La federación inglesa de rugby quiere suavizar las medidas contra la COVID-19 en los estadios

Anuncios

Londres (AFP)

La federación inglesa de rugby (RFU) pidió al gobierno británico que suavice las reglas en materia de distancia social, estimando que medidas menos estrictas le permitirían ganar unos 12 millones de libras si un público más denso es autorizado a regresar a Twickenham para los partidos internacionales previstos en noviembre.

Gran Bretaña insiste actualmente en que una distancia de dos metros sea mantenida entre los espectadores para detener la propagación del coronavirus.

Pero para Bill Sweeney, director general de la federación, pasar de dos metros de distancia a uno solo permitiría aumentar de forma espectacular el número de espectadores en Twickenham, que tiene un aforo de 80.000 personas.

"Si utilizas dos metros de distancia, en realidad eso se convierte en un espacio de seguridad de cuatro metros alrededor de cada espectador", declaró. "Con uno, es un metro, y tiene como efecto cuadriplicar la capacidad".

"Con un metro de distancia social, lo que corresponde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, llegamos a unos 40.000 espectadores, y querríamos que fuera ese número de espectadores el que sea retenido para los partidos previstos en noviembre".

Inglaterra espera todavía poder jugar los partidos previstos en casa contra Nueva Zelanda, Argentina, Tonga y Australia, incluso si Bill Sweeney insistió en el hecho de que todas las opciones están sobre la mesa, incluida la de desplazar las fechas del Torneo de las Seis Naciones o de la gira de los British Lions.