Colombia: denuncian que soldados habrían violado otra niña indígena en 2019

Manifestantes protestan frente a un batallón militar contra la violación de una niña indígena embera chamí por parte de soldados, en Bogotá, Colombia, el 29 de junio de 2019.
Manifestantes protestan frente a un batallón militar contra la violación de una niña indígena embera chamí por parte de soldados, en Bogotá, Colombia, el 29 de junio de 2019. © Reuters/Luisa González

Los hechos habrían ocurrido en el selvático departamento del Guaviare, suroriente de Colombia, en septiembre de 2019. La noticia, revelada tras una investigación periodística de la Revista Semana, se conoce días después del secuestro y violación de otra menor por parte de militares, que conmociona al país.

Anuncios

Cuando Colombia todavía pide justicia por el caso de una niña de 13 años de la comunidad indígena embera chamí, que denunció haber sido secuestrada y violada por siete uniformados, en Risaralda, centro del país, el 22 de junio, la nación ahora conoce que ese no sería el único caso de este tipo ocurrido en los últimos meses.

Este lunes, el periodista Ariel Ávila, del medio de comunicación local Semana, reveló el caso de otra menor, de 15 años de edad y de la comunidad indígena nukak makúk, que denunció haber sido retenida contra su voluntad durante varios días y abusada sexualmente por al menos dos militares.

Los hechos habrían ocurrido al interior de un campamento de un batallón militar, en el departamento de San José del Guaviare, sur de Colombia, el 8 de septiembre de 2019. El caso fue conocido tanto por el Ejército como por la Organización de Naciones Unidas, la Procuraduría y la Fiscalía, pero sólo hasta esta semana fue divulgado de manera pública, a través de la investigación periodística.

La denuncia de la menor

De acuerdo con el relato de la víctima, en un informe de la Defensoría del Pueblo, que designó una comisión para visitar la comunidad días después de que se conoció lo sucedido, "la menor fue retenida contra su voluntad por un espacio de cuatro días. En su denuncia dice que estuvo sometida a acceso violento por parte de integrantes del Ejército que la llevaron al sitio del campamento que tienen a la entrada de la vereda donde no le daban de comer ni de beber y luego la dejaron desnuda deambulando por la carretera".

Manifestantes protestan frente a un batallón militar contra la violación de una niña indígena embera chamí por parte de soldados, en Bogotá, Colombia, el 29 de junio de 2019.
Manifestantes protestan frente a un batallón militar contra la violación de una niña indígena embera chamí por parte de soldados, en Bogotá, Colombia, el 29 de junio de 2019. © Reuters/Luisa González

Otros detalles del desgarrador testimonio fueron ampliados en informes de la Procuraduría de la Nación, como respuesta a una petición de Naciones Unidas.

"Iba con una amiga en el centro y fue a orinar a un baño, al salir venían dos soldados que se quedaron mirándolas, se les aproximaron y la tomaron de la mano y se la llevaron. La amiga se cansó de esperarla y se fue a la maloca donde avisó que no sabía dónde estaba la menor presuntamente abusada. Sentía mucho miedo porque los soldados la cogieron del brazo y se la llevaron. Dice que de alguna manera la entraron al batallón (no es clara la forma como la entraron) allí la llevaron a un cuarto donde la encerraron. Ahí dentro, los dos soldados accedieron a ella el domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y el viernes por la mañana; ella se logró escapar y correr hacia la maloca llegando a las 8 de la mañana (..) mientras estaba allá no le dieron nada de comer, trató de defenderse, pero ellos (los militares) la doblegaron", afirma un apartado del informe del órgano de control encargado de investigar y sancionar irregularidades de funcionarios públicos y agencias del Estado colombiano.

La niña fue sometida a exámenes de Medicina Legal días después de haber sido encontrada, y no de inmediato, según indica el informe periodístico. Posteriormente fue remitida al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que se encarga de la protección de niños y adolescentes en este país. Pero, la menor, quien sufrió graves daños sicológicos y no desea hablar de lo ocurrido, escapó del lugar.

La Respuesta del Ejército

Luego de que fuera conocido este otro caso de abuso sexual contra menores indígenas por parte de militares, el Ejército colombiano emitió un comunicado, publicado en la cuenta de Twitter del comandante de la institución militar, Eduardo Enrique Zapateiro, en el que asegura que tomaron acciones tan pronto conocieron los hechos. Afirma que la situación es investigada por la Fiscalía 02 Local de San José del Guaviare, pero no especifica si los militares fueron retirados de su cargo ni si fueron detenidos.

Ávila indicó que en su momento las autoridades actuaron de manera oportuna, pero luego la denuncia no avanzó por lo que considera que hubo "negligencia" por parte de la Fiscalía del Guaviare.

La nueva denuncia reaviva la indignación por parte de los ciudadanos y distintos sectores que exigen acciones contra los militares implicados.

En el caso de la niña embera chamí, la Fiscalía abrió una investigación de lo sucedido contra los siete acusados, que reconocieron su participación en los hechos, y les formuló cargos por el delito de acto sexual abusivo, criticado por penalistas que consideran que se les debió imputar el de acceso carnal violento agravado con menor de 14 años de edad.

Miembros de comunidades indígenas se han manifestado en los últimos días frente a unidades militares en distintas ciudades del país.

Con EFE y medios locales

 

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24