Vacío y extrañeza en el derbi de Sevilla

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Sevilla (España) (AFP)

Como cada vez que juega el Sevilla, Victoria García ha venido con su hermana Lola al estadio, pero en el derbi de este jueves contra el Betis, no podrán entrar. Aun así se han acercado, para mostrarle a su equipo que "nuestro corazón está con ellos".

El duelo sevillano supone el reinicio de la liga española de fútbol después de tres meses de parón, a causa de la pandemia de coronavirus.

Dos veces al año, el derbi Sevilla-Betis moviliza a toda la ciudad, dividida en aficiones rivales que alternativamente llenan los estadios respectivos y entre bromas y nervios viven apasionadamente el encuentro.

Sin embargo, con las medidas de precaución impuestas ante la epidemia, el coso sevillista, el Ramón Sánchez-Pizjuán, está vacío este jueves y reservado a los equipos y un pequeño puñado de fotógrafos.

"Es muy raro" este derbi, dice a AFP Laura Marín, una simpatizante sevillista de 23 años que vino con su madre, su padre bético -"en la familia estamos divididos", cuenta con ironía- su marido y su hijo pequeño.

"Es diferente, y lo vives con pena, pero por lo demás lo sientes igual" de intensamente, añade hablando detrás de su mascarilla.

Pese al cierre al público, unos 200 aficionados sevillistas se han acercado a los aledaños del Sánchez-Pizjuán para cumplir con el rito de increpar el autobús del equipo rival a su llegada, y aplaudir al del Sevilla FC.

- Escasa presencia de aficionados -

Los policías a caballo, apodados con cierta sorna como 'los napoleones', controlan que el escaso público circule y no se aglomere demasiado.

José Luis Meana dice que seguirá el partido en casa por la radio, y asegura vivirlo "con mucha ilusión, porque vuelve el fútbol que tanto nos gusta".

Eso sí, matiza que "no sabemos en qué forma física estarán los futbolistas, y si habrán cumplido con sus obligaciones" en cuanto a entrenamientos y alimentación.

"Estamos también preocupados por el ambiente en general, no vaya a haber un rebrote, con esto de que se concentra la gente", comenta también.

Victoria García, una veterana aficionada del Sevilla, luce junto a su hermana una bandera del equipo que, según dice "ha viajado por toda Europa", porque se la llevaron a las cinco finales de Europa League que el equipo disputó y ganó en los últimos años.

"Estoy con nervios, porque esto es rarísimo", un derbi sin público en las gradas, dice sonriendo tras su mascarilla.

"No poder estar ahí dentro es complicado, pero el Sevilla sabe que nuestro corazón está con ellos. Estaremos animando desde fuera".