Día Mundial del Medio ambiente

Descontaminación y descarbonización en Chile, efectos colaterales de la pandemia (5/5)

Vista aérea de Santiago sin contaminación ambiental el 2 de abril de 2020.
Vista aérea de Santiago sin contaminación ambiental el 2 de abril de 2020. © AFP

En Chile, la pandemia generó un descenso de la contaminación en la capital, que incide en las enfermedades respiratorias las cuales saturan en un año normal las urgencias de los hospitales. También, la compañía eléctrica Enel anunció el adelanto del cierre de dos unidades de una central a carbón, dentro del marco de descarbonización anunciado en 2019 por el Gobierno.

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Efectos colaterales de la pandemia en Chile: la contaminación se redujo entre un 20-30% según diversos estudios por las medidas tomadas para evitar el coronavirus y la aplicación de cuarentenas dinámicas en algunas partes de Santiago. 

A estas alturas del año, la ciudad de Santiago siempre registra episodios de contaminación, que en Chile se produce en las ciudades más pobladas debido a los efectos contaminantes del tráfico, industriales, en el sur el uso de leña como combustible y, también, a los geográficos, que favorecen el fenómeno conocido como “inversión térmica”. 

Además, se han producido importantes avances medioambientales en estos meses, también parcialmente influidos por el Covid-19: la empresa Enel cerrará en Chile antes de lo esperado dos plantas de su última central termoeléctrica, convirtiéndose en la primera empresa en dejar de generar energía con carbón en mayo del 2022.

Una decisión en convergencia con las aspiraciones de transitar a una matriz más limpia de la compañía pero donde también han pesado los factores económicos. 

"Después del estallido social y las protestas sociales de octubre-noviembre del año pasado y con el efecto de la crisis por la pandemia, el crecimiento de la demanda del país claramente se reposicionó, ha tenido una bajada, lo que pone presión en un mercado" donde siempre hay más oferta que demanda, explicó a France 24 Paolo Palloti, gerente general de Enel. 

La decisión de Enel –que adelanta el cierre de Bocamina I al 31 de diciembre de este año (frente al plan original de finales del 2023) y Bocamina II al 31 de mayo de 2022 (que únicamente tenía el compromiso de cierre antes de 2040)- pone más presión al plan de descarbonización del Gobierno chileno que prevé con estas el cierre de 11 de las 28 centrales termoeléctricas del país de aquí al 2024.

"Si cerramos las centrales a carbón, es fundamental para responder a los desafíos de los planes de descontaminación"

Bocamina I y II están emplazadas en Coronel, más de 540 kms al sur de Santiago en la región del Bío Bío, y es una de las áreas del país que se consideran “zonas de sacrificio” por el alto nivel de contaminantes al que está expuesta la población que allí vive.

“El nivel local de contaminación principalmente local del carbón es muy grave en Chile porque está concentrado en cinco comunas” donde están concentradas las carboneras, explica a este medio Sara Larraín, directora Ejecutiva de la ONG Chile Sustentable, que califica como “excelente” la noticia del cierre adelantado de Bocamina.

“Pero también las carboneras son las principales emisoras de gases de efecto invernadero, en el caso de Chile el sector de energía”, añade Larraín. “Si cerramos las centrales a carbón, es fundamental para responder a los desafíos de los planes de descontaminación y al mismo tiempo para cumplir los compromisos internacionales de reducción de CO2”, analiza Palloti. 

Enel ya cerró su primera planta termoeléctrica en Tarapacá, al norte del país en diciembre del año pasado. Como ocurrió en esa ocasión, reubicará a sus trabajadores de Bocamina en otros puestos de la compañía. La compañía seguirá apostando por las renovables. 

“Tenemos también un plan muy importante de construcción de capacidad renovable que prevé que a no más tardar del 2022 tendremos 2000 MW de nueva capacidad renovable como parte de nuestra estrategia de descarbonización de la matriz de generación” energética, señala el gerente general de Enel. 

La pandemia es, para muchos, además una oportunidad de reconstruir una economía más verde. 

"Tener actualmente menos emisiones es una buena noticia, lo importante, hoy día, es que la reactivación económica que se está planificando después de la crisis tenga criterios de reducción permanente de la contaminación tanto local como global, tanto de contaminantes locales de material particulado como de CO2 para enfrentar el cambio climático”, apunta Larraín. 

No sin antes recordar que la iniciativa de Enel pone presión a las tres compañías dueñas de las 17 carboneras en Chile –la francesa Engie, la local Colbún y la estadounidense AES Gener- que aún no se comprometen a poner fecha de cierre a sus centrales de carbón antes del 2040.

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