Polémica en Alemania por el uso del término "raza" en la Constitución

Un contramanifestante sostiene una pancarta que dice "Las vidas negras importan" cerca de una manifestación de extrema derecha ante la Puerta de Brandenburgo en Berlín, Alemania, el 6 de junio de 2020.
Un contramanifestante sostiene una pancarta que dice "Las vidas negras importan" cerca de una manifestación de extrema derecha ante la Puerta de Brandenburgo en Berlín, Alemania, el 6 de junio de 2020. © EFE / Omer Messinger

En el contexto de las protestas mundiales por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía en Estados Unidos, surgió en Alemania una nueva polémica debido al uso del término "raza" en la Carta Magna del país, que es visto por muchos como "obsoleto".  

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“La raza es un concepto flexible utilizado para nombrar a las personas de un grupo de acuerdo a diversos factores, incluidos, los antecedentes ancestrales y su identidad social. Raza también se utiliza para identificar a las personas de un grupo que comparten un conjunto de características visibles, como el color de la piel y los rasgos faciales”, según la definición del National Human Genome Research Institute (NHGRI). Pero, ¿tiene cabida este término dentro de la Constitución de un país?

En el contexto las masivas y mundiales movilizaciones antirracistas surgidas en Estados Unidos tras la muerte del afroamericano George Floyd bajo custodia policial, Alemania ha puesto sobre la mesa el debate sobre el significado de “raza”, ya que el término está inscrito en su Constitución de 1949, como una suerte de "antídoto contra el ideario racista nazi". 

Sin embargo, ahora genera controversia entre quienes definen el sentido del término y quienes reprochan de que es obsoleto y contraproducente. En el párrafo tercero de la Ley Básica de Alemania – en la Carta Magna alemana– se establece que “ninguna persona será favorecida o desfavorecida por sexo, parentesco, raza, idioma, patria y origen, fe u opiniones religiosas o políticas”. El escrito fue redactado inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto y, por lo tanto, hace todo el esfuerzo posible para prohibir los peores crímenes del régimen nazi, además de preservar a las generaciones presentes y futuras del fanatismo nazi por la raza aria.

Esta semana, el Partido Verde alemán, la segunda fuerza política del país, apuntó a la palabra “raza” , impulsando un cambio constitucional. “No hay ‘razas’. Hay seres humanos”, dijo el co-líder del partido, Robert Habeck, alegando que una “señal fuerte contra el racismo sería eliminar el término del documento”.

"Es tiempo de olvidar el racismo, todos juntos"

“Entre los seres humanos no hay, según la ciencia, más que una raza. No es acorde con los tiempos y debe ser modificado”, advertía recientemente el diputado Karamba Diaby, en declaraciones a la radio pública. Diaby, miembro del co-gubernamental Partido Socialdemócrata (SPD) nació en Senegal y se convirtió en 2013 en el primer diputado negro del Bundestag o Parlamento federal. Ha sufrido en carne propia diversos ataques racistas, el último de ellos en forma de disparos contra su ofician de Halle, en el este país, donde la ultraderecha es la segunda fuerza política.

Este es un reclamo que no está aislado, sino que suenan con fuerza desde sectores de izquierda desde hace años, pero que cobró fuerza en febrero, después del atentado racista en Hanau, cuando un alemán mató a nueve personas de origen musulmán.

Los ecologistas han recibido el apoyo de la formación de izquierda Die Linke, del Partido Liberal FDP –derecha- y también de los socialdemócratas (SPD), socios minoritarios de la coalición gubernamental con los conservadores de la canciller Angela Merkel.

El debate lingüístico sobre la “rasse”

Desde el Ministerio de Justicia, cuya titular es la socialdemócrata Christine Lambrecht, se recordaba esta semana que ese artículo constitucional se escribió "sobre el trasfondo de la persecución sufrida por las minorías bajo el nacionalsocialismo, especialmente los judíos", haciendo énfasis en el contexto en el que fue definido el término.

Berlineses protestan por la muerte de George Floyd, 6 de junio de 2020.
Berlineses protestan por la muerte de George Floyd, 6 de junio de 2020. © EFE

La palabra "rasse" en alemán, traducida como “raza” en la traducción oficial de la ley alemana, es descrita en el 'Diccionario Alemán Duden' como anticuada y potencialmente discriminatoria. Según el Ministerio de Justicia, el término es también el "punto de partida lingüístico de la palabra racismo, "contra la que queremos también luchar".

"Los padres y madres de la patria quisieron, entonces, dar una señal clara contra la locura racista del nazismo", explicaron fuentes del citado Ministerio. El término raza es tal vez obsoleto, desde el punto de vista científico, pero se usa en el mismo sentido en resoluciones europeas, según ese departamento.

El movimiento “Black Lives Matter” ha puesto en jaque a los gobiernos de todo el mundo y ha hecho aflorar las actitudes racistas de muchas instituciones. La ira de los manifestantes se enfocó en las últimas semanas sobre las estatuas de políticos o personalidades colonialistas y esclavistas, en un esfuerzo por hacer justicia sobre la memoria histórica y en señal de rechazo de esos valores coloniales.

El racismo “existió y sigue existiendo” en Alemania

Tras la muerte de Floyd, la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que el racismo “existió y sigue existiendo” en su país, pero que la lucha contra ello es un objetivo prioritario del Gobierno.

Impulsar una reforma para erradicar el término “raza” es una tarea de largo recorrido, apuntó la viceportavoz del Ejecutivo, Ulrike Demmer, añadiendo que forma parte de la agenda diplomática diaria para atajar las acciones racistas de la sociedad alemana.

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"Alemania tiene un problema persistente de discriminación racista y no apoya a los afectados de manera consecuente a la hora de hacer valer sus derechos", constataba esta semana la Oficina Federal contra Discriminación, al presentar su informe anual. No se trata solo de agresiones físicas o verbales, sino de comportamientos reveladores de racismo latente o micro-racismos.

Buen número de los casos reportados en ese informe, un 36%, ocurren en el ámbito laboral, ya sea en el puesto de trabajo o al buscar empleo. Le sigue, con un 26%, los sufridos en tareas cotidianos, sea la búsqueda de vivienda, realizar compras, acudir a restaurantes, a bancos o llevar a cabo cualquier otra gestión. Una problemática que no es solo se da a nivel nacional, pero que, debido a las manifestaciones masivas de decenas de miles de personas tras la muerte de Floyd, se han puesto de manifiesto con fuerza a través de las voces de activistas que exigen medidas políticas para erradicarla. 

Con EFE y medios locales

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