante en el camino hacia la Justicia” en un “momento agridulce”.

De acuerdo a la legislación del estado de Minnesota, el asesinato en tercer grado es aquel ejecutado de manera no intencionada mediante un acto eminentemente peligroso y puede recibir una condena de no más de 25 años de cárcel. En tanto, el asesinato en segundo grado es el que ocasiona la muerte de una persona sin intención mientras se causa o se busca causar un daño y puede acarrear hasta 40 años de prisión.

Las dos autopsias realizadas a Floyd coinciden en que su muerte fue un homicidio aunque difieren sobre la causa del fallecimiento: mientras la pericia independiente ordenada por la familia determinó que se trató de un deceso por “asfixia”, la del forense del condado dictaminó un “paro cardiorrespiratorio”.

James Mattis acusa a Trump de "intentar dividir al país"

Quien fue el primer secretario de Defensa del Gobierno de Trump, James Mattis, acusó al mandatario republicano de "intentar dividir al país" y de abusar de su autoridad al "militarizar" la respuesta a las movilizaciones. 

A través de un comunicado que fue difundido en la revista 'The Atlantic', Mattis cuestionó al presidente en una carta en la que asegura que la nación tiene que hacer que quienes intentan reírse de la Constitución rindan cuentas. 

"Donald Trump es el primer presidente que he visto durante mi vida que no intenta unir al pueblo estadounidense, y ni siquiera finge hacerlo. En cambio, intenta dividirnos. Estamos presenciando las consecuencias de tres años sin un liderazgo maduro (...) Nunca soñé que las tropas que hicieron el mismo juramento que yo (de defender la Constitución) recibirían bajo ninguna circunstancia la orden de violar los derechos constitucionales de sus conciudadanos y, menos aún, para permitir una oportunidad de foto bizarra para el comandante en jefe electo", afirmó Mattis, quien se desempeñó como jefe del Pentágono desde enero de 2017 y diciembre de 2018. 

Con AP y EFE

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