HRW denuncia controles policiales xenófobos y racistas contra niños y hombres en Francia

Una protesta en Marsella la semana pasada: solo una de las numerosas manifestaciones recientes contra el racismo y la brutalidad policial en Francia.
Una protesta en Marsella la semana pasada: solo una de las numerosas manifestaciones recientes contra el racismo y la brutalidad policial en Francia. CLEMENT MAHOUDEAU AFP/File

El informe documenta que la Policía francesa realiza controles "abusivos" e "infundados" contra adultos y niños afrodescendientes y árabes que, en su mayoría, no son registrados y a menudo implican "inspecciones humillantes". 

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'"Nos hablan como si fuéramos perros", controles abusivos en Francia', así titula Human Rights Watch (HRW) el informe de 44 páginas publicado este 18 de junio en el que denuncia controles irregulares contra grupos minoritarios, incluso contra menores de edad. 

El documento fue elaborado a partir de entrevistas realizadas entre abril de 2019 y mayo de 2020 a 90 ciudadanos franceses pertenecientes a grupos minoritarios, incluidos 48 niños, residentes de Grenoble, Estrasburgo y Lille. 

Los testimonios reflejan un patrón común que repite la Policía en niños, jóvenes y adultos. Controlarlos "por su aspecto físico y el lugar en el que viven y no por su comportamiento", sin registrar los procedimientos, sin proporcionar documentación sobre por qué fueron inspeccionados, para terminar adelantando requisas "invasivas y humillantes".

“Me metieron las manos en los bolsillos. Me abrieron las piernas y me tocaron los genitales”, dijo Koffi, de 12 años, en uno de los testimonios recogidos por HRW. El menor aseguró haber colaborado en una verificación de identidad policial frente a su escuela secundaria, en Bobigny, a las afueras de París, junto a todos sus compañeros de clase cuando salían de excursión al Museo del Louvre. Aunque su maestro opuso resistencia, Koffi aseguró que los agentes dijeron que podían hacer lo que quisieran.

Sekou, de 14 años, afirmó haber sido requerido al menos en seis ocasiones. "Nunca vemos que los niños blancos sean examinados (...) cuando estoy con mis amigos blancos, la Policía ni siquiera nos mira (...) dicen 'libertad, igualdad, fraternidad', pero no hay igualdad cuando se trata de este tipo de cosas", aseguró el menor en otro testimonio entregado a HWR.

Los controles arbitrarios alimentan el racismo estructural

Estos requerimientos, además de dejar secuelas en la salud mental, alimentan el racismo estructural dentro de las sociedades. 

"Son prácticas que crean una fractura y tensiones muy fuertes entre la policía y la población... Estos controles de identidad abusivos y discriminatorios no solo perjudican a las personas objeto de estos controles, sino también a la calidad de la relación entre la policía y la población y consecuentemente a la efectividad de la policía, dado que si la policía provoca resentimiento, desconfianza o rechazo, será menos efectiva en su misión de mantener el orden", dijo Bénédicte Jeannerod, directora para Francia de Human Rights Watch a France 24.

Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020.
Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020. © Stephane Mahe / Reuters

Estos controles por razón de la raza están prohibidos en el país. 

La muerte de George Floyd, ¿catalizador para el cambio?

Después del asesinato del afroamericano George Floyd a manos de un agente en Minneapolis el 25 de mayo, las réplicas en Francia se sintieron con fuerza a modo de protesta para reclamarle al Gobierno más acciones contra el racismo policial.

A raíz de esto, el ministro del Interior, Christophe Castaner, anunció el 8 de junio un enfoque de "tolerancia cero" y nuevas medidas para responsabilizar a los oficiales de manera individual por comportamientos irregulares, llevándolo a prohibir los estrangulamientos en los procedimientos.

Para Human Rights Watch, el Gobierno tiene la oportunidad de impulsar reformas profundas. Dentro de las nuevas medidas debería incluirse "la instalación del recibo de identidad, es decir, que el oficial de policía debe entregar un documento escrito a la persona detenida, explicando las razones del control". 

"Hay un momento político, un momento que las autoridades francesas deberían aprovechar para impulsar estas reformas e implementar medidas concretas para poner fin a actitudes discriminatorias, a veces racistas, dentro de la policía francesa", Jeannerod afirmó.

Miles de personas se toman las calles para protestar contra el racismo, En Marsella, Francia, el 6 de junio de 2020.
Miles de personas se toman las calles para protestar contra el racismo, En Marsella, Francia, el 6 de junio de 2020. © AFP/Christophe Simon

Una de las grandes conclusiones de HRW en su informe es que a pesar de que exista una "mayor conciencia" social y avances modestos, "la Policía francesa está involucrada en la elaboración de perfiles étnicos, es decir, que decidieron controlar a las personas no basándose en una sospecha razonable de delito, sino en función de la apariencia, incluido el origen o color de piel", aseguró Jeannerod. 

"Cuando era pequeño, quería ser jefe de policía, pero después de lo que he visto, estoy disgustado. La Policía debería estar allí para protegernos, pero eso no es lo que vemos (...) si yo fuera un policía, no sería para maltratar a los niños pequeños", dijo Abdul, de 18 años, en julio de 2019.

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