Por todos los George Floyd, Reino Unido y Francia marcharon contra el racismo

A un lado de la imagen, manifestantes hacen gestos y gritan durante una protesta en Londres de "Black Lives Matter" por la muerte de George Floyd; al otro lado, en París, un manifestante sostiene una pancarta que reza "la juventud se levanta, el mundo tiembla" durante una manifestación paralela contra el racismo y la brutalidad policial, en la Place de la République.
A un lado de la imagen, manifestantes hacen gestos y gritan durante una protesta en Londres de "Black Lives Matter" por la muerte de George Floyd; al otro lado, en París, un manifestante sostiene una pancarta que reza "la juventud se levanta, el mundo tiembla" durante una manifestación paralela contra el racismo y la brutalidad policial, en la Place de la République. © Simon Dawson (Reuters) / Thomas Samson (AFP)

Separados por el Canal de la Mancha, pero unidos por una misma causa, cientos de británicos y franceses se movilizaron a favor del movimiento "Black Lives Matter" y dijeron "no" al racismo institucional, que fomenta los abusos policiales contra ciudadanos como George Floyd o Adama Traoré. Grupos de derecha y extrema derecha también se contramanifestaron, en una jornada en la que tampoco faltaron los enfrentamientos.

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"Black Lives Matter". "Les vies noires comptent". Cambia el idioma, pero no la consigna: a saber, que "las vidas negras importan" y que el racismo sistémico las mata, con mayor incidencia en contexto de abuso policial.

La más reciente y grave fue la del afroamericano George Floyd y, por él y por tantos como él, cientos de personas en Reino Unido y miles en Francia salieron a las calles este sábado 13 de junio para denunciar esa ola de violencia. En el caso inglés, las pancartas se alzaron en ciudades como Londres, Liverpool y Newcastle; mientras que, en el lado francés, esa petición de "justice", "justicia", se oyó desde París hasta las grandes urbes del interior, sobre todo en Marsella, Lyon, Montpellier y Nantes.

Los manifestantes levantan sus puños mientras asisten a una protesta de 'Black Lives Matter', tras la muerte de George Floyd bajo la custodia policial de Minneapolis, en Hemel Hempstead, Reino Unido, el 13 de junio de 2020.
Los manifestantes levantan sus puños mientras asisten a una protesta de 'Black Lives Matter', tras la muerte de George Floyd bajo la custodia policial de Minneapolis, en Hemel Hempstead, Reino Unido, el 13 de junio de 2020. © Andrew Boyers / Reuters

Y es que en ambos territorios, al igual que en Estados Unidos, hay gran enfado contra las fuerzas del orden, contra quienes las dirigen y contra el racismo, con especial resonancia en Francia, debido a las banlieues o suburbios en los que grupos de Derechos Humanos acusan trato brutal por parte de la Policía francesa a residentes, a menudo, migrantes.

"Espero no ser asesinado hoy, por ser negro", decía un manifestante entre la multitud de la plaza parisina de la République. Otro portaba escrito un mensaje para el Gobierno de Emmanuel Macron: "Si siembras injusticia, cosechas una revuelta".

Contramanifestaciones en defensa de una cultura "atacada"

En suelo inglés, activistas a favor del movimiento "Black Lives Matter" organizaron una protesta pacífica desde el Hyde Park de Londres hasta Trafalgar Square. Salvo que la de hoy no fue la única. Manifestantes de derecha y de extrema derecha, convocados por el comunicador Tommy Robinson, también ocuparon las calles para "proteger" lo que denominan una "cultura bajo ataque".

Contramanifestantes vigilan el War Memorial durante una protesta de 'Black Lives Matter, en Newcastle, Reino Unido, el 13 de junio de 2020.
Contramanifestantes vigilan el War Memorial durante una protesta de 'Black Lives Matter, en Newcastle, Reino Unido, el 13 de junio de 2020. © Lee Smith / Reuters

Su lema no fue el antirracismo, sino los monumentos y las estatuas de la guerra o del pasado colonial británico, sobre personajes históricos como el exprimer ministro Winston Churchill. Para algunos, un xenófobo; para otros, "uno de los nuestros" que no hay que retirar del espacio público.

"Mi cultura está siendo atacada. Esta es mi cultura y mi historia inglesa: ¿por qué Churchill debe ser tapiado? ¿Por qué se ataca su cenotafio? No está bien", defendió a Reuters el manifestante David Allen, rodeado de veteranos militares e hinchas de fútbol que cantaban "Inglaterra".

Unos a favor del derribo de estos símbolos imperialistas y otros en contra —unos en reclamo del antirracismo y otros con cantos racistas— chocaron en Trafalgar Square, causando enfrentamientos con botellas, latas y fuegos artificiales, y la intervención de la Policía antidisturbios.

"Está claro que los grupos de extrema derecha están causando violencia y desorden en el centro de Londres, insto a las personas a mantenerse alejadas", declaró en Twitter el alcalde londinense, Sadiq Khan. Por su parte, el ministro del Interior, Priti Patel, señaló que "la brutalidad es completamente inaceptable" y que cualquier perpetrador de esa violencia o vandalismo enfrentaría la ley.

En Francia, George Floyd también se llama Adama Traoré 

El debate sobre las estatuas y los monumentos racistas también está en Francia, pero allí, además, la muerte de George Floyd se ha unido con la muerte del joven Adama Traoré, que en 2016, y con solo 24 años, murió bajo custodia policial, cuando tres agentes lo asfixiaron con su peso.

"La muerte de George Floyd tiene eco en la muerte de mi hermano (...) Lo que está ocurriendo en Estados Unidos, está ocurriendo en Francia. Nuestros hermanos están muriendo", denunció la hermana de Adama, Assa Traoré, en las marchas parisinas de la jornada. Assa arengó afirmando que "la de hoy es una protesta para denunciar la violencia de la Policía" y exigir "la revisión de los gendarmes".

El ministro del Interior francés, Christophe Castaner, reconoció a inicios de esta semana que hay "sospechas comprobadas de racismo" entre los agentes de Policía franceses. Lo que despertó a su vez manifestaciones de los sindicatos policiales, con el argumento de que el Ejecutivo francés los está usando de "chivos expiatorios".

Algunos como Karim, de ascendencia argelina y residente de la zona étnica de Belleville, afirman haber sido víctimas de la violencia policial, pero dudan de un racismo institucional: "He sido insultado, incluso he sido golpeado. Pero la Policía no es la misma. Desafortunadamente, una minoría está lastimando a la Policía".

Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020.
Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020. © Stephane Mahe / Reuters

La realidad para Adama es que murió en manos de la Policía, por lo que su familia pidió a "todas las ciudades de Francia marchar para exigir la verdad y recibir justicia para Adama y todas las víctimas de la Policía o de la Gendarmería". Agrupados en comité, el pasado 2 de junio lograron movilizar a 20.000 personas frente al Tribunal Judicial de París.

Hoy, ese comité llevó la protesta hasta Place de République por Adama y por George Floyd, así como este sábado otros muchos se manifestaron en Australia, Taiwán, Suiza y la ya mencionada Londres. Aún cuando en varias ciudades la Policía, al no ser autorizada o debido a la pandemia, las cerró con gases lacrimógenos. Y aún cuando para otros ciudadanos o activistas de extrema derecha la justicia debe ser para todos. En París, estos reclamaron frente al comité Traoré "justicia para las víctimas del racismo contra los blancos".

Con Reuters, AFP y EFE

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