Chile cambiará la metodología de conteo de fallecimientos por Covid-19

El personal clínico del Hospital Militar revisa las notas en la puerta de la habitación de un paciente con Covid-19 en Santiago, Chile, el 2 de junio de 2020.
El personal clínico del Hospital Militar revisa las notas en la puerta de la habitación de un paciente con Covid-19 en Santiago, Chile, el 2 de junio de 2020. © Alberto Valdés / EFE

El nuevo ministro de Salud, Enrique Paris, explicó que las cifras oficiales incluirán también a quienes posiblemente murieron por el virus, pero que no contaban con una prueba positiva que ratificara que dicha enfermedad era la causa del deceso.

Anuncios

Los conteos oficiales del Gobierno chileno apuntan a que, hasta el 14 de junio, 3.323 personas habían fallecido a causa del virus. A primera vista, las cifras son casi iguales a los cerca de 3.800 decesos oficiales que ha dejado la pandemia en Ecuador y todavía están lejos de los cerca de 6.500 de Perú, los 16.000 de México o los 43.000 de Brasil.

Pero aún así, la metodología para contabilizar las muertes por Covid-19 ha suscitado tantas críticas dentro de Chile que el anterior ministro de Salud, Jaime Mañalich, renunció a su cargo y el nuevo ministro, Enrique Paris, ya anunció un cambio de estrategia.

Paris ratificó lo que muchos pedían en el país austral: que las estadísticas oficiales de los muertos por coronavirus no solo incluyeran a quienes tenían una prueba positiva de PCR, sino además a quienes se sospechaba que habían muerto por el virus, pero que no tenían un examen que lo probara.

El nuevo ministro de Salud, sin embargo, detalló que las modificaciones todavía no llegarán. “No inmediatamente, pero lo estamos planificando ya. Vamos a agregar a esas cifras los fallecidos probables”, expresó este domingo 14 de junio en una rueda de prensa junto al Jefe del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, Rafael Araos, y el presidente de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva, Tomás Regueira.

La nueva metodología podría duplicar el conteo oficial actual de cerca de 3.000 fallecimientos, tal y como lo han revelado ciertos periodistas y medios chilenos desde tiempo atrás. Al menos, así sería si se mantiene la decisión de Paris, pues las autoridades sanitarias de Chile han cambiado más de una vez de estrategia.

Los cambios anteriores que afectaron las estadísticas oficiales

Hasta el 1 de junio, las cifras que diariamente publicaba el Ministerio de Salud incluían únicamente a las personas que habían muerto dentro de un hospital y que además tenían una prueba positiva por Covid-19. Esto hacía que el conteo oficial no inluyera ni a quienes fallecían en sus casas, ni quienes carecieran de un diagnóstico certero. Sin embargo, ese día la cartera entonces a cargo de Mañalich autorizó que el conteo también abarcara a quienes morían teniendo un resultado pendiente.

Los empleados de una funeraria llevan el 12 de junio de 2020 el ataúd de una persona que murió por Covid-19 en Valparaíso, Chile.
Los empleados de una funeraria llevan el 12 de junio de 2020 el ataúd de una persona que murió por Covid-19 en Valparaíso, Chile. © Adriana Thomasa Carballo, AFP

Luego, el 7 de junio, el ahora exministro precisó que su cartera estaba comparando sus cifras de fallecidos con prueba de Covid-19 con los números que el Registro Civil tenía sobre las personas que posiblemente habían muerto por el virus. El resultado fue que el Gobierno incluyó ese día a 653 personas en los listados oficiales de quienes habían muerto por la pandemia.

Pero, tan solo tres días después, Mañalich salió a defender en los medios chilenos la idea de contabilizar los muertos basándose única y exclusivamente en los exámenes positivos. Su argumento era que, como Chile tiene una “tan importante de evaluación por PCR”, el “criterio adecuado" era "mantener esa certificación de PCR positivo para determinar que una persona efectivamente falleció por esta enfermedad”.

Y mientras el ministro decía esto públicamente, diferentes periodistas del país trabajaban para publicar lo que se convirtió en una bomba de tiempo para las autoridades sanitarias.

Las revelaciones de la prensa impactaron en la política sanitaria

Una de las primeras periodistas en señalar un desfase entre las mismas cifras oficiales fue Alejandra Matus. Desde Nueva York, esta chilena comenzó a investigar lo que ocurría con el conteo de los fallecimientos y el 24 de abril dio su primer llamado de alerta. Tras indagar en las estadísticas de la Registraduría Civil, resaltó que, en comparación con marzo de 2019, hubo casi mil decesos más durante tan solo el primer mes de la pandemia. Esto representó “el mayor salto de la década” en Chile, como lo precisó la periodista.

Matus continuó publicando vía Twitter los resultados de sus investigaciones periodísticas y dos semanas después, Mañalich acuñó el término ‘viroterrorismo’, para referirse a quienes publicaban en redes sociales lo que él consideraba noticias falsas.

Sin embargo, otra información periodística concordó con lo que denunciaba Matus. El pasado viernes 12 de junio, el Centro de Investigación Periodística (Ciper) de Chile publicó que sí hay más muertos por Covid-19 que los cerca de 3.000 de los que habla el Ministerio de Salud pues, incluso el mismo gobierno de Sebastián Piñera, le ha reportado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 5.000 fallecimientos a causa de la pandemia.

Una vez publicado el artículo periodístico, la subsecretaria de Salud, Paula Daza, reconoció la discrepancia entre las cifras de los diferentes organismos y explicó que la diferencia entre las estadísticas que se publican en el país y las que se comparten confidencialmente con la OMS radican en cómo se cuentan los muertos.

Los anuncios del Ministerio de Salud solo incluyen a quienes mueren en los centros hospitalarios y tienen una prueba positiva de PCR, mientras que al organismo internacional se le comparten además las personas que posiblemente murieron a causa del virus, tengan o no un diagnóstico certero.

El Ciper publicó, además, un acta del 12 de junio en la que el Consejo Asesor del Covid-19 del mismo Ministerio le recomienda a la cartera de salud y a Mañalich que sigan los parámetros que dicta la OMS para llevar un registro diario de quienes mueren en los hospitales y, por lo menos, uno semanal de quienes fallecen por Covid-19 en hogares geriátricos y, ojalá, en las comunidades.

La salida del ministro y los cambios en el conteo

Un día después de que se conoció la investigación del Ciper, Mañalich renunció a su cargo y Paris, expresidente del Colegio Médico de Chile, asumió como jefe de la cartera. Mañalich también perteneció al Colegio Médico hasta que fue expulsado de la institución en 2015 por supuestas faltas a la ética.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, saluda al nuevo ministro de Salud, Enrique París, durante la posesión de este el 13 de junio de 2020.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, saluda al nuevo ministro de Salud, Enrique París, durante la posesión de este el 13 de junio de 2020. © Presidencia de Chile vía EFE

Ya como ministro y, en concordancia con todo el debate registrado en el país sobre las estadísticas de fallecimientos por Covid-19, Paris anunció que, ahora, el conteo oficial de muertos incluirá tanto a quienes tenían una prueba positiva de PCR como a quienes hayan muerto por causas relacionadas con el virus.

De seguir las recomendaciones que hizo el Consejo del Ministerio, la nueva parte de las estadísticas saldrá de una búsqueda automática de los reportes de Registro Civil para encontrar quiénes han perdido la vida por síntomas relacionados con el virus. Y de ser así, las nuevas estadísticas podrían coincidir con los más de 5.000 muertos que Chile le ha reportado a la OMS.

Con EFE y AFP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24