El deporte de Estados Unidos se une contra el racismo y desafía a Trump

Un manifestante luce una camiseta con el rostro de Colin Kaepernick, impulsor de la protesta de la rodilla, en Inglewood, California, Estados Unidos. 11 de junio de 2020.
Un manifestante luce una camiseta con el rostro de Colin Kaepernick, impulsor de la protesta de la rodilla, en Inglewood, California, Estados Unidos. 11 de junio de 2020. © Mike Blake / Reuters

La propia NFL, en donde más se criticó la "protesta de la rodilla", reconoció que se equivocó al no escuchar. Por su parte, la liga de fútbol suprimió la norma que obligaba a los jugadores a estar de pie durante el himno. El presidente asegura que no verá estos deportes si sus integrantes se arrodillan.

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Era un gesto que no era bien recibido en la élite del deporte en Estados Unidos y que despertó la ira del presidente Donald Trump, al nivel de que el mandatario llegó a decir que los que se arrodillan ante la bandera eran “hijos de puta”.

Tres años han pasado desde ese comentario del magnate y Estados Unidos ve ahora con unos ojos muy distintos esta demostración. La movilización contra el racismo y los abusos policiales que se despertó tras la muerte de George Floyd en Minneapolis ha reavivado la "protesta de la rodilla".

Varios equipos de ligas de fútbol de Europa acogieron esta manifestación en el regreso a la competición que se ha vivido en las últimas semanas, tras el parón obligado por la pandemia. Desde el Borussia Dortmund de Alemania hasta el Liverpool de Inglaterra han mostrado así su rechazo al racismo y también han portado emblemas en sus camisetas como ‘Black lives matter’ (‘Las vidas negras importan’) o ‘No justice, no peace’ (Sin justicia, no hay paz).

Ese eco llegó rápidamente a Estados Unidos, el país en donde se originó esta protesta en 2016. Fue el ex mariscal de campo Colin Kaepernick quien empezó a liderar esta expresión en el preámbulo de los partidos de la NFL (la liga de fútbol americano) y que consiste en poner una rodilla sobre el suelo cuando suena el himno nacional.

Colin Kaepernick (centro), se arrodilla junto con Eli Harold (izquierda) y Eric Reid (derecha) ante el himno nacional de Estados Unidos en un partido de la NFL en Santa Clara, el 2 de octubre de 2016.
Colin Kaepernick (centro), se arrodilla junto con Eli Harold (izquierda) y Eric Reid (derecha) ante el himno nacional de Estados Unidos en un partido de la NFL en Santa Clara, el 2 de octubre de 2016. © John G Mabanglo / EFE/EPA

Un giro drástico dentro del fútbol americano y el ‘soccer’

Después de haber repudiado ese comportamiento en ese entonces, el pasado 5 de junio el comisionado de la NFL, Roger Goodell, reconoció en un video que “estaban equivocados al no haber escuchado antes a los jugadores”. Añadía Roger que ahora "animaban a todos a hablar y protestar pacíficamente".

Ese mensaje fue bien recibido por algunos como Baker Mayfield, mariscal de campo de los Cleveland Browns, quien este sábado 14 de junio anunció que planea arrodillarse ante el himno nacional cuando regrese el campeonato.

Bill O’Brien, entrenador de los Houston Texans, también defendió el gesto y dijo que los jugadores “no se están arrodillando porque están en contra de nuestra bandera. Se están arrodillando porque no han sido tratados por igual en este país durante más de 400 años”.

U. S. Soccer, la Federación de Fútbol de Estados Unidos, se unió a la NFL en su aceptación de la protesta de la rodilla y a comienzos de semana anuló una norma creada en 2017 que obligaba a los jugadores a estar de pie ante el himno.

Dicha prohibición se adoptó después de que Megan Rapinoe, una de las capitanas de la selección femenina de Estados Unidos, se arrodillara en solidaridad con Colin Kaepernick. Rapinoe es una estrella en un país en donde el ‘soccer’ femenino mueve masas y además es una activista que públicamente ha rechazado a las políticas de Trump.

Al respecto se pronunció el sábado el presidente, que a través de Twitter afirmó que entonces no vería ni la NFL ni el balompié estadounidense.

Distintas posturas en la NBA contra el racismo y pasos importantes en ‘deportes blancos’

Lebron James, estrella de Los Angeles Lakers y tres veces campeón de la NBA, fue uno de las primeras grandes figuras públicas en denunciar la muerte de George Floyd. James dejó clara su indignación frente al caso de Floyd al día siguiente de que este perdiera la vida después de que el oficial Derek Chauvin pusiera su rodilla contra su garganta en el suelo durante casi nueve minutos.

“¿Lo entiendes ahora?”, escribió el aclamado jugador de baloncesto en una publicación de Instagram en donde se mostraba a Floyd sometido por Chauvin, al lado de una imagen de Kaepernick hincando la rodilla.

Tal es el malestar que hay entre algunos integrantes de la NBA sobre el caso Floyd que Kyrie Irving, de los Brooklyn Nets, habló el viernes con 80 de sus compañeros en la liga en una conferencia telefónica y les manifestó que no apoyaba el regreso del campeonato, previsto para el 30 de julio. Según esta información publicada por The Athletic, Irving quiere que así se exprese su solidaridad con la movilización que sacude a Estados Unidos y al mundo desde el fallecimiento de Floyd.

De acuerdo con reportes de la prensa estadounidense, James no hace parte de esta iniciativa y prefiere utilizar el juego como plataforma. “La gente finalmente comienza a escucharnos”, dijo al New York Times.

Esta ola también ha llegado a dos ‘deportes blancos’ del país: la NASCAR y la NHL. El primero dio a conocer el miércoles que prohibía mostrar la bandera confederada en todas sus carreras. Ese emblema es considerado como una exaltación del racismo y la esclavitud y se remonta a la Guerra Civil de Estados Unidos entre 1861 y 1865.

“La presencia de la bandera confederada en los eventos de la NASCAR es contraria a nuestro compromiso para ofrecer un ambiente inclusivo y acogedor a todos nuestros aficionados”, afirmó la organización en un comunicado.

Mientras tanto, en la NHL, la liga de hockey sobre hielo, más de 100 jugadores han hecho declaraciones denunciando las desigualdades raciales. Es un paso casi histórico para un deporte en el que el 95% de los jugadores son blancos. Una tónica similar a la NASCAR, en donde hay poca presencia de pilotos afroamericanos.

Es el nuevo escenario que se augura en el deporte, muy distinto al ambiente que reinaba cuando Colin Kaepernick comenzó su protesta. Tanto así, que este jugador nunca volvió a encontrar equipo después de que su contrato terminara en 2017 con los San Francisco 49ers.

Con 32 años actualmente y después de haber demostrado un gran desempeño deportivo en su carrera, hay voces entre jugadores y entrenadores que piden que vuelva a la NFL.

Con AP y Reuters

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