"Las cifras de muertos son terribles y podrían haberse evitado”: jefe de epidemiología de Suecia

El epidemiólogo Anders Tegnell, de la Agencia de Salud Pública de Suecia, tras una conferencia de prensa sobre el manejo de la pandemia ofrecida el 23 de junio de 2020 en Estocolmo, Suecia.
El epidemiólogo Anders Tegnell, de la Agencia de Salud Pública de Suecia, tras una conferencia de prensa sobre el manejo de la pandemia ofrecida el 23 de junio de 2020 en Estocolmo, Suecia. © AFP/Magnus Andersson

En medio de la pandemia, Suecia fue uno de los pocos países que no decretó cuarentena para contener la propagación del brote, pese a registrar 5.161 muertes y más de 60.800 casos, lo que equivale a cinco veces más que Dinamarca, nueve más que Finlandia y diez más que Noruega. 

Anuncios

Suecia, el país nórdico de poco más de 10 millones de habitantes conocido por su sólido estado de bienestar, alto nivel de vida, igualdad de derechos y seguridad social, es hoy blanco de críticas por el manejo de la pandemia.

La crisis se ha agudizado al punto que este 24 de junio, Anders Tegnell, el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud del país admitió, en una entrevista con una radio local, que las cifras de muertes por Covid-19 allí son "terribles".

"Las cifras de muertos en Suecia son terribles y deberían poder haberse evitado. Eso ha sido lo peor de la pandemia y la pregunta que me sigue carcomiendo es: ¿qué más podíamos haber hecho?", dijo Tegnell. 

Y es que, a medida que las naciones de distintos continentes implementaban bloqueos y cuarentenas estrictas, Suecia daba prioridad a su economía, esperando que el controvertido enfoque de mantener “medidas flexibles” diera frutos. 

La tasa de muertes en el país es de 50,30 por cada 100.000 habitantes. De acuerdo con los reportes oficiales, más del 90% de los fallecidos son adultos mayores de 70 años que vivían en asilos. 

"Creímos que nuestra sociedad segregada por edad evitaría una situación como la de Italia, donde varias generaciones viven a menudo juntas. Pero se demostró que estábamos muy equivocados. La cifra de muertos subió de forma dramática", lamentó Tegnell.

La gente disfruta de las temperaturas de verano en la playa de Malarhojdsbadet en el lago Malaren en Estocolmo, Suecia, el 23 de junio de 2020.
La gente disfruta de las temperaturas de verano en la playa de Malarhojdsbadet en el lago Malaren en Estocolmo, Suecia, el 23 de junio de 2020. © AFP/Stina Stjernkvist

¿Fracasó el modelo Sueco? 

Las autoridades han negado repetidamente que la respuesta a esta pregunta sea un rotundo, sí. Pero, una encuesta reciente realizada por el diario sueco Dagens Nyheter, mostró que el apoyo a la Agencia de Salud Pública de Suecia está disminuyendo.

La estrategia usada por el país fue la que aplicó inicialmente el gobierno de Boris Johnson en Reino Unido: la inmunidad de rebaño. De acuerdo con Tegnell, el objetivo no era diferente a "asegurarse de que su sistema de atención médica no esté sobrecargado y, al tiempo, proteger a los más vulnerables". 

La única diferencia es que se aplicó una estrategia en la que se cree que la transmisión de una enfermedad decrece después de que gran parte de la población ha sido contagiada y se ha recuperado. 

“Este es un modelo clásico de pandemia que había estado discutiendo con colegas internacionales durante unos 20 años”, dijo Tegnell, quien admitió que el nuevo coronavirus es impredecible y enfatizó que es difícil saber qué métodos tienen el mejor efecto.

No todos están convencidos de que el confinamiento es la solución

Johan Giesecke, antiguo epidemiólogo estatal de Suecia y actual asesor de la Agencia de Salud Pública, defendió el método aplicado por el país en un artículo reciente publicado en The Lancet .

"Hay muy poco que podamos hacer para evitar esta propagación: un bloqueo puede retrasar los casos graves por un tiempo, pero una vez que se alivien las restricciones, los casos volverán a aparecer (...) Creo que, cuando contamos el número de muertes por Covid-19 en cada país en un año a partir de ahora, las cifras serán similares, independientemente de las medidas tomadas", explicó. 

El alto número de contagios y muertes en territorio sueco ha llevado a los vecinos Noruega y Dinamarca, que abrieron el turismo a mediados de junio, a excluir a Suecia de esta apertura.

Ante las críticas, el Gobierno decidió asignar unos 220 millones de dólares al fortalecimiento del sector que se encarga de la atención a personas mayores, una iniciativa que ha sido bien recibida, pero que parece haber llegado demasiado tarde. 

Con EFE y medios locales

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24